Agricultura
L. Sánchez

Cinco aves a las que seguir en 2016

En España hay clasificados 500 tipos de aves, pero algunas de estas especies necesitan un seguimiento especial por parte de las administraciones. El área de Seguimiento de SEO/BirdLife destaca a cinco, cercanas pero en franca regresión o con una tenue recuperación, que requerirán una atención especial durante 2016. Todas ellas se convertirán en objetivo principal de protección por parte de esta ONG.

La primera de ellas es el sisón común (Tetrax tetrax), un ave esteparia de plumaje críptico, gregaria y muy terrestre. Antaño más extendida por amplias regiones de la geografía peninsular, ha sufrido un gran declive como consecuencia de las profundas transformaciones experimentadas por los paisajes agrícolas, en particular en las zonas cerealistas de secano. En 2016 se realizará por segunda vez un censo nacional de esta especie, con el fin de actualizar su población, distribución y estado de conservación. En él participarán cientos de voluntarios por toda España. Todo un ejemplo de ciencia ciudadana.

La segunda especie que demanda atención, según el ranking elaborado por SEO/BirdLife, es el cernícalo primilla. Se trata de una de las rapaces más pequeñas de España. Es un habitante frecuente de torres, cortijos, casonas, palacios y castillos situados en regiones dedicadas a la agricultura y ganadería extensivas. Las transformaciones sufridas en el campo durante las últimas décadas mermaron su hábitat y le ocasionaron un acusado declive, aunque en los últimos años su situación parece haberse estabilizado gracias a las numerosas iniciativas y planes de conservación.

En 2016 se llevará a cabo por primera vez en España un censo nacional de la especie, gracias al cual se conocerá con detalle su población, distribución y estado de conservación, en el que participarán cientos de voluntarios. Además, dentro del programa Migra de SEO/BirdLife, se marcarán varias aves por primera vez con dispositivos con GPS por toda la geografía española para conocer sus movimientos y rutas migratorias con detalle.

Junto a ella, la lechuza común (Tyto alba), una rapaz nocturna de pequeño tamaño, de colores claros y con un inconfundible rostro con forma de corazón donde destacan los ojos negros. Su apariencia, acompañada de sus voces chirriantes y estridentes, la han convertido en protagonista de escabrosas historias relacionadas con la muerte y el mundo de las tinieblas, a pesar de su beneficiosa labor como depredadora de roedores. Es una de las rapaces nocturnas de España cuya población se encuentra en declive, y por ello se monitoriza año tras año a través del programa Noctua de SEO/BirdLife.

En cuarto lugar, el conocido y familiar gorrión común (Passer domesticus), que es, tal vez, el ave más extendida de todo el planeta y, sin duda, una de las más exitosas. De tamaño pequeño y colores parduzcos se trata de la especie urbana más cercana, aunque también ocupa otros tipos de hábitats. No obstante, en los últimos años el gorrión común presenta un grave declive tanto en España como en Europa, como se está detectando a través del programa Sacre de SEO/BirdLife. Para dar a conocer la preocupante situación de esta especie se ha declarado del Día Mundial del Gorrión Común, pues además es una especie bioindicadora del entorno más próximo al ser humano: el medio urbano. Ha sido declarada Ave del Año 2016 por SEO/BirdLife.

Por último, una de las rapaces diurnas más conocidas desde la antigüedad, el halcón peregrino (Falco peregrinus). Es un habitante habitual de cortados y cantiles, donde realiza impresionantes caídas en picado a toda velocidad mientras caza. Cada vez ocupa más hábitats, incluidos los urbanos, aunque en algunas zonas sus poblaciones se han reducido a consecuencia de la escasez de presas y de la intoxicación con plaguicidas y otros venenos agrícolas.