Seguridad Vial
Belén Tobalina

789 agentes de tráfico menos que en 2011

Aunque el director de la DGT ha anunciado 250 nuevas plazas, UniónGC denuncia que eso no cubre el descenso de personal

«La seguridad vial es una cuestión de sensibilidades y prioridades», recordaron ayer desde la Asociación Profesional Unión de Guardia Civiles (UnionGC) nada más conocerse el balance de siniestralidad del verano. Los datos hablan por sí solos: ha vuelto a aumentar el número de víctimas mortales en las carreteras, algo que no sorprendió ni siquiera al propio director general de Tráfico (DGT), Pere Navarro, que afirmó que «los datos no son buenos este verano, pero no hay sorpresas después de tres años de aumentos continuos». En concreto, el número de fallecidos se incrementó en verano de 2018, de 2016 y de 2015, dado que en 2017 el número de víctimas mortales de tráfico descendió respecto al año anterior.

Con el fin de revertir esta situación, la DGT anunció medidas como reducir la velocidad, poner más radares y un ligero repunte de agentes. En concreto, Navarro avanzó que se incorporarán 250 guardias civiles en el mes de septiembre a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil para vigilar las carreteras españolas y realizar más controles de alcoholemia y drogas. «Algo es algo, pero es un aumento mínimo. Deberían ser muchas más plazas, máxime cuando Navarro reconoció que faltaban mil agentes», afirmaron desde UniónGC. En concreto, «en 2011 había 9.763 agentes; en 2012, 9.634; en 2013, 9.356; en 2014, 9.273; en 2015, 9.084; en 2016, 8.926, y en 2017, tan sólo 8.884 agentes». Es decir, 789 agentes de tráfico menos desde 2011, según los datos facilitados a este periódico por la citada asociación.

Anteriormente llegaron a ser unos 9.800 agentes, después vinieron los recortes. «En el año 2000 éramos unos 10.000 y lo anunciaban siempre en las Operaciones Salida y Retorno». Hoy, en cambio, la realidad es bien distinta. «No se trata de poner un agente en cada km», sino el número necesario para que tengan carácter disuasorio frente a distracciones, con el móvil, por ejemplo, ir a más velocidad, etc. y no tanta «obsesión de controles de radar, alcohol y drogas». «Se está llegando tarde a incidencias debido a no disponer de suficientes patrullas».

Por eso, insisten en que «no se puede desarrollar una política de seguridad vial, ajena a un problema que se arrastra desde hace años, como es disponer de una plantilla acorde al parque automovilístico y al gran número de desplazamientos que se realizan». «Cierto es que el factor humano es un 90% de la causa de un siniestro vial, pero también es cierto que la sensación de poca presencia de agentes es notoria», añaden. Esta falta de personal se acucia en verano cuando los agentes ven cómo aumenta el número de horas semanales en carretera por falta de personal. «Las plazas para nuevas incorporaciones en tráfico son muy escasas debido a la poca oferta. No se está abriendo una oferta amplia de vacantes para no perjudicar a las Unidades de Seguridad Ciudadana –que tampoco andan boyantes–, ya que hay agentes con título de Motorista y Atestados destinados a la otra especialidad».