Un experto anima a crear “territorios inteligentes” para combatir futuros virus que “aíslen” a las ciudades

El catedrático Francisco Herrera defiende que será la ciencia la que permita salir de la crisis sanitaria y la que debería ser usada en el plano económico "como motor de desarrollo”. Urge también a la “transformación digital” de los ayuntamientos

Se ha jugado a nivel global con los límites productivos y urbanos sin demasiada consideración y, tal vez, el eco de sus efectos sea el presente. Francisco Herrera es catedrático de Inteligencia Artificial de la Universidad de Granada (UGR) y director del Instituto Andaluz Interuniversitario en Ciencia de Datos e Inteligencia Computacional (DaSCI). Tiene un mensaje para los gestores públicos: “Gracias a la ciencia saldremos de la crisis” del coronavirus que ha llevado a las ciudades “a un cierto aislamiento”.

Cree que las administraciones deberían "aprovechar el momento actual " para armar “planes de transformación digital que posibiliten el teletrabajo” y permitan “que no se paralice la actividad ni la toma de decisiones de los ayuntamientos”. Aunque matiza que, a título individual, “habrá que aprender a separar la vida familiar y la laboral”. Para explicarse, pone un ejemplo: “El Gobierno central ha anunciado que se podrán abrir los bares próximamente, pero tendrá que haber una distancia entre mesas. Si alguno de ellos tiene terraza, para mantener las mismas mesas, necesitará más espacio, con lo que el área municipal correspondiente habrá de aprobar ampliaciones de vía pública, si procediera. Podría hacerlo rápido de forma telemática”.

A su juicio, “urge la transformación digital de los consistorios” y así lo ha planteado en el suyo, el de Granada, donde es concejal por el PSOE. “Algunos como el de Vigo o el de Barcelona cuentan con proyectos digitales muy avanzados, mientras otros están muy retrasados”, avisa.

Apuesta, ampliando la mirada, por el desarrollo de “territorios inteligentes”, conglomerados de las ciudades y sus áreas metropolitanas, en los que exista una aplicación “que te permita conocer el número de plazas libres que hay en los ‘parkings’ oficiales en tiempo real y en tu teléfono”, vuelve a ejemplificar. Asegura que “es fácil” y que “ahora más que nunca” conviene conocer datos sobre movilidad que den claves a los gestores y eviten que los ciudadanos “den vueltas sin sentido” en mitad de estados de alarmas.

“O, si el confinamiento hubiera sido en julio -pespuntea-, los jardines se podrían haber secado. Sin embargo, un modelo sensorizado inteligente habría indicado la sequedad, el estrés hídrico de cada uno, y en función de éste se abría abierto el agua justo en el momento necesario y evitándole viajes a los trabajadores encargados”, se empeña en trasladar a casos prácticos la teoría que tiene en la cabeza.

Herrera defiende que la tecnología será “fundamental” para dejar atrás la pandemia también en el ámbito laboral y posibilitará la implantación de “modelos de negocio que sean competitivos”. En ese punto, avanza que el comercio o el sector hostelero “van a sufrir una barbaridad”, por lo que los anima a “vender por internet”. “Hay que hacer plataformas digitales, lograr que los comerciantes y los restaurantes se asocien para hacer de un área metropolitana un mercado ‘on line’”. Así se podrían crear puestos de trabajo de distribución o de paquetería", lanza idea a navegantes. Y pega: “¿Qué hace Amazon? Básicamente centralizar la distribución”.

Está convencido de que elementos como “los coches sin conductor” serán “una realidad en ocho o diez años" en las calles y de que “la inteligencia artificial irá automatizando servicios y tareas”. Por eso aboga por “el desarrollo de estas tecnologías”. “Granada debe ser un laboratorio de pruebas de territorio inteligente”, mantiene. Apunta que atesora “muchas empresas” tecnológicas, que deberían poder realizar allí “sus prácticas”, para “cuando un proyecto esté optimizado y listo, vender el producto”.

Insiste el catedrático en que será la ciencia la que “nos saque” de la crisis. En el ámbito de la salud gracias a “avances como las vacunas" que confía en que lleguen cuanto antes o “los tratamientos” que se vayan puliendo contra la enfermedad que ha puesto en jaque al mundo. Y en el económico, otras ciencias como las ingenierías, “tendrían que ser usadas como motor de desarrollo”, dado que “hay tipos de trabajo que serán difíciles de recuperar”, admite, y “nadie sabe cuánto van a durar las oleadas de la pandemia”.

Él mismo es un gladiador de bata blanca contra el Covid-19. Trabaja con médicos del hospital universitario granadino San Cecilio e intentan conseguir “un modelo inteligente con el que distinguir y predecir cuándo un paciente tiene coronavirus a partir de una radiografía”. Empeño no les va a faltar.