El guitarrista malagueño Daniel Casares le rinde homenaje a “un país herido”

La bulería “Capote de seda” está disponible en Youtube, Facebook e Instagram

En medio del Estado de Alarma decretado en España y con la mayor parte de la población confinada en sus casas, el guitarrista malagueño Daniel Casares publicó este 20 de marzo un homenaje personal a sus conciudadanos. Disponible en Youtube, Facebook e Instagram, la bulería “Capote de seda” pretende servir de bálsamo a un país herido tras el impacto del COVID19.

En esta grabación Daniel regresa a la quintaesencia de la escuela de guitarra más ortodoxa y refinada con la intención de atenuar la espera y el confinamiento de la sociedad española. El vídeo, rodado con un amplio despliegue técnico, cuenta con una escenografía sobria y onírica, cuyo fondo es la platea de un teatro vacío y silencioso. El guitarrista emerge volcado en su instrumento, escoltado por los célebres palmeros gaditanos Carlos Grilo y Diego Montoya.

“Capote de seda” es el primero de los cuatro registros de video que verán la luz en las próximas semanas. La composición no solo representa una exhibición demoledora de técnica, virtuosismo y lírica, sino también un canto de esperanza frente a la oscuridad del momento que atravesamos. “La cultura y el arte son el mejor bálsamo para un país herido”, afirma Daniel en el arranque del video.

Las próximas entregas (una alegría, una soleá y lo que Daniel gusta de llamar “fantasía”) también estarán disponibles en diferentes plataformas digitales y redes sociales. El corpus completo de la obra “Guitarrísimo”, editada por el sello BMG, se podrá escuchar en las plataformas de música streaming más relevantes.

De forma casi autodidacta, Daniel Casares inició su carrera de guitarrista a los ocho años. Su paso por el Conservatorio Superior de Málaga le dio posteriormente el anclaje académico necesario para crecer como intérprete y compositor, hasta situarse en la élite de la guitarra flamenca de todos los tiempos. Ecléctico en sus gustos musicales, sus referencias transitan entre maestros españoles de indiscutible factura, como Paco de Lucía o Niño Ricardo, hasta iconos internacionales de la cultura pop rock y R&B, como Sting o Sade. En los últimos años Daniel también se ha sumergido en la obra de los mayores guitarristas brasileños de todos los tiempos (Garoto, Baden Powell o Raphael Rabello, entre otros) o de los contemporáneos Guinga y Yamandú Costa, para beber de su lirismo y armonías. El guitarrista ha sido galardonado con el Premio Revelación Musical de la Asociación de Cronistas de Espectáculos (Nueva York, 2005), el Premio Miguel Alcal al mejor artista (2005), el Premio Nacional de guitarra (Hospitalet de Llobregat, 1999), el Premio Nacional de Guitarra “Bordón Minero” (Murcia, 1997) y el Premio Nacional de Guitarra (Jaén, 1996). Asímismo, durante los últimos años ha compartido estudio y escenario con nombres como Loreena McKennitt, Toquinho, Dulce Pontes, Alejandro Sanz y Chucho Valdés.