Mascotas
María Santiago

Protectoras saturadas: Suben las cifras de abandono animal

Las camadas indeseadas son el principal motivo de que haya más perros y gatos sin hogar

La sombra del abandono y la pérdida acecha sobre los animales de compañia, una triste realidad que no cesa a pesar de que las campañas de concienciación se suceden. Es más, va en aumento. Aunque puede parecer que solo se abandonan perros y gatos mayores o sin raza, la verdad es que este problema no entiende de aspectos y edades: los refugios están poblados de chuchos y mininos para todos los gustos. Según el informe anual de la Fundación Affinity a través del estudio «Él nunca lo haría», en 2017 se recogieron más de 138.000 gatos y perros, lo que supone 218 más que en 2016 y 169 más que en 2015. «Las cifras de abandono animal habían bajado cada año hasta hace tres. Nuestro objetivo es que se reduzcan, pero no está siendo así y nos preocupa mucho» explica la directora de la fundación, Isabel Buil.

Muchos animales llegan a las casas como regalo durante las Navidades pero cuando se acercan las vacaciones de verano, las protectoras ven cómo su aforo se va limitando. Sin embargo, un año más, el estudio de la Fundación Affinity desmiente la creencia popular de que el mayor número de abandonos se da en el periodo estival. Según sus datos, la recogida de perros se mantiene estable a lo largo del año, mientras que en los gatos sí se nota un cambio durante el segundo cuatrimestre (en el primero se sitúa en un 26%; en el segundo en un 43% y en el tercero en un 30%) debido al ciclo natural de los felinos.

La mayoría de las protectoras se encuentran saturadas durante esta época del año, por lo que encontrar un pequeño cobijo para estos amigos del hombre se vuelve mucho más complicado. «El número de abandonos por día y semana aumenta un 30 o un 40 por ciento», indica una portavoz de Nueva Vida Adopciones, una asociación madrileña sin ánimo de lucro que nació con la misión de ayudar a estos peludos de cuatro patas. Cuenta con un albergue para acoger a unos 60 perros y con una amplia red de casas de acogida, guarderías y algunas residencias.

En cuanto a los motivos de abandono, según el estudio de Affinity, la razón que prevalece es la llegada de camadas indeseadas (15,5%), seguido por el fin de la temporada de caza (12%) y los factores económicos (12%). Las cifras muestran que la clave para hacer frente al problema es la conciencia de los ciudadanos que deciden tener animales domésticos. «El abandono es un grave problema social que necesita una gran colaboración entre el sector público y privado, así como un liderazgo claro que trace una hoja de ruta y asegure avances en la reducción de abandono» explica Buil.

Más de la mitad de los que ingresan en protectoras aparecen en la vía pública. Otros tantos llegan por abandono directo. El perro es el animal que más rescatan las sociedades protectoras y los ayuntamientos. Desgraciadamente, la cifra de gatos ha aumentado respecto al año pasado y representa ya el 28% de las recogidas. «Los abandonos de perros los hacen los dueños y los dejan en la calle o en la perrera. Está más controlado por los autoridades, pero en cambio los gatos están en la calle y sobreviven como pueden; no se pueden contabilizar», explican desde Nueva Vida Adopciones.

Hoy en día, las cifras de abandono siguen siendo alarmantes y los expertos señalan que la única salida pasa por la concienciación y por dar visibilidad a los problemas que necesitan una solución urgente. Si la sociedad fuera plenamente consciente del valor de estos seres vivos, con toda seguridad el número de animales abandonados disminuiría progresivamente.

¿Cómo evitarlo?

La Fundación Affinity resalta la importancia de la participación ciudadana para luchar contra esta situación y destaca que la esterilización, la identificación y la adopción son las tres estrategias más importantes para prevenir y minimizar el impacto. Castrar a las mascotas es el primer paso para atajar el problema ya que de ese modo no tendrán crías a las que los dueños no pueden mantener. Para evitar disgustos si a los reyes de la casa les da por explorar sin supervisión, lo mejor es implantarles un microchip de rastreo en el momento que ponen sus patitas en el hogar por primera vez.

La adopción se ha convertido en la medida más humana para ayudar a estos animales. Los principales motivos de las personas que deciden a abrir sus puertas a un animal abandonado son dos: «Primero, la gente quiere ayudar. Segundo, no quieren gastar dinero» explica la vocal de la asociación madrileña.

Lo más importante antes de incorporar un animal de compañia a la familia es tener claro que es un fiel compañero que no se moverá del lado de sus dueños tanto en los momentos difíciles como en los más felices. Por eso hay que sopesar los pros y los contras, y sobre todo saber si su manutención es posible, antes de decidir que pase a formar parte de la familia.