Zahara de la Sierra, el fortín andaluz que resiste al coronavirus

El Gobierno, reunido en Consejo de Ministros extraordinario presidido por el presidente, Pedro Sánchez, aprobó el pasado 4 de marzo declarar el estado de alarma en todo el territorio nacional por un periodo de quince días, para afrontar la situación de emergencia sanitaria provocada por el coronavirus COVID-19 en España. Muy pendiente de las palabras del presidente estuvo Santiago Galván, de 40 años, alcalde de Zahara de la Sierra. Ese mismo día, decidió que haría todo lo posible para que el patógeno no entrara en la ciudad fortaleza gaditana ubicada en el Parque natural Sierra de Grazalema y que es considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Y de momento, lo ha logrado.

Galván decidió ese día cerrar las cinco entradas a la ciudad. A partir de ese momento, sólo se puede acceder a través de un paso vigilado. Con el paso de los días, el número de contagios se ha disparado por encima de los 120.000 y cerca de 12.000 muertes. Pero en Zahara de la Sierra, donde moros y cristianos combatieron en la época medieval, los cerca de 1.400 habitantes (la cuarta parte son mayores de 65 años) se han mantenido a salvo.

El único acceso a la ciudad amurallada está controlado por la Policía. Además, dos personas con ropa protectora se usa para rociar los olivares lavan con cloro y agua todos los vehículos que entran. Además, hay una zanja improvisada para desinfectar los neumáticos. Y lo más importante, no puede entrar nadie desconocido.

Además, en el municipio, diez personas se encargan de desinfectar las calles, plazas y fachadas de las casas dos veces por semana. Además, dos mujeres del municipio se encargan de llevar alimentos y fármacos a las personas que los necesitan para evitar el tránsito de personas por las calles de la localidad.

Además, para mantener el buen ánimo de los vecinos, dos vehículos recorren el pueblo equipados con música y luces que pequeños y mayores pueden disfrutar desde las terrazas de las casas.

El éxito de la iniciativa ha provocado que medios de comunicación como la CNN se desplacen hasta allí para comprobar in situ lo que está pasando. Así, la cadena norteamericana ha testado la sensación de seguridad y confianza que viven los vecinos.

De momento, el alcalde está sufragando los gastos con un fondo de contingencia, pero esconsciente de la que necesitarán ayuda financiera del gobierno regional o nacional para seguir siendo la Numancia gaditana.