Oposiciones: un año más en stand by

El coronavirus provoca que miles de opositores tengan que reestructurar sus calendarios, volver a trabajar y repensar sus hábitos de estudio

Macarena, una de las opositoras que tendrá que esperar un año más para examinarse, ha decidido mantener su rutina a pesar del aplazamiento
Macarena, una de las opositoras que tendrá que esperar un año más para examinarse, ha decidido mantener su rutina a pesar del aplazamientoLa Razón

Las oposiciones de toda España se han paralizado y aplazado a causa de la crisis sanitaria provocada por la propagación del Covid-19 y el decreto de estado de alarma.

Miles de opositores atraviesan ahora una situación compleja que, inevitablemente, ha cambiado el rumbo de sus planes.

Para opositar hace falta entrega, compromiso, tiempo, rutina, sacrificio y dinero, en cuanto que muchos opositores optan por contratar a un preparador y renuncian a un trabajo que les aporte un salario. Por estos factores, además de sueños y metas, las personas que se encauzan en esta labor guardan diferentes historias personales, que ahora se ven afectadas.

Para este 2020 había convocadas 6.326 plazas para las oposiciones de los cuerpos y especialidades de Secundaria, Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial en Andalucía. Entre las aspirantes se encontraban Marina y Macarena, dos sevillanas que se enfrentaban este año por primera vez a las pruebas para conseguir una plaza como profesoras de Francés e Historia, respectivamente.

Educación traslada las oposiciones de Secundaria a 2021 y pospone las de Primaria a 2022
La Mesa Sectorial de Educación ha acordado trasladar las oposiciones previstas para el próximo mes de junio, correspondiente a los cuerpos de Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, a 2021, como consecuencia de la crisis por el coronavirus. Igualmente, las oposiciones al Cuerpo de Maestros, previstas para el verano de 2021, han sido pospuestas a 2022.
No obstante, la Consejería de Educación se ha comprometido a que la oferta de plazas para las oposiciones de Secundaria, FP y Régimen Especial se mantenga en los términos ya anunciados, y en esa línea estudiará la posibilidad de publicar la convocatoria a lo largo de este año, a la espera de las decisiones que pueda tomar el Ministerio de Educación y FP.

Marina persigue una meta: aprobar las oposiciones para conseguir una plaza como profesora de francés e independizarse con su hijo. Recuerda todo el tiempo que ha invertido, desde que realizara el máster de acceso al profesorado en otra provincia “con vistas a esta convocatoria” hasta “los siete meses de preparación y las ocho o nueve horas diarias dedicadas al estudio”. Por otro lado, lamenta también “el gran esfuerzo económico y personal” que ha dedicado y que “muchas personas no podrán costearse un año más”.

La sevillana subraya lo decisivo que resultaba este año para ella ya que “era la oportunidad, después de mucho tiempo, para aspirar a entrar en la bolsa como interina y poder dedicarme de una vez a la docencia y la enseñanza pública”. En este contexto, el aplazamiento de las oposiciones le ha supuesto “semanas de estrés” y “retrasar” todos sus planes como, entre otros, poder independizarse con su hijo. Sin embargo, a pesar de haber abandonado –por ahora– las clases con el preparador, tiene claro que no se rendirá y que “al menos tendré más margen para ir mejor preparada, aunque no pueda permitirme más desembolso económico ni estar al cien por cien centrada solo en una oposición como ha sido el caso estos meses”, explica.

Por otro lado, Macarena dejó su trabajo hace dos años, como periodista y productora, para presentarse a las oposiciones de junio de este año en la rama de Geografía, Historia e Historia del Arte, pero desde que se decretó el estado de alarma, incluso la semana de antes, “con la incertidumbre tanto de lo que ocurría con el virus como con el peligro de que se suspendiese la oposición”, reconoce que ha perdido “totalmente” la concentración porque “actualmente lo que te rodean son siempre las mismas cuatro paredes, algo que hace muy complicado sobrellevar el nivel de tensión y estudio” que mantenía hasta ahora. Sabe que este nuevo escenario supone "más esfuerzo, más horas delante de los libros, desgaste mental y anímico y sobre todo atrasar planes de futuro y cambiar todas las perspectivas y escenarios que tenías planteados desde hacía dos años”.

Al igual que Marina, intenta ser positiva y asegura que ya se siente aliviada. En este sentido, valora que ya hayan anunciado que las oposiciones se posponen a junio de 2021. “Al menos nos da un poco de luz al final del túnel; hay muchas otras oposiciones que se encuentran en suspenso y que no tienen fecha de convocatoria, pero a nosotros nos han dado unas garantías”, afirma.

Por otra parte, reconoce que este nuevo escenario perjudica a unos y beneficia a otros. “En caso de no convocar la oposición en este 2020, tal y como piden los sindicatos, esta situación beneficia a los interinos que sumarán tiempo de servicio durante todo el curso escolar 2020-2021 y sobre todo a las personas que acaban de terminar el máster y que no pensaban presentarse este año, por falta de requisitos y que ahora tienen un año para prepararse el examen”, explica.

No obstante, no todas las oposiciones tienen una nueva fecha de celebración. Guillermo, un joven malagueño de 27 años, oposita desde hace tres años para acceder al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Esta prueba, además de ser una de las más difíciles de España, tiene la particularidad de que el examen solo se puede realizar en Madrid, la comunidad más afectada por la crisis del coronavirus.

Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado
El plazo para la presentación de solicitudes, abierto por la Resolución de 28 de febrero de 2020, de la Secretaría de Estado de Función Pública (BOE 29 de febrero), está suspendido. Cuando deje de estar vigente el Real Decreto 463/2020, que declara el estado de alarma, se reanudará el cómputo del plazo, habilitándose los 10 días hábiles restantes para presentar solicitudes.
Los procesos selectivos en marcha, de acuerdo con estas disposiciones, se aplazaron y se reanudarán tan pronto la situación sanitaria lo permita.

El malagueño, que sigue un rígido calendario, explica que las primeras dos semanas del estado de alarma estuvo en “shock improductivo” porque “un opositor solo tiene la incertidumbre de aprobar o no el examen, pero ahora esa sensación se multiplica y tu mente te traiciona”, asegura.

Guillermo no sabe si el examen se realizará este verano, en octubre o el año que viene. Según el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), los procesos se reanudarán con normalidad una vez que se levante el estado de alarma. “¿Qué se requiere para que haya normalidad? Y, en caso de que se realicen las pruebas y suspenda, ¿cómo va a afectar la crisis económica a las siguientes convocatorias? ¿Habrá más plazas?”, se pregunta el joven, que intenta recuperar el mismo ritmo de estudio que antes a la vez que hace frente a sus dudas y “a las nuevas circunstancias” tales como “vivir con toda tu familia confinados en una casa o estudiar toda la semana sin tener ni un solo día de esparcimiento”.