Sucesos
Laura L. Álvarez

La «viuda negra» de Alicante

Asesina a su cuarto marido a los 15 días de casarse

No puede decirse que fuera una pareja ajustada a los estándares. Se acababan de casar el pasado 4 de agosto en la localidad alicantina de Sax a los 69 años él y 45 ella. Era el cuarto matrimonio de la mujer. Algunos dicen que ni siquiera vivían juntos y que la noche de los hechos, el pasado lunes, habían quedado para cenar. Ella concretó el lugar porque tenía todo preparado para ejecutar su macabro plan: una zona de aparcamiento del barrio de la Albufereta, a las afueras de Alicante.

Eran sobre las 22:00 horas cuando la mujer llegó al lugar acompañada de otro hombre, de 58 años. Según la Jefatura Superior de Policía, este individuo sí cuenta con antecedentes policiales previos, pero no la mujer. Ambos tendrían el plan diseñado, por lo que podrían pasar a disposición judicial a lo largo de la mañana de hoy imputados por un delito de asesinato.

Ambos iban vestidos de negro, gorra incluida, y llevaban un destornillador y guantes de látex para, se cree, no dejar huellas en su víctima y dificultar así la investigación policial. Pero no tuvieron «suerte» en esto porque precisamente una agente de Policía les estaba viendo justo desde un acantilado cercano y fue testigo de todo.

La víctima es un camionero jubilado de Santander de 69 años y que actualmente residía en un apartamento de Santa Pola. Por causas que investiga en estos momentos el Grupo de Delincuencia Violenta de Alicante, la mujer, recién casada, decidió acabar con la vida de su marido. Gracias a la testigo de los hechos se sabe que ella sujetó al hombre entre dos coches y su acompañante (que sería su cuidador) le clavó el destornillador en, al menos, el cuello y el pecho. La agente no puedo hacer nada por evitar la agresión a pesar de sus gritos. Lo único que consiguió cuando corrió hacia ellos fue evitar su huida del lugar. De esta manera fueron engrilletados por sus compañeros. Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida de la víctima.

Los detenidos se han negado a prestar declaración ante los agentes y hoy podrían mantener la misma actitud ante el juez. También tratan de averiguar si la mujer necesitaba realmente la silla de ruedas que solía llevar porque en el momento de los hechos se encontraba de pie.