El andaluz como único método para «reivindicar nuestra memoria»

Con motivo del 28F, el CAA y la Facultad de Comunicación celebran una jornada sobre el uso del habla en los medios audiovisuales y escénicos

¿Cómo se dice «estoy más perdido que el barco del arroz» en castellano o, para que nos entendamos todos, «de Despeñaperros ‘pa’rriba’? En efecto, hay ciertas expresiones que tan sólo el andaluz puede expresar. Sin embargo, su uso se ve discriminado con asiduidad en medios audiovisuales y artísticos como la radio, la televisión, el teatro o el cine.

A modo de celebración del próximo 28F, el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) celebró ayer, junto a la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, unas jornadas para explicar esta situación que afecta a los profesionales andaluces que trabajan en este sector. En ellas participaron la cineasta Pilar Távora, el escritor Manuel Rodríguez Illana, la actriz Concha Távora, los periodistas Javier Paisano y Rafael Cremades, la actriz Mercedes Hoyos y el profesor Antonio Manuel Rodríguez, entre otros.

Bajo el título «Dímelo en andaluz», las jornadas dieron la posibilidad de profundizar en varios puntos comunes sobre el uso del andaluz. Se destacó el estereotipo de este habla ligado al humor pero al margen de lo «formal» y lo «serio» que se ha visto atribuído durante décadas en películas y series a personas con un estrato social bajo; la falta de técnicas para un entendimiento del andaluz que no se vea obligado a desaparecer profesionalmente y la concepción equivocada del «castellano estándar», cuyo significado consideran que esconde detrás un privilegio político, económico y social de un grupo. Todos consideraban haberse encontrado en situaciones profesionales donde se les exigía un cambio de acento, lo que Concha Távora calificó de «violencia» el «no dejar expresar la manera que tienen los andaluces de ver el mundo» a través de su habla.

Mercedes Hoyos apuntó que el origen de esta discriminación radica en que en «Madrid se sigue decidiendo cómo hay que hablar» mientras que Antonio Manuel Rodríguez señaló que la solución para normalizar nuestro acento en el ámbito nacional es dejar de «hiperbolizar el castellano» usando el andaluz como método para «reivindicar nuestra memoria». Como respuesta a la pregunta de cómo debe hablar un periodista andaluz cuando se encuentra en esta situación, el cordobés Rafael Cremades aconsejó «hablar como sientas» porque «lo importante es que el mensaje llegue, si no es ‘pa’ na’».