Mascotas
María Santiago

Los nuevos huéspedes de los hoteles tienen cuatro patas

maría santiago - unque el fin del verano está a la vuelta de la esquina, algunos todavía aprovechan los últimos coletazos del buen tiempo para seguir las vacaciones y, por qué no, sin olvidar a las mascotas.

Los tiempos están cambiando, y hasta hace no mucho, aquellos que poseían un perro o un gato tenían dos alternativas: dejarlo al cuidado de un amigo o de un pariente o llevarlo a una residencia canina. Por fortuna, cada vez son más los establecimientos hoteleros en España que tienen en cuenta a las mascotas. De esta manera, los empresarios consiguen aumentar la demanda entre los clientes que quieren disfrutar de unos días de relax con su perro, o incluso para los que no se pueden mover de casa bajo ningún concepto sin su fiel compañero; ni siquiera cuando se trata de un viaje de trabajo.

Estos hoteles se conocen como «pet friendly». Esta nueva tendencia comenzó siendo una opción minoritaria, pero está ganando cada vez más espacio. Se presenta como un servicio más dentro de las prestaciones que ofrecen estos alojamientos. Tienen servicios específicos como cama, comida y juguetes para animales. ¿Por qué este nuevo planteamiento? Se debe a que tener un can o un minino ya no es algo de unos pocos; muchos españoles viven con uno de ellos. Para ser exactos, el 40% de los hogares tiene al menos una mascota, según un estudio publicado por la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía.

Sin embargo, en España todavía queda mucho trabajo por hacer. Nuestro país se encuentra fuera del «top 10» de los lugares en los que más se está implantando esta nueva tendencia. En concreto, se encuentra en el puesto 12, por debajo de Alemania, Francia, Italia o Austria. Entre los europeos, solo Reino Unido y Portugal están por detrás. Algunos estudios apuntan a que en las ciudades costeras se suelen aceptar perros y gatos con más frecuencia. En cambio, los hoteles céntricos, cuya clientela se basa más en viajeros de negocios, tienden a no hacerlo.

Gracias a páginas web como «Seadmitenmascotas.com» –con una oferta de más de 30.000 alojamientos–, los amantes de los animales pueden dar con cadenas hoteleras que permiten disfrutar de una buena estancia con los reyes de la casa de una manera sencilla. Por ejemplo, Derby Hoteles tiene establecimientos repartidos en varias ciudades. Allí los animales son recibidos con un regalo que incluye un bebedero y chucherías. Además, cada año organizan una fiesta dedicada exclusivamente a ellos. En la cadena NH también han adoptado esta costumbre y recomiendan llamar antes de llegar para que la habitación cuente con las comodidades que las mascotas merecen. Pero también hay restricciones: una altura y un peso determinados, un número máximo de mascotas permitidas o el veto a ciertas razas. La tarifa ronda entre los 15 o 20 euros por noche, dependiendo de la ciudad en la que se oferta este servicio.

El lujo tampoco esquiva a chuchos y mininos. El hotel Hard Rock de Ibiza y el de Tenerife han dado un paso más allá y han lanzado el servicio «Animal Instintic». Esta célebre cadena cuenta con la pecularidad de tener un equipo de veterinarios y especialistas que miman a los animales en todo momento y que está pendiente de cada detalle de su estancia. De esta forma, ellos también se sienten como estrellas de rock. Además, las mascotas tendrán su servicio de habitaciones ,«check in» personalizado, e incluso podrán firmar con su patita. El único requisito es que los perros no superen los 10 kilos para que el resto de los huéspedes no vean alteradas sus vacaciones. Los dueños que contraten este servicio tienen llevar a sus mascotas atadas o en transportines cuando se encuentren en los espacios comunes y mantenerlas alejadas de las zonas más transitadas para garantizar la tranquilidad del resto.

Algunas normas

Cada hotel tiene sus propias particulares, pero la mayoría son comunes en todos. Las mascotas tranquilas, desparasitadas y que estén al día con sus vacunas son bien recibidas. Una de las normas más importantes es que el animal tiene que llevar un collar con su chapa identificativa y una correa que solo podrá dejar cuando esté en la habitación. Así se evitarán sustos. Las mascotas no pueden dormir en la cama de sus dueños y, además, estos deben colocar una señal de precaución en el picaporte de la puerta que indique al personal del hotel la presencia de animales domésticos.

Y las opciones para viajar con perros y gatos no se acaban en los hoteles «pet friendly». Los apartamentos, camping, chalets y casas rurales son algunas de las alternativas más demandadas. Así, se evita que las mascotas molesten con sus ladridos y maullidos al resto de los huéspedes que están disfrutando de unas más que merecidas vacaciones.