La Alhambra acaba con los fraudes en la venta previa de entradas

El Patronato apuesta por la compra directa de los tiques y su nominación. El nuevo sistema de gestión se pondrá en marcha a partir del 1 de marzo

Pleno extraordinario del Patronato de la Alhambra y el Generalife
Pleno extraordinario del Patronato de la Alhambra y el Generalife JUNTA

El nuevo sistema de gestión de entradas de la Alhambra de Granada va a apostar por la venta libre a través de la compra directa y favorecerá las pernoctaciones en la ciudad y la provincia. Está previsto que se ponga en marcha el próximo 1 de marzo, con la venta de tiques para las visitas de mayo en adelante, y con él desaparece la reserva previa de los agentes autorizados.

El pleno extraordinario del Patronato de la Alhambra y el Generalife, reunido ayer en Granada, aprobó con el consenso de todas las instituciones la nueva normativa de visita pública, comercialización y otros usos públicos del monumento y sus bienes adscritos, que se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

Patricia del Pozo, que preside el Patronato de la Alhambra y Generalife, destacó que «la nueva normativa responde a los criterios de total transparencia, estricta legalidad y máximo consenso institucional». El aforo se mantiene como estaba, en 2.763.500 entradas.

Así, a partir del próximo 1 de marzo, se podrán conseguir las entradas de manera anticipada desde la web oficial y las máquinas expendedoras automáticas, y el mismo día de la visita en la taquilla del monumento. El proceso de compra propuesto requiere, además, la nominación y su abono íntegro en el momento, y no se limita el número de localidades que se pueden adquirir.

Se pueden adquirir un máximo de 30 entradas por localizador, y para modificar el cambio de nombre del visitante, podría hacerlo hasta un día antes de la visita, en la siguiente proporción: de cinco a nueve entradas, una persona; de diez a 19, dos personas, y de 20 a 30, tres personas.

Del Pozo indicó que se dirigieron todos los esfuerzos a acabar con «esa imagen de entradas siempre agotadas» y con «las denuncias por supuesta reventa que tanto perjudica el destino Granada y la imagen del conjunto» aunque, esta asegura «nos hubiera gustado fijar normativa sentados con el sector turístico», añadió.