Ayuntamiento de Madrid
Nuria Platón

Ahora Madrid dividido por un hotel de lujo

Arce, Galcerán y Carmona se alinearon ayer con el PSOE en su rechazo al hotel de Descalzas.

La inversión inmobiliaria ha vuelto a enfrentar a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, con sus propios compañeros de grupo. Una vez más, ha habido votos disonantes entre los concejales de Ahora Madrid a la hora de votar una proposición en el pleno municipal. Los concejales de Arganzuela y Usera, Rommy Arce; Tetuán, Montserrat Galcerán; y Moratalaz y Salamanca, Pablo Carmona, se alinearon con el PSOE para rechazar el Plan Especial para la apertura de un hotel de lujo en el edificio que fue sede del Monte de Piedad en la plaza de las Descalzas, en el distrito Centro.

Un proyecto que salió adelante con los votos del resto de concejales de Ahora Madrid, Ciudadanos y PP y al que, curiosamente, se oponían los socialistas pese a que fue impulsado por el actual ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez, José Guirao estando al frente de la Fundación Montemadrid. La discrepancia tiene su origen, según explicó la concejala del PSOE, Mercedes González tanto por las irregularidades en el procedimiento que han detectado, como por la saturación hotelera en el distrito Centro en el que, además, ya hay en marcha varios proyectos de hoteles como el del complejo Canalejas, los dos establecimientos proyectados en la Plaza de España o el de la Casa de la Carnicería, en la plaza Mayor.

«Nos oponemos porque hay un lío urbanístico que pretenden regular a través de un Plan Especial, hasta el punto de que pretenden hacer un uso terciario justo debajo de una zona verde, algo que no se puede hacer», apuntó González, que recordó a su vez que dicho Plan Especial se aprobó al día siguiente de la anunciada moratoria de usos hoteleros. Y es que el pasado enero, Carmena decidió suspender durante un año la concesión de licencias para que edificios residenciales pasen a tener un uso terciario hotelero en el centro de la ciudad, con el objetivo de reducir la proliferación de pisos turísticos que, sin embargo, no se alquilan mediante licencia. De este modo, los únicos afectados por la moratoria han sido los proyectos de creación de nuevos hoteles en edificios en desuso cuya calificación es residencial.

En el caso del Monte de Piedad en Descalzas, la autorización del Plan Especial se sustenta, según detalló González, en una pequeña «trampa» que el PSOE denunció en las alegaciones y que consiste en que pese a que toda la zona Centro tiene una calificación inicial de residencial, el edificio propiedad de la Fundación Montemadrid tenía una calificación de terciario, por lo que sería un cambio de clase de uso.

Por su parte, los concejales de Ganemos que se opusieron ayer al Plan Especial se sumaron a los argumentos de saturación turística que esgrimió el grupo socialista. Tanto Arce como Galcerán y Carmona se expresaron en las redes sociales en contra de la «turistización» y su impacto en la subida de los alquileres. Igualmente, en un artículo en el diario Público, los tres ediles denunciaron la especulación inmobiliaria que supone la creación de un hotel en la sede del Monte de Piedad. «Se aprovechan de la nueva burbuja turística y del capital simbólico de la ciudad», reclamaron.