Un hombre en silla de ruedas atropella a una anciana y se da a la fuga en Sevilla

El hombre impactó varias veces contra la mujer octogenaria a la salida de un ascensor del Hospital Virgen del Rocío

Hospital Virgen del Rocío de Sevilla
Hospital Virgen del Rocío de Sevilla

Un hombre en sillas de ruedas atropelló hace unos días a una anciana a la salida de un ascensor del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y se dio a la fuga. Parece ser que el impacto fue casual, en uno de los ascensores de consultas externas del hospital, donde coincidieron ambos.

“Por un descuido del minusválido se le fue la silla de ruedas eléctrica contra la anciana y no pudo evitar la colisión, tirándola al suelo. Lo peor fue que no supo o no pudo parar el vehículo y siguió impactando varias veces contra la señora, eso le produjo complicadas lesiones de las que aún está en tratamiento la anciana. Los golpes fueron severos y no se sabe por qué no podía detener la silla eléctrica”, aseguran en un comunicado de los representantes legales de la víctima.

Una de las hipótesis que manejan los abogados es que el hombre pudo “perder los nervios por un ataque de ansiedad o por enfado al no haber evitado la colisión".

Según la mujer, había varias personas en la inmediaciones y también un celador. Ya se están buscando a esas personas para que sean testigos en el juicio.

La anciana, de más de 80 años, acompañaba a su marido el día que sucedieron los hechos para que fuera atendido por una enfermedad que padece. Las personas que estaban cerca la atendieron, pero no fueron tras el agresor, lo que dio lugar a que desapareciera del lugar.

Por su parte, los abogados de la demandante han solicitado que localicen al causante de las lesiones a través de las cámaras de seguridad y las declaraciones de los testigos.

El Código penal castiga estos hechos como constitutivos de un delito de lesiones imprudentes o intencionadas con penas privativas de libertad, además de las indemnizaciones que tendría que pagar a la afectada. El equipo legal incide en que “es importante comprobar si, tras el primer impacto con el carrito a la anciana, los demás golpes fueron imprudentes, por no poder controlar al vehículo, o fueron fruto del estado de ofuscación que tuvo el agresor al ver que se hallaba en una situación comprometida”.

El hombre aún no ha sido ni identificado ni localizado.