Entre el espeto y San Patricio

Entre el espeto y San Patricio

Una ristra de familias apellidadas igual que el militar y político isabelino Leopoldo O’Donnell, uno de los mapas irlandeses más grandes jamás vistos colocado en el techo del pub malagueño «The Museum», la venta, por todo malagueño conocida, de la carretera de Colmenar cuyo nombre hace referencia al condado irlandés de Galway y multitud de casualidades o causalidades hacen que la relación malagueña-irlandesa perviva en el tiempo.

Hoy, una asociación que integra un círculo para la conservación de la cultura irlandesa en la ciudad, se encarga desde hace 18 años de dar a conocer la influencia del país en la sociedad malagueña a través de jornadas acerca de personajes históricos como Robert Boyd.

Jose María de Torrijos, el «liberal utópico», como lo describe su biógrafa Irene Castels, e incansable revolucionario que contra viento y marea se dejó la vida por una insurreción sin éxito contra las autoridades absolutistas, no lo hizo solo. Al general lo acompañaron 48 hombres que, junto a él, fueron fusilados en la conocida playa malagueña de San Andrés el 11 de diciembre de 1831. Entre estos destaca la figura de Boyd, mano derecha de Torrijos durante su lucha, que recibe un homenaje desde 2004 junto al general Torrijos y a la Constitución.

Sin embargo, el papel del militar irlandés en la historia española ha sido casi imperceptible para su país si en lo que a memoria histórica se refiere. José Antonio Sierra, miembro de la Asociación Torrijos 1831 que ejerció como periodista en Irlanda y aún conserva lazos con el país es quien está detrás de que las relaciones entre Málaga e Irlanda vayan en buen camino. Su vínculo con el país le hizo regresar a la región del norte de la isla para seguir indagando en la vida de Robert Boyd pero, para su sorpresa, en Derry o Londonderry, ciudad natal del mismo, apenas tenían constancia de su hazaña. Después de una reunión con la alcaldesa de la ciudad, ambos se comprometieron a mantener lazos y realizar actividades conjuntas en clave de memoria histórica para ensalzar la figura de este personaje olvidado en su localidad natal y venerado a casi 2.000 millas hasta con una calle.

Unas jornadas sobre la relevancia del irlandés en Derry atrajeron al periodista Ciaran O’Neill, quien actualmente encabeza la producción de un documental sobre Boyd desde principios de diciembre. Sierra, que ejerció como anfitrión durante la primera visita del periodista a tierras malagueñas, aspira a que una producción cinematográfica de estas características se realice en colaboración con una productora andaluza con el fin de que la historia de Boyd tenga la máxima proyección posible y hacer que su legado se transmita a aquellos países donde hubo colonias irlandesas y «a toda la comunidad hispanohablante».

Sobre la iniciativa, Sierra subraya que la intención es «movilizar a la gente sobre la utilidad de esta relación» entre Irlanda y España manteniendo un «hermanamiento» entre las ciudades de Derry y Málaga.

Empezando por el alcalde, Sierra asegura que le propondrá los «beneficios» de esta relación cultural, social y por qué no, dada «la importancia de la lengua inglesa» en los tiempos que corren, laboral. «Se podrían promover los intercambios de bibliotecarios, escolares, una relación entre artistas, asociaciones de poetas…», propone Sierra, «un sinfin de posibilidades» con el único objeto de que el homenaje a Boyd sea, además de simbólico, útil.

A pesar de que «los cambios dependan de los políticos», asegura el miembro la Asociación Torrijos 1831, en este caso, «como es muy beneficiosa para ambas partes, creo que tendrá una acogida positiva y beneficiosa. Nosotros por el estudio del inglés y, por parte de Irlanda, por el estudio del español».

El círculo irlandés de la asociación Torrijos 1831 encargado de la promulgación y la conservación de tradiciones irlandesas en Málaga. más allá de la celebración del día de San Patricio, promueven la organización de grupos musicales celtas en la ciudad y han impulsado, además, oportunidades académicas de la mano del aula María Zambrano de la Universidad de Málaga. Iniciativa académica que crea puentes de colaboración y transferencia de conocimiento entre los países del Mundo Atlántico con el fin de «crear un marco académico y científico» sobre esta zona. Con premios como el George Campbell del mismo Aula –cuyo galardón ha sido este año para un proyecto sobre la generación de plantillas de redacción y traducción en España e Irlanda– se pretende homenajear trabajos sobre arte, música y deporte además del premio con el nombre de Robert Boyd, que se dedica a abrir nuevos campos de investigación en cuanto a las relaciones históricas entre ambos países se refiere.

Mientras que en Derry se acaban de descubrir documentos sobre la etapa educativa de Boyd en el centro donde estudió, Sierra asegura que aún queda mucho material por desvelar tanto en Irlanda como en España y apunta que «poco a poco se va abriendo un abanico y se van creando posibilidades» gracias a la futura «hermandad» ya que «hay material para que el interés se fomente».