Pobreza
Laura Cano

El 73% de las madrileñas ha sufrido acoso verbal

El mapa «Free To Be» permite a las jóvenes marcar en qué zonas de la Comunidad se sienten más inseguras.

- Hoy, la alcaldesa Manuela Carmena se someterá a un examen internacional. Deberá rendir cuentas sobre el grado de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODS), con foco especial en el número 11: ¿Es la capital una ciudad inclusiva para las mujeres? Según los resultados arrojados ayer por las responsables de «Free To Be» –durante un debate internacional organizado por Naciones Unidas–, el 73% de las mujeres que han participado en este proyecto aseguran haber sufrido acoso verbal mientras se movían por la ciudad.

«Madrid es una de las ciudades más seguras del mundo», sostiene Celia Cátedra, de 23 años. «Sin embargo –prosigue–, las chicas a veces tenemos miedo cuando vamos solas». Celia fue una de las jóvenes participantes de «Free To Be», una herramienta digital que la ONG Plan Internacional lanzó el 26 de abril, como adelantó LA RAZÓN, con el objetivo de que las jóvenes madrileñas pudieran identificar los espacios urbanos de la Comunidad donde se han sentido inseguras o, por el contrario, donde han tenido experiencias más agradables. «El acoso verbal ha resultado ser la situación más denunciada», informa Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan Internacional. «Por debajo se encuentra la invasión del espacio en los transportes públicos, así como los roces intencionados en los mismos espacios», avanza.

Casi la totalidad de las participantes, un 94%, cree que el motivo por el que sufrieron acoso fue por el mero hecho de ser mujeres. «Es algo que ocurre todos los días en la vida de niñas y mujeres», reivindica Marina, activista del Comité Juvenil de Plan Internacional. «Nos pasa a todas, da igual cómo vayamos vestidas o dónde vayamos», subraya. Otro dato relevante es que tan sólo un 42% de las mujeres que reconocieron haber sufrido acoso se lo contaron a su familia o amigos. El resto, ni siquiera a ellos. Desde la plataforma expresan que es una consecuencia de la «normalización» de este tipo de acoso.

No son barrios, son situaciones

A través de «Free To Be», las jóvenes pudieron marcar el punto del mapa que quisieran registrar. El siguiente paso consistía en calificarlo como un lugar seguro o no y aportar detalles sobre las razones por las que se han sentido así. Todas las respuestas registradas son anónimas. Además, el mapa digital permitía a las jóvenes informar sobre las circunstancias del hecho, si así lo deseaban. ¿Iban de casa al trabajo? ¿Estaban de paseando o haciendo ejercicio? ¿Iban solas? De este modo, «hemos podido observar que el mismo barrio puede ser a la vez seguro o inseguro y que uno de los elementos más relevantes, al final, es la información circunstancial», revela Sánchez, directora de Incidencia Política. Mientras que en otras ciudades se han podido identificar barrios más o menos peligrosos, «en Madrid las situaciones de acoso o abuso se dan cuando la chica no va acompañada y dependen también de la hora del día», explica Sánchez. Son más frecuentes a menor claridad.

Entonces, ¿no existen las zonas calientes? «Aunque sí que hemos advertido puntos con más reportes, éstos coinciden con zonas multitudinarias, como el Intercambiador de Sol...», matiza Sánchez. De todos modos, esta plataforma no está concebida para conformar un «mapa del miedo», tal y como refiere la directora de Incidencia Política, sino como «una herramienta de estudio». Afirma que pretenden trasladar los resultados al Gobierno y consorcios de transporte pertinentes. Eso sí, la presentación definitiva de los datos se hará en octubre, coincidiendo con el Día de la Niña.