Elecciones municipales
Ángel del Río

Garrido buscará ser candidato para 2019

También podría haber propuestas de personas independientes para encabezar las listas, aunque «debemos palpar la opinión de esos nombres para no herir sensibilidades», afirman fuentes del partido.

Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid, no ha tardado en sumarse al «efecto Casado», consciente de que algo empieza a moverse en el PP, y es hora de enseñar las cartas. Puede que en la etapa que concluyó con la salida de Rajoy, entendiera que era poco viable ser el candidato en las elecciones de 2019, y prefirió curarse en salud y afirmar públicamente, que su compromiso concluiría con la actual legislatura, y no pensaba ser el cabeza de lista el próximo año. Pero las circunstancias han cambiado; empieza una era que dentro del PP se considera ilusionante, y Garrido quiere ahora ser cabeza de cartel el próximo año. Tanto es así, que ayer declaraba en referencia al futuro cartel electoral: «Si soy yo, seré yo, y si es otra persona, estaré con ella». En uno de los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid añadió que está convencido de que el nuevo líder del partido elegirá a la mejor persona para cosechar el mejor resultado en la región.

Madrid es el claro objetivo del PP para las elecciones autonómicas y municipales de 2019. Se parte de una situación complicada por la salida de Cristina Cifuentes como presidenta del partido en la Comunidad y del ejecutivo regional. No hay todavía nombres para encabezar las candidaturas, tanto en la autonomía, como en el Ayuntamiento de Madrid y el resto de los grandes ayuntamientos de la región. Pablistas y sorayistas han manifestado afán de integración como punto de partida de lo que ha de ser el nuevo proyecto del PP, pero las dudas sobre los nombres de los futuros candidatos, abre incertidumbres y disidencias internas. Pío García Escudero es el máximo responsable del partido en Madrid, pero el nombre de los candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento de la capital, le corresponde a la dirección nacional, como ha sido hasta ahora, y en este sentido, no se prevé cambios. El PP madrileño ha manifestado su adhesión y voluntad de colaboración con el nuevo presidente nacional, Pablo Casado. Es la hora del acercamiento para procurarse un puesto en las candidaturas del próximo año.

Fiebre de primarias

El PP ha roto el sistema de elegir al presidente del partido por la vía del nombramiento directo, por el de unas primarias. Y eso ha despertado la inquietud en ciertos sectores del partido en Madrid, que apuestan por repetir la fórmula a la hora de elegir a los candidatos autonómicos y municipales del próximo año. Pero esa pretensión no parece que prospere a corto plazo, y serán los órganos superiores del partido quienes decidan los cabezas de lista.

Pablo Pasado ya ha anunciado la celebración de una convención nacional el próximo mes de octubre, en la que se decidirá sobre los candidatos a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos más importantes en 2019. Esos comicios serán la primera evaluación del «efecto Casado» en el electorado del PP, y el nuevo presidente del partido se juega mucho en este envite, de ahí que se empiece a trabajar para afrontar la cita electoral con garantías, toda vez que se quiere recuperar el voto perdido en las elecciones de 2015, pero sobre todo, el que se haya podido perder por la crisis del partido a nivel nacional, y de forma especial, en la Comunidad de Madrid, tras los episodios de corrupción y el «caso Cifuentes».

Candidatos «apalabrados»

La salida de Cifuentes de la presidencia del partido en Madrid, hizo que algunos de los actuales alcaldes entraran en el desasosiego de la incertidumbre. Algunos de ellos habían recibido la promesa verbal de la presidenta, de que volverían a repetir como candidatos, casos como los de Alcobendas, Alcorcón, Coslada, Torrejón de Ardoz, Pozuelo de Alarcón o Boadilla del Monte. Pero con la llegada del nuevo presidente regional del partido, Pío García Escudero, las cosas pueden cambiar y la renovación pasaría por otros nombres para afrontar el reto electoral en los distintos ayuntamientos.

Parece que puede haber un encuentro entre Casado y García Escudero, antes de la convención nacional de octubre, para valorar los nombres de posibles candidatos, pues aunque, como ya queda dicho, los cabezas de lista a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, los designa la dirección nacional del partido, lo deseable sería un consenso entre ambos, incluso podría haber propuestas de personas independientes, de prestigio, para encabezar las listas más importantes, aunque en este sentido no ha trascendido ningún nombre. «Antes debemos palpar la opinión de esos posibles nombres, para no herir sensibilidades de propios y ajenos al partido».

El difícil panorama electoral en Madrid y la Comunidad

No hay duda de que Pablo Casado y el Partido Popular se juegan mucho en los comicios autonómicos y municipales de 2019. En las elecciones de 2015, aunque el PP ganó en la Comunidad y en el Ayuntamiento de Madrid, la mayoría insuficiente le obligó a pactar, con una hipoteca muy cara, con Ciudadanos, y así conseguir el gobierno regional, mientras que en la Casa de la Villa, los números no dieron suficiente para evitar el gobierno de Ahora Madrid, y el PP, después de 24 años, perdió el gobierno municipal.

De cara a los comicios del próximo año, el PP se mueve en la hipótesis de que el pacto PSOE-Podemos tenga la mayoría y se vaya al intercambio de cromos: Podemos apoyaría a Ángel Gabilondo para presidir la Comunidad, y el PSOE haría los propio con Podemos para que Manuela Carmena repitiera como alcaldesa. Por lo tanto, la solución pasa por conseguir mayorías con Ciudadanos en ambas instituciones, por eso se concede máxima importancia al nombre de los candidatos, que deben actuar personalmente como locomotoras de sus respectivas candidaturas.

Especulaciones internas.

Por lo que se refiere al Ayuntamiento de Madrid, hay que recordar que se habló de Pablo Casado, como el perfil idóneo de candidato al gobierno de la capital. Evidentemente esa posibilidad está descartada por los nuevos acontecimientos. Y aparecen en las quinielas de los propios militantes, dos nombres de mujer: Soraya Sáenz de Santamaría, de la que ya se habló en las elecciones de 2015, y María Dolores de Cospedal, caso de que ésta no fuera candidata a la Comunidad de Castilla-La Mancha.

Respecto a la Comunidad Autónoma, el panorama no está más claro. El actual presidente, Ángel Garrido, manifestó públicamente, nada más tomar posesión de su cargo, que no sería el candidato en el 2019, pero parece que ha cambiado de criterio y ahora quiere serlo. En algunos sectores del partido , se apuesta por nombres consolidados, de prestigio, como Méndez de Vigo o el de la propia Cospedal.

De aquí a la convención de octubre, queda un largo y cálido verano de incertidumbres, dudas, análisis y baile de nombres. El nuevo PP de Pablo Casado, no sólo tiene el reto de mantener el gobierno de la Comunidad de Madrid, sino recuperar el del Ayuntamiento de la capital y de otros grandes ayuntamientos, como Móstoles, Getafe, Alcalá de Henares o Torrejón de Ardoz. Ese es el reto más inmediato de la era Casado.