Ayuntamiento de Madrid
J.V. Echagüe

Carmena impone su «reinado»

Se presentará a las municipales con una plataforma «sin dependencias» de los sectores más izquierdistas y en la que no descarta gente del PSOE. Los díscolos de Ahora Madrid le exigen primarias y la tachan de autoritaria

Más allá de repetir que «no voy a ser un elemento determinante» y que «sólo he puesto encima de la mesa esta idea», Manuela Carmena dejó ayer claro que su nuevo proyecto político, esa «plataforma» aludida varias veces durante la rueda de prensa que ofreció en el Palacio de Cibeles, es precisamente eso: su proyecto. «Sin dependencias», dijo, como las que ha tenido durante estos más de tres años de mandato en el Ayuntamiento y sobre todo dentro de un partido, Ahora Madrid, en el que la difícil convivencia de distintas sensibilidades de la izquierda ha impedido culminar sus aspiraciones. Al menos de forma pacífica. Algo incómodo para una candidata que siempre se ha declarado independiente. Quiere a su gente y con sus condiciones.

Ésta fue una de las grandes lecturas de la comparecencia de la alcaldesa, convocada en la tarde del domingo tras las noticias publicadas sobre su candidatura para las municipales de 2019. Una decisión muy meditada. De hecho, su intención inicial era no repetir. Sin embargo, «he cambiado de opinión. Siempre he dicho que un periodo electoral sería suficiente. Pero tengo un equipo de concejales y colaboradores jóvenes con gran capacidad de seducción que me han hecho ver que lo que estábamos haciendo está aún por concluir. Y que era necesario que yo siguiera. Soy floja para los cariños». No sólo por parte de su gente: también los que ha recibido en la calle. «El sábado por la mañana estaba en el Mercadona y un chico me dijo: ''Oye, por favor, continua''».

Acompañada de diez de sus concejales –Nacho Murgui, Marta Higueras, Esther Gómez y José Manuel Calvo, entre otros–, Carmena respondió durante media hora a los medios de comunicación pero sin ofrecer grandes pistas sobre un proyecto «en el que está todo por cerrar».

No eran pocas las dudas. Y una de las más jugosas era quién le acompañará en su nueva aventura. ¿Habrá gente del PSOE? «Aquí hay sitio para todas las personas. Estoy segura de que habrá gente vinculada al PSOE que quiera pertenecer a esta plataforma», respondió. Sí reconoció haber hablado, aunque a título meramente informativo, con Pedro Sánchez. Y más en profundidad con Pablo Iglesias. El líder de Podemos dio ayer en redes sociales su beneplácito a su nuevo proyecto: «Será un honor participar en la construcción de una candidatura popular plural que dé cabida a todos».

Ahora bien, ese «todos» está por definir. Quien presumiblemente no estará representado en esta «plataforma de electores» son Izquierda Unida, Anticapitalistas de Madrid o Ganemos, formaciones que sustentan Ahora Madrid y que han sido especialmente críticas. Y es que, si bien la alcaldesa reconoció que «Ahora Madrid fue un elemento determinante a la hora de obtener nuevas maneras de entender lo electoral», también confesó que «en unas elecciones municipales no eliges concejales por ideología, eliges a gestores directos». Así, el paso del tiempo «no sólo provocó problemas estructurales» en el partido, sino que «no se previó como continuaría Ahora Madrid. Se generaron otros partidos políticos, lo que vino a dificultar un proyecto público».

En ese proyecto no parece haber hueco para concejales como Rommy Arce y Pablo Carmona, ausentes ayer, y que en las últimas horas han atacado a la alcaldesa. Especialmente duro fue Carmona, que en «Twitter» tachó a su Gobierno de «cesarista» y «monarquía municipalista». Tampoco acudieron al Palacio de Cibeles Guillermo Zapata, Celia Mayer o Javier Barbero, otros nombres «señalados», si bien su colectivo, Madrid 129, apoyó ayer la decisión de la alcaldesa.

Ante la presumible criba en el «reinado» de Carmena, la «oposición» dentro de Ahora Madrid ha movido ficha. Pablo Carmona, de la plataforma Ganemos no descartó ayer presentar una «candidatura propia». Además, exigió a la alcaldesa que someta a primarias su propuesta de plataforma. Un punto en el que coincidió el portavoz de IU, Ángel Guillén. Aunque su formación celebró la decisión de Carmena, alertó de que el «edificio se puede tambalear». «No sería razonable, a juicio del movimiento político y social de izquierdas, que alguien se situara fuera del proyecto común», afirmó este partido en un comunicado. Y es que, a su juicio, «no sobra nadie en Ahora Madrid», formación por la que siguen apostando.

Más duros fueron desde Anticapitalistas Madrid, que se niega a aceptar el «chantaje y el decretazo» que implica la decisión de la alcaldesa. En un comunicado creen que su nuevo proyecto «dinamita los acuerdos sobre los que se construyó el proyecto común de Ahora Madrid». En su opinión, la iniciativa de Carmena «favorece un modelo político de representación y gestión personalista, sin contrapesos ni mecanismos democráticos colectivos elementales». Y parece basado «en una política sectaria de vetos y exclusiones».