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Las siete Rutas del Vino de Castilla y León

El enoturismo permiten conocer una región llena de contrastes a pocas semanas de la vendimia

El enoturismo es un tipo de turismo enfocado a las zonas de producción vinícolas y Castilla y León tiene mucho donde elegir. Está íntimamente relacionado con el turismo gastronómico, el turismo cultural y la naturaleza. Se trata de una alternativa que en países como Francia, Italia o Estados Unidos se ha convertido en una industria muy potente. El vino es la palanca para realizar rutas en territorios por descubrir.

La potente y creciente atracción de los consumidores hacia la nueva gastronomía, la valoración de la evolución de nuestros caldos en todos los territorios y el apego el medio natural propician un espacio de negocio decisivo para el medio rural, tan expuesto a la despoblación. En el caso de Castilla y León, una región llena de contrastes, se han configurado siete Rutas del Vino, que se convierten en una alternativa perfecta para el final del verano, ahora que la uva se redondea y crece en las viñas a pocas semanas de la vendimia. Las siete rutas en Castilla y León son la del Bierzo, Arribes, Arlanza, Cigales, Ribera del Duero, Rueda y Sierra de Francia.

Ruta del Vino de El Bierzo

Conocida como «El Volcán del Noroeste», el Bierzo es una comarca vitivinícola fronteriza con Galicia en pleno auge. Situada al noroeste de la provincia de León, representa una importante zona de transición entre Galicia, Asturias y el resto de León. Por estas tierras, por donde pasa el Camino de Santiago, llegó también la uva mencía, variedad reina de la zona de producción. Las amplias posibilidades de esta uva permiten elaborar vinos de intenso color y largos en boca, ayudados por otras variedades, como la garnacha, godello, doña Blanca, malvasía y palomino.

La mayor concentración de bodegas se encuentra entre Ponferrada, Villafranca del Bierzo, Carracedelo y Cacabelos. Lo mismo ocurre con las viñas que se pueden ver en las faldas de las montañas. Sus bodegas son de marcado carácter familiar, y están rodeadas de viñedos muy viejos de montaña. Abundan los productos gastronómicos de calidad, siendo el más famoso el botillo. Esta ruta cuenta con dos patrimonios de la Humanidad: Las Médulas y el Camino de Santiago, además de una reserva de la biosfera, Los Ancares.

Ruta del Vino de Arribes

Alberga 180 kilómetros de cañones fluviales que, en contraste con la penillanura, ha generado un microclima ideal para el cultivo de viñedos. Su situación fronteriza y alejada de los núcleos urbanos le confiere un carácter de oasis en los confines de Castilla y León con vistas a Portugal. Es un paraíso cobijado entre cañones de granito y rocas metamórficas, también conocidos como arribes, arribas o arribanzos, que perfilan el río Duero. Es una de las rutas más bellas de la Península por estar la viña totalmente soldada al paisaje: los viñedos abancalados en las laderas que bajan al río multiplican la belleza del entorno. La garganta geológica de Las Arribes del Duero es un impresionante espacio natural de abruptos cañones y desfiladeros. Además de un espacio natural de singular belleza, Las Arribes son cuna de una comarca vitivinícola emergente que incluye una decena de bodegas, enclavadas entre las provincias de Salamanca y Zamora. Fermoselle cuenta con casi el 60 por ciento del terreno cultivado y, junto a Aldeadávila de la Ribera, Pereña de la Ribera y Villarino de los Aires, concentra la totalidad de las bodegas inscritas en la asociación de los Vinos de la Tierra.

Ruta del Vino de Arlanza

Se encuentra al sur de Burgos y al este de Palencia. La recorren las tres comarcas naturales que baña el río Arlanza: el Cerrato, Arlanza y la Sierra de la Demanda. Cada una de ellas aporta al territorio de la D.O. Arlanza sus propias peculiaridades paisajísticas y recursos naturales. Es una tierra de suelos profundos, terrenos arenosos de silicio y granito, rocas aluviales y perfil variado donde se cultiva tradicionalmente la viña. Posee un rico patrimonio vinculado a la viticultura y la enología. La Ruta del Vino Arlanza está salpicada de atractivos elementos que explican una tecnología y una cultura milenarias: desde algunos viñedos, plantados a comienzos del siglo XX o los barrios de bodegas que perviven hoy en día, hasta las más modernas y vanguardistas bodegas de elaboración de vino.

Baltanás, en el Cerrato palentino con sus quesos, sus conservas y un amplio patrimonio; la burgalesa Covarrubias en el corazón de Castilla; Lerma, Tordomar, Mahamud, Palenzuela, Puentedura, Santo Domingo de Silos, Santa Inés, Santa María del Campo, Yecla, Torquemada, Villahoz, Villalmanzo, Villodrigo... La lista de municipios cargados de historia es interminable.

