Moreno ve en UGT un «aliado» en la lucha contra el paro

El presidente de la Junta cita a los jóvenes y a los mayores de 50 años como colectivos especialmente castigados por el desempleo

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ayer en el palacio de San Telmo
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ayer en el palacio de San TelmoManuel Olmedo

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, aseguró ayer tras reunirse en Sevilla con el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, que «a Andalucía tenemos que levantarla entre todos», un reto referido a la batalla contra el paro del que hizo partícipes a los partidos políticos y a los agentes sociales, muy particularmente a UGT, sindicato del que espera que «sea aliado en la batalla contra el desempleo», y consideró «reactivado» el diálogo social tras celebrar reuniones «de tanteo» después de identificar su contribución «a evitar la conflictividad laboral» en Andalucía.

El encuentro del presidente andaluz con el secretario general de UGT en el Palacio de San Telmo tuvo como prioridad identificar, como hizo Moreno, al sindicato como «un actor principal, un activo en España y en nuestra comunidad autónoma» y esgrimió un «mínimo común denominador» compartido entre el Gobierno andaluz y el sindicato como «generar más y mejor empleo».

Moreno reconoció el problema del paro en Andalucía, cifrado en un nivel por encima de la media del país, que aqueja a colectivos como los jóvenes o los parados mayores de 50 años, por lo que seguidamente señaló que «es un gran reto de empleo pero no sólo para un Gobierno, sino compartido por todos», y en ese reto implicó a los partidos políticos con representación en el Parlamento de Andalucía, los sindicatos y la Confederación de Empresarios de Andalucía. «Una lucha sin cuartel para un empleo de calidad y digno».

El presidente de la Junta auguró que el diálogo social «irá dando frutos los próximos meses» y consideró la necesidad de «poner como un valor sobre la mesa» esta herramienta, que retrató como «intrínseca en las sociedades occidentales», pero desligó de un concepto como «paz social».

Moreno apeló al impulso de la Ley de Participación Institucional de Andalucía, de la que recordó que su elaboración es un mandato que contempla el Estatuto de Autonomía de Andalucía, para la que demanda «un altísimo nivel de consenso» para que se convierta en «una norma relevante, eficaz e innovadora». Igualmente, apuntó a la posibilidad de acotar el número de organizaciones representadas en el diálogo social porque de lo contrario «sería inoperante e infructuoso».

«La Junta de Andalucía es una institución muy importante», sostuvo Álvarez en su explicación del encuentro, subrayando que «los problemas de los trabajadores no tienen espera». El secretario general de UGT identificó retos en su alocución, como «la estabilidad de las pensiones», garantizar «su seguridad» a los perceptores actuales y futuros, así como abogó por «un gran acuerdo por la industria», que incluya a las comunidades autónomas, al estimar que este sector determina la calidad del empleo.

Álvarez, que citó a Castilla y León como «un ejemplo de funcionamiento del diálogo social», ratificó el argumento del presidente de la Junta sobre la representación de los agentes sociales al estimar que «los órganos tienen que ser operativos y representativos». Por su parte, agradeció a Carmen Castilla su trabajo en Andalucía, tras considerar que el sindicato ha atravesado en la comunidad «un momento complejo», por lo que quiso poner de relieve «el trabajo y la tenacidad» de la secretaria general de UGT-A.