Sequía
A. G. Valenzuela

Los regantes cargan contra el Gobierno de Pedro Sánchez por considerar «ordinario» el trasvase

El presidente del Sindicato Scrats, Lucas Jiménez, invita a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, a visitar la Región y rectificar. «Sus palabras aquí duelen. Afrontamos el cuarto año de sequía y el milagro de la lluvia no lo contemplamos»

Las polémicas declaraciones de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, sobre no convertir los trasvases en algo «ordinario» cayeron ayer en la Región de Murcia como un jarro de agua fría, valga la redundancia. Todos los agentes sociales implicados en este asunto reaccionaron con asombro a uno de los anuncios más desoladores de los últimos meses como lo es la posibilidad de paralizar el trasvase Tajo-Segura, y fue precisamente el presidente del Sindicato de Regantes (Scrats), Lucas Jiménez, quien achacó las palabras de la ministra al puro desconocimiento de la situación hidrológica murciana. «La visceralidad de la ministra, tanto de esta como de otras anteriores, se debe a que no conocen la zona, por lo que le invitamos a que visite la denominada 'despensa de Europa'».

Jiménez recordó que, al contrario de lo dicho por Ribera sobre que no existen cuencas deficitarias y excedentarias, la del Segura es «estructuralmente deficitaria», tal y como está recogido por los técnicos del Ministerio. «Sus palabras aquí duelen, porque venimos de pasar once meses de sequía, y habíamos alertado de la posibilidad de que no se pudiera contar con recursos para la industria y el comercio. Afrontamos el cuarto año de sequía, en estado de prealerta».

El presidente de Scrats exigió que se cumpliera la ley e instó al Gobierno central a «alejarse del entorno ideológico» ya que sea del color que sea la región, siempre habrá alguna afectada, como es el caso de la Región de Murcia o de Castilla-La Mancha y la Comunitat Valenciana, por ejemplo.

«Invitamos a la ministra de Transición Ecológica a que visite nuestra tierra y conozca el uso sostenible que hacemos del agua. Una región que exporta el 70 por ciento de las hortalizas en España, y que depende de una cuenca con un pie en tres provincias como lo es Alicante, Almería y Murcia. Aquí, en la Región, se reutiliza el 98 por ciento del agua, y luego hay otros trasvases como lo es el del Ebro que solo lo hace con el uno por ciento».

Pese a que actualmente la situación en la cabecera del Tajo es positiva, con 702 hectómetros cúbicos, el presidente de Scrats reiteró que en la zonas secas de España siempre hay que tener precaución. «El milagro de la lluvia no lo contemplamos».

Por otra parte, la organización profesional agraria Asaja Murcia calificó como «inaceptables» las declaraciones de la ministra, y su secretario general, Alfonso Gálvez, exigió una rectificación inmediata al considerar su palabras como «un claro ataque a los trasvases. El Tajo-Segura es intocable, porque del mismo dependen cientos de miles de familias y la economía del sureste español».

El Gobierno regional también reaccionó a las palabras de la ministra, y el presidente Fernando López Miras aseguró que el Ejecutivo socialista de Pedro Sánchez «pone fin a todas las esperanzas que los murcianos teníamos para el futuro de esta sociedad en cuanto al reparto del agua».

Polémica en los trasvases. No hace ni tres meses que el que fuera entonces candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostrara partidario de poner fin a los trasvases y apostar por las desaladoras del Levante. Luego tuvo que rectificar.

El Gobierno de Castilla-La Mancha se congratuló ayer de que «por primera vez, una ministra haga planteamientos coincidentes y busque alternativas al trasvase».