Política

Visiones opuestas y un mismo preacuerdo

El PSOE-A, pese a las diferencias soterradas que mantienen Sánchez y Díaz, se alinea con la dirección nacional y considera «excelente para el país» el pacto. Adelante Andalucía prefiere acuerdos puntuales a una coalición

Sesión plenaria del Parlamento de Andalucía en Sevilla
La presidenta del Parlamento andaluz, Marta Bosquet, y el portavoz del grupo parlamentario socialista, José Fiscal (d), conversan al comienzo de la sesión plenaria del Parlamento de Andalucía. EFE/Julio Muñoz FOTO: Julio Muñoz EFE

El preacuerdo alcanzado entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para armar un gobierno de coalición ha sido acogido de forma desigual en el PSOE-A y en Adelante Andalucía, formaciones enfrentadas con sus respectivas direcciones nacionales y que en el ámbito autonómico siguen sin entenderse. De un lado, los socialistas andaluces mostraron ayer su «apoyo incondicional» a la decisión de conformar un gobierno bipartito, pese a que la líder regional, Susana Díaz, continúa manteniendo diferencias más que notables con el presidente del Gobierno en funciones, aparcadas durante la campaña. Por su parte, el conglomerado de izquierdas discrepa abiertamente con el modelo adoptado, apostando más por un acuerdo de legislatura.

El portavoz parlamentario del PSOE-A, José Fiscal, calificó de «excelente para el país» el preacuerdo, aunque hizo una advertencia: «Se deben pactar políticas absolutamente respetuosas con el marco constitucional». ¿Un posible apoyo de ERC sería una línea roja para los socialistas andaluces? Fiscal insistió en que el preacuerdo aparece como premisa la Constitución y expresó que no tiene «la más mínima duda» de que la dirección nacional «recabará los mejores apoyos para formar un gobierno estable».

El acuerdo con Iglesias, por tanto, supone «un importante avance para conseguir la estabilidad y seguridad institucional que necesita el país y para avanzar en un camino que conduzca a la igualdad de oportunidades y progreso», todo ello para que las conquistas sociales logradas «no vivan un retroceso como amenazaba en caso de que hubieran sumado las derechas». También apuntó Fiscal que con el acuerdo PSOE-Unidas Podemos «se responderá a los principales problemas de la ciudadanía desde una perspectiva social» y restó importancia a que Sánchez e Iglesias hayan cerrado el acuerdo ahora y no después de las generales de abril, considerando que «hay que mirar hacia delante y felicitarse por el acuerdo, que compartimos absolutamente». «España no podía estar más con un gobierno en funciones», agregó.


"El conglomerado de izquierdas quiere que se deroguen las dos reformas laborales y que se regule el mercado del alquiler"

Menos entusiasmo mostró la portavoz adjunta de Adelante Andalucía, Ángela Aguilera, quien expresó su «desconfianza» hacia el PSOE, defendiendo que «es más seguro» y «más inteligente» alcanzar con los socialistas un acuerdo de legislatura que un gobierno de coalición, una postura que siempre ha defendido la dirección de Teresa Rodríguez en este marco. Aguilera subrayó que para todas las personas de progreso del país es «un alivio» la posibilidad de «frenar a la extrema derecha y que no haya un gobierno ni de derechas ni de extrema derecha», si bien insistió en que la fórmula deseable para Podemos Andalucía sería llegar a acuerdos puntuales sobre políticas concretas en lugar del cogobierno que han firmado Sánchez e Iglesias.

Tras desear que el referido cogobierno sirva para derogar las dos reformas laborales, acabar con la ley mordaza, regular los alquileres o frenar a Europa «si pide recortes», advirtió de que el PSOE «es un aliado del que tenemos que desconfiar, en Andalucía lo sabemos por experiencia».