«Fatídico» año agrario

Los agricultores de Almería tiraron 2.500 kilos de tomate por su bajo precio, 15 céntimos por kilo cuando para cubrir la producción debe llegar a entre 40 y 60

Agricultores tiran 2.500 kilos de tomate por su bajo precio, 15 céntimos kilo
La Asociación Unión de Agricultores Independientes durante la protesta realizada en la barriada almeriense de Loma Cabrera donde han arrojado a los animales entre 2.000 y 2.500 kilos de tomate por el bajo precio de este producto, alrededor de 15 céntimos de euros el kilo. EFE / Carlos BarbaCarlos BarbaEFE

La Asociación Unión de Agricultores Independientes tiró ayer en la barriada almeriense de Loma Cabrera entre 2.000 y 2.500 kilos de tomate por el bajo precio de este producto, alrededor de 15 céntimos el kilo, en una acción reivindicativa para protestar por su cotización. El presidente del colectivo, Joaquín López, apuntó que el precio recomendado para cubrir los costes de producción sería de entre 40 y 60 céntimos por kilo, en función de la ubicación y gastos de cada productor, insistiendo en que hay «muchos agricultores que se han arruinado». «¿Dónde está la gente que nos defiende? ¿Dónde está la UE? Tenemos preferencia comunitaria y no se respeta para nada, se está favoreciendo a terceros países. Vemos bien el desarrollo de terceros países, pero tenemos preferencia comunitaria, un producto bueno, de calidad, que cumple todas las normativas y tenemos que tirarlo porque hay superproducción», dijo. López mantuvo que si nadie con «poder suficiente» habla con los «agricultores de a pie» y toma «cartas en el asunto» tendrán que salir a la calle y movilizarse «con o sin permisos». Sobre el tomate tirado, aseveró que se trata de una especialidad que sólo se produce en España y que no por ello su rentabilidad es mayor, negando a su vez que haya un exceso de producción, sino que existe un «abuso» del «poder comercial» y de aquellos que se han acostumbrado a «manipular» al productor. Por su parte, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Andalucía presentó el balance agrario de 2019, con«la falta de precios justos» en casi todos los sectores como «el principal problema, causando graves desequilibrios en la cadena alimentaria y serios problemas de rentabilidad para las pequeñas y medianas explotaciones, que no logran cubrir ni los costes de producción». UPA-A tachó de «fatídico» el año agrario en Andalucía, «marcado por bajos precios, barreras comerciales y sequía».