Política
A. M

Bonig desvela sus cartas contra Puig: el anticatalanismo y el vuelco al modelo educativo

El tono fue especialmente bronco con acusaciones cruzadas de corrupción y falta de gestión

Tanto subió el tono del debate entre el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la síndica del PP, Isabel Bonig, que al finalizar el jefe del Consell se acercó a pedirle disculpas. A Bonig le molestó sobremanera que le finalizase su intervención instándole a «atreverse a pensar». «Machista», se pudo leer en los labios de Bonig.

Fue el final de un asalto en el que quedó más claro que nunca que el PSPV y el PP transitan en polos ideológicos opuestos y que la campaña electoral obligará a que cada uno haga todavía más hincapié en sus diferencias.

Bonig puso ayer sus cartas boca arriba. No hay ninguna duda de que el PP centrará su discurso en una «catalanización» que, a su juicio, promueve el PSPV alentado por Compromís, y que tiene la política educativa como principal hilo conductor.

La popular comenzó su discurso defendiendo a todos los jueces que luchan por mantener el orden constitucional y urgió al presidente a que convoque elecciones para que no haya más gobiernos «sectarios ni catalanistas, ni presidentes separatistas que apoyen a los golpistas catalanes», dijo en referencia al presidente de Les Corts Enric Morera. «No hay presos políticos, sino políticos presos», remarcó con vehemencia.

Bonig acusó a Puig de haber permitido el inicio de la catalanización de la Comunitat Valenciana. El presidente la acusó de acudir a los «fantasmas del nacionalismo» para «rascar un puñado de votos» y ahí encontró la rápida respuesta de Bonig en uno de los pocos momentos distendidos que tuvo su intervención. «Ahora ya no puede ver al fantasma porque el conseller Marzà se ha ido, pero se puede girar y verá al presidente de Les Corts, Enric Morera».

La popular aseguró que el Gobierno de Puig ha fracasado en todos los ámbitos de actuación y además no tiene credibilidad porque ha incumplido buena parte de sus promesas iniciales, tales como la reducción de altos cargos, la creación de organismos públicos de dudosa utilidad o presentarse como un partido libre de corrupción. Le recordó que se investiga al PSPV por financiación ilegal y que el socialista Jorge Rodríguez, ex presidente de la Diputación también está imputado.

A Puig le faltó el tiempo para sacar a la tribuna el caso Gürtel, así como el resto de proyectos «ruinosos» del anterior Consell.

La educación centró buena parte de su discurso avanzando medidas de Gobierno para dar la vuelta a la política educativa del Consell. «Habrá un distrito único y líneas en valenciano y castellano para que las familias puedan elegir el idioma de sus hijos».

En materia económica prometió un plan para autonómos así como la supresión del impuesto de patrimonio, sucesiones, exenciones en transmisiones y una bajada del IRPF.