«KALE BORROKA» EN UTRERA

AYUNTAMIENTO

El PSOE, que gobierna con mayoría absoluta el Ayuntamiento de Utrera, ha comenzado ya esa campaña de permanente denigración de la monarquía que le exigen sus, desde ayer, socios en el Gobierno de la Nación. Catorce socialistas y diez andalucistas de JXU –el Junts per Cat local– casi copan las veinticinco sillas del pleno municipal ante la heroica y solitaria resistencia de un único concejal de Ciudadanos, el hombre de La Zarzuela en La Campiña. Andaluces y españoles, en verdad que la hora es grave. La cabalgata de los Reyes Magos de esta bella localidad sevillana, cuna de egregios cantaores y meca del mostachón, fue un ensayo de la «kale borroka» que viene, con masivo lanzamiento de tornillos desde las carrozas. Dícese que cierta ferretería del pueblo se contaba entre los patrocinadores del cortejo, de ahí el bombardeo de herrumbre sobre unos espectadores que, anonadados, mordían al principio los proyectiles metálicos con admiración sobre la industria dulcera, que cada vez logra más verosimilitud con sus imitaciones en chuchería de todo tipo de utensilios. «¿Qué ferretería ni qué ocho cuartos? ¡El sponsor es una clínica dental!», se desesperaba un padre al contemplar el estado catastrófico de la piñata de su hijo, tras confundir éste una tuerca con un regaliz. Un vecino mandaba un mensaje de SOS al denunciar que la versión cafre de Melchor, Gaspar y Baltasar «tiraron sobres de enjuague bucal, manoplas de cocina, cables de red… y yo esquivé una cocinita de madera grande que volaba directa hacia mi cabeza». Allí donde haya una corona, surgirá a partir de ahora el relato republicano de una izquierda que, queda claro, quiere liquidar el régimen constitucional del 78. El diablo está en los detalles y esta gente los maneja, recórcholis, con aviesa iniquidad. ¡Viva Papá Noel!