Prostitución
Belén Tobalina

La prostitución enfrenta a sindicatos y pro derechos

La Abogacía del Estado ya está trabajando para conseguir la nulidad del sindicato de trabajadoras sexuales.

Sin ni siquiera saber cuántos afiliados tienen, sin web, sin sede... la Organización de Trabajadoras Sexuales (Otras) se ha convertido en el centro de la polémica. Acaban de nacer y ya quieren que desaparezcan. De hecho, el Gobierno anunció ayer que la Abogacía del Estado está trabajando para conseguir la nulidad de este sindicato. Un terremoto que pasó al campo sindical y al de las asociaciones de derechos humanos.

Mediante un comunicado, UGT instó al Gobierno a tomar medidas contra la explotación de las personas porque, según ellos, «cualquier marchamo de legalidad que se pretenda dar a una actividad ilítica o que aprovecha vacíos legales, beneficia exclusivamente a los explotadores, legitima el comercio con seres humanos y deja a las víctimas aún más desprotegidas de lo que están ahora. Supone un medio de normalizar en esta sociedad una fórmula de negocio en el que la mercancía es el cuerpo de seres humanos, principalmente mujeres, y otorgar a quienes se lucran, directa o indirectamente o aprovechando los recovecos de las normas, un aval para seguir explotando y generando ganancias a costa de los derechos y las libertades fundamentales». Por eso, desde UGT apremian al Gobierno a que tome medidas «para evitar que se otorgue la legalidad de cualquier forma a la prostitución. Aunque el problema es que en España aún se admita la prostitución» y por eso urge al Gobierno a que «tome medidas contra proxenetas, usuarios, etc.».

A lo que Concha Borrell, la secretaria general de Otras, contestó vía Twitter: «La asociación de empresarios de clubes de alterne está registrada en la Dirección General del Trabajo desde 2004, pero el Gobierno va a impugnar la creación del @OTRASsindicato porque es mejor para trabajador@s del sexo no poder defenderse frente atropellos laborales?».

En la misma línea se manifestaron desde el sindicato CGT en Cataluña, que, tras condenar las declaraciones de la ministra de Trabajo, expresaron su apoyo a Otras, aludiendo que las trabajadoras sexuales están «en una industria donde la falta de derechos laborales promueve los abusos y la explotación. La regulación del trabajo sexual, con el reconocimiento de derechos de las trabajadoras permitirá, por ejemplo, no tener que seguir subsistiendo en la economía sumergida, pagar precios abusivos para poder tener un puesto de trabajo y reducir las agresiones institucionales que sufren a diario».

CC OO, por su parte, optó ayer por no hacer declaraciones al respecto. Sí lo hicieron en cambio desde la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía: «Aplaudimos la creación del sindicato» porque «no se trata de debatir prostitución sí o no, estamos hablando de estar a favor de los derechos de este colectivo o condenarlo al abuso laboral, la exclusión y la clandestinidad». «Lo que denunciamos es que la patronal del trabajo sexual esté organizada y reconocida legalmente y se les niegue a las trabajadoras sexuales a crear un sindicato para defender sus derechos», añadieron.