Ciencia y Tecnología
R. Peiró

Mojica apadrina en Valencia un centro pionero de formación biomédica

La escuela IBQUAES pretende convertirse en un referente en genética y medicina nuclear

Especialización de Biopsia Embrionaria, Farmacología, Neurogenética o Genética Médica, también en materia genética, resonancia magnética, técnicas diagnósticas y terapéuticas en medicina nuclear y de ecografía y ecocardiografía básica, así como en el campo del diagnóstico por imagen son algunos de los cursos que se impartirán en el nuevo centro de formación biomédica que ha abierto sus puertas en Valencia.

La escuela IBQUAES, apadrinada por el microbiólogo ilicitano y precursor de la técnica de edición genética CRISPR e impulsado por la Fundación QUAES, pretende convertirse en un centro de referencia en genética, diagnóstico por imagen y medicina nuclear.

Para ello cuenta con un espacio de 500 metros cuadrados, con tres aulas y dos laboratorios y el asesoramiento científico de reconocidos investigadores y especialistas como Javier Benítez, director del Programa de Genética del Cáncer Humano; Justo García Yébenes, Premio Rey Jaime I en 2000; Félix Prieto, Premio de Investigación Princesa Sofía; o José Ferrer, director médico asistencial de Ascires Grupo Biomédico.

Único y de referencia

Al respecto, el presidente de la Fundación QUAES, César Nombela, explicó que contarán con un «equipo único» de profesionales en cada área de los cursos que se impartirán, que la formación será «muy práctica vinculada a necesidad diagnósticas» y cuentan con laboratorios propios de primer nivel para todo tipo de diagnóstico genético.

Por su parte, el asesor científico de la Fundación Javier Benítez aclaró que el nuevo centro se dedicará a la enseñanza en las áreas de la genética y la genómica y la de la imagen en sus distintas facetas, lo que permitirá la posibilidad de conjugar y aprender sobre ambos campos en conjunto. «El objetivo de este instituto y esta docencia es llegar a ser un centro de referencia, inicialmente a nivel de la Comunitat pero sobre todo, para los alumnos y un centro de excelencia desde un punto de vista teórico y práctico».

Una técnica de Nobel

Mojica cree que el CRISPR tendrá un reconocimiento en premios como el Nobel, pues es «una revolución científica». Esta técnica permite reescribir la información genética modificándola dentro de la propia célula. Se puede usar para que todos podamos ser donantes universales, evitar la oxidación de los champiñones, retardar la maduración de frutas, acelerar la fructificación o aumentar la resistencia a infecciones en plantas.