Ruta del Vino de Cigales

Ubicado en el Bajo Pisuerga, centro de Castilla y León y la cercanía a Valladolid, convierten a esta ruta en un destino atractivo para realizar enoturismo de calidad con sus bodegas visitables y recursos museísticos, patrimoniales, gastronómicos, paisajísticos, de ocio... Más de 1.200 bodegas subterráneas existen en los veinte barrios de bodegas de las localidades que lo conforman: Cabezón de Pisuerga, Cigales, Corcos, Cubillas de Santa Marta, Dueñas, Fuensaldaña, Mucientes, Trigueros del Valle y Valoria la Buena. Esta Ruta dispone del Canal de Castilla como recurso enoturístico de primer orden. La Ruta del Vino Cigales vincula el vino de la DO Cigales con su cultura, historia, patrimonio, tradición, gastronomía y paisaje en todos los municipios que recorre. Rosados, tintos y blancos salen de las bodegas de la ruta para acompañar la excelente cocina castellana. Es una ruta llena de historia, frecuentada por grandes personajes desde hace más de un siglo, con un envidiable patrimonio, destacando sus iglesias, fortalezas y monasterios embebidos en el paisaje de los Campos de Castilla.

Ruta del Vino Ribera del Duero

El río Duero atraviesa una de las comarcas vitivinícolas con más personalidad del país. La Ribera del Duero, locomotora de los vinos de Castilla y León y de España, puede presumir de ser una de las Denominaciones de Origen con más peso en el país. La calidad de los vinos de esta comarca que abraza cuatro provincias -Soria, Burgos, Segovia y Valladolid- se une a los numerosos atractivos turísticos, riqueza artística y cultural de cada uno de los pueblos a los que ampara. Las principales localidades por las que pasa esta ruta son San Esteban de Gormaz, en Soria, las villas burgalesas de Aranda de Duero y Roa, así como Peñafiel, en Valladolid, símbolo de los vinos de la Ribera del Duero. La Ruta del Vino Ribera del Duero ofrece al visitante pueblos con encanto, en los que puedes encontrar, monumentos, castillos, torreones, claustros, plazas con rollo, conventos de clausura, monasterios, templos, museos y palacios. Construcciones del románico, el gótico o el medievo llenarán de espectaculares instantáneas y recuerdos imborrables la memoria del visitante. Se extiende por una franja de 115 kilómetros de este a oeste y apenas 35 de norte a sur y cuenta con más de 21.000 hectáreas de viñedo y 56 bodegas, alojamientos, restaurantes y museos.

Ruta del Vino de Rueda

En el corazón de Castilla y sobre el margen del río Duero se extiende esta ruta por las tierras de las que nacen los vinos de la Denominación de Origen Rueda. Son 13 los municipios que integran este recorrido por la riqueza histórica y vitivinícola de la zona, muy cercana a las provincias de Ávila y Segovia, y perfecta para el cultivo, especialmente, de la uva blanca verdejo. Esta ruta propone un viaje por la historia, el paisaje y el patrimonio artístico de la zona de Rueda, al tiempo que supone toda una experiencia gastronómica, de la cual, cómo no, forman parten los exquisitos vinos de la D.O. Rueda. La Ruta del Vino de Rueda atraviesa las localidades de Villaverde de Medina, Tordesillas, Serrada, La Seca, Rueda, Pozaldez, Olmedo, Nava del Rey, Medina del Campo y Matapozuelos. Bodegas tradicionales con kilómetros de galerías subterráneas, intactas desde la Edad Media, o bodegas modernas en primera línea de innovación con vanguardistas edificios, nos ayudan a recorrer paso a paso la cultura del vino desde la antigüedad hasta nuestros días. Pero la Ruta del Vino de Rueda no es sólo vino, también es historia y tradición. Antiguos templos mudéjares, conventos, monasterios, castillos y fortalezas, así como una gastronomía de nivel superior, desde la tradición a la vanguardia, elaborada con las mejores materias primas de la zona.

Ruta del Vino Sierra de Francia

La ruta del vino se sitúa en pleno corazón de la Sierra de Francia y está integrada por 18 municipios. Ubicada al sur de la provincia de Salamanca, forma parte del Sistema Central, siendo una de las comarcas con mayor sentido histórico, natural, tradicional, geográfico y cultural de España. Está integrada en la Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar-Francia y el Parque Natural de la Sierra de Francia-Batuecas. Los usos sostenidos del territorio, junto con sus singulares características físicas y climáticas, han permitido la pervivencia de un rico patrimonio natural, que ha sido reconocido por la UNESCO. Visitar la Ruta del Vino Sierra de Francia lleva a descubrir sus maravillosos parajes, sus rutas senderistas que recorren varias localidades y conocer sus encantos tanto artísticos como arquitectónicos. Pueblo a pueblo permite descubrir las historias que guardan sus gentes que se remontan siglos atrás. Su flora y fauna tampoco pasan desapercibidos, el paisaje se caracteriza por la gran extensión de montes, poblados de grandes masas boscosas, en las que predominan los robles y castaños. La cocina tradicional elaborada al estilo serrano y la gran calidad en sus materias primas hacen que sus carnes, aceites, frutas y miel combinen a la perfección con el vino que ofrece la zona amparado por la D.O.P. Sierra de Salamanca. La rufete es la variedad autóctona y predominante en la zona. Es una variedad sutil, de compleja elaboración, que aporta elegancia, frescura y complejidad a los vinos. Otras variedades a destacar en el territorio son la tempranillo y la garnacha tinta. Los pueblos que conforman la Ruta del Vino Sierra de Francia son: Cepeda, Cristóbal, Garcibuey, Herguijuela de la Sierra, Los Santos, Madroñal, Miranda del Castañar, Mogarraz, Monforte de la Sierra, San Esteban de la Sierra, San Martín del Castañar, San Miguel de Valero, Santibáñez de la Sierra, Sequeros, Sotoserrano, Valdefuentes de Sangusín, Valero y Villanueva del Conde.