«Nos han amenazado con sanciones si usamos las mascarillas»

Los enfermeros del Virgen Macarena de Sevilla denuncian directrices. Satse y CSIF alertan de «déficit» de material para los trabajadores sanitarios

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A la alerta sobre falta de materiales en los hospitales como mascarillas o soluciones desinfectantes de los últimos días, se une ahora una denuncia de sanitarios del hospital Macarena de Sevilla sobre la prohibición de usar mascarillas quirúrgicas trasladada por parte de la dirección. Su incumplimiento, advierten, conllevaría sanciones. En el hospital se ha dicho que van a seguir siendo exhaustivos en el seguimiento del cumplimiento del protocolo, según fuentes de la Consejería de Salud y Familias.

Según ha podido saber LA RAZÓN, el personal de áreas donde no se atiende directamente a enfermos de coronavirus –o sospechosos– no puede utilizar el material de protección. Profesionales aseguran que desde la dirección se les está presionando para que no empleen mascarillas ni ningún otro elemento para protegerse si no tienen sospecha evidente de que el paciente al que están tratando está infectado por el Covid-19. «Puede contagiarnos cualquier enfermo, con lo cual me parece muy fuerte prohibirnos usar una simple mascarilla», lamenta una enfermera, que quiere mantener su anonimato. Los protocolos vigentes contemplarían que no es necesario el uso de mascarilla de ningún nivel en la hospitalización, a no ser que se trate de un caso sospechoso de infección respiratoria. Sobre las posibles sanciones, solo les advierten de manera extraoficial, ya que no se han realizado comunicaciones escritas. Esta limitación choca con los riesgos que asumen los sanitarios y que en el Hospital de Valme, también en Sevilla, ha obligado a poner en cuarentena a ocho profesionales que tuvieron contacto con un enfermo de coronavirus sin síntomas. «Nos ha indignado porque el personal que va a reponer los materiales va con mascarilla con filtro y nosotros que estamos en una planta trabajando dentro del hospital no las usamos», critica. El malestar es general entre sus compañeros, que no entienden cómo no se toman medidas mínimas de protección ante cualquier paciente «sabiendo que pueden estar asintomáticos hasta 15 días». «Desde esta mañana están amenazando con que es sancionable usar material EPI», lamenta. «Dicen que con los pacientes que no están contagiados o confinados, es suficiente con mantener la distancia de seguridad de metro y medio, pero sacamos sangre, tomamos la tensión... es imposible estar a esa distancia», insiste. «En el hospital no es que se consideren posibles contagiadas a todas las personas, pero no sabemos. Nosotros no estamos recluidos, venimos a trabajar y nos exponemos nosotros y a nuestras familias», se queja. Los profesionales no entienden que «la gente use mascarilla en la calle y se proteja y a nosotros no amenacen con sancionarnos si la usamos».

Antes de que se decretara el estado de alarma, con fecha 10 de marzo, la dirección gerencia remitió una carta comunicando la «prohibición de utilización de los equipos de protección individual (EPI) al margen de las indicaciones establecidas en lo protocolos». El escrito apuntaba al cumplimiento de las instrucciones emitidas por el Ministerio de Sanidad y por la Consejería de Salud y Familias en este sentido, que los profesionales podían consultar en la intranet, tanto en este como en el resto de hospitales del SAS. Así, restringía la utilización «al ámbito de la asistencia directa a los pacientes en investigación o casos probables/confirmados de Covid-19». Para los sanitarios, esta prohibición tiene lógica referida a los equipos que comprenden el uso de gafas, bata impermeable y mascarilla fpp2, pero no a «simples mascarillas». Su principal miedo es que la progresión de la epidemia hace que «nadie pueda asegurar que no existe riesgo de contagio».

De otro lado, tanto el Sindicato de Enfermería, Satse, como la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Andalucía alertaron ayer de la «escasez» de material de protección para los trabajadores de la sanidad pública andaluza, una situación, a juicio de los miembros de Satse, que puede convertir al personal sanitario «en los principales transmisores de la enfermedad».

Desde Satse explicaron que conforme aumenta el número de casos y la presión en los hospitales «empieza a incrementarse el nerviosismo» entre el personal, sobre todo por la falta de EPIs, generalizada «en todos los centros sanitarios de Andalucía». CSIF reclamó que el personal de gestión y servicios «no sea considerado siempre de bajo riesgo de exposición».

MÁS DATOS

-Juanma Moreno anunció ayer que la Junta contratará a «1.700 personas más» en la sanidad andaluza para «reforzarla» y aclaró que se cuenta con «cerca de un millón de mascarillas» para profesionales sanitarios y de servicios sociales.

-El PSOE-A pidió ayer al Gobierno andaluz que «dé vacaciones» a su equipo «de propaganda» tras haberse faltado a la verdad sobre el requisamiento de 150.000 mascarillas.