Alerta jornalera: “Nos llaman llorando, en estado de ‘shock’ o con crisis de ansiedad”

El SAT exige al Gobierno de Sánchez que “intervenga” para solucionar la situación de los temporeros a los que no dejan pasar en la frontera de La Junquera, pese a tener “los papeles en regla”

Los jornaleros Francisco y Óscar han viajado desde Alcalá del Valle, en Cádiz, pero aún no han podido cruzar la frontera de La JunqueraLa RazónLa Razón

Cada primavera ponen rumbo a Francia con la añoranza a cuestas de partida. Saben que de allí se traerán el pan del invierno. El sector agrícola galo suele acoger hasta octubre a mano de obra española. El grueso de jornaleros que se desplazó en 2019 hasta el país vecino rondaba los 14.000, más de 9.000 de ellos procedentes de Andalucía, según apuntas fuentes del sector.

Muchos de ellos han vuelto a cargar con el macuto este año, porque allí, como en España, el campo no ha cerrado. Pero el coronavirus ha trastocado no sólo el paisaje de ciudades o espacios naturales, también los emocionales. Desde el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) denuncian hoy que están recibiendo “decenas de llamadas” desde la frontera de la Junquera “de familias trabajadoras andaluzas, con todos los papeles en regla”, incluidos “contratos de trabajo” a las que “no les están dejando pasar”.

“Nos llaman llorando, en estado de ‘shock’, con crisis de ansiedad”, asegura el líder de la organización sindical, Óscar Reina. Lamenta que hayan dejado sus hogares y recorrido “cientos de kilómetros en coche”, para “esperar en la frontera 20, 30 y 40 horas” y, “en la mayoría de los casos”, tenerse además que volver con “las carteras” y “los estómagos” vacíos y con “la dignidad pisoteada”, pese a contar con “contratos de trabajo legales" que se han ignorado. Relata Reina que algunos de los temporeros andaluces han tenido que soportar “amenazas” y han sufrido incluso “detenciones” por parte de las “fuerzas del orden” fronterizas y están “desolados”.

Les han trasladado otras situaciones: personas a las que, “tras insistir en varias ocasiones, les terminan dejando pasar con los mismos documentos" con los que antes les prohibieron la entrada. Incluso hay, dice, quien ha de penetrar en territorio galo “por vías ‘menos oficiales’, jugándose la libertad y todo lo que tiene para poder trabajar”. “Es de extrema urgencia que se solucione esto ya, que los dejen pasar y que pare ya la arbitrariedad por parte de la Gendarmería francesa. Son los empresarios los que están llamando a los trabajadores y es totalmente injusto, irregular e ilegal que, con los papeles en regla", los bloqueen, ha recalcado Reina.

El portavoz del SAT ha exigido al Gobierno de España que “intervenga ya”. “Cada familia que se vuelve, jugándose la vida, es un fracaso más de todo el sistema”, así como una lesión a “la normativa legal vigente a nivel europeo” y a “los derechos humanos” ha advertido. “¿De qué sirve una Unión Europea que da libertad de movimiento a los mercados y a los grandes capitales y niega ilegalmente trabajar para sobrevivir a la población trabajadora”, se ha preguntado.