El Vaporcito de El Puerto renacerá convertido en museo

El “Adriano III”, que naufragó en 2011, será reconstruido e integrado en el proyecto del nuevo Paseo Fluvial

A pesar de su naufragio en 2011, el mítico Vaporcito, el "Adriano III" que cubría el trayecto entre Cádiz y El Puerto de Santa María, se ha convertido en todo un símbolo. El Ayuntamiento portuense ha anunciado que renacerá para convertirse en museo, cumpliendo así el anhelo de muchos vecinos que siguen contando anécdotas en torno a este barco.

El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, acompañado de la presidenta de la Autoridad Portuaria de Cádiz, Teófila Martínez, ha destacado que el proyecto de recuperación del “Adriano III” supone “devolver a portuenses y visitantes uno de los distintivos más importantes de la hospitalidad turística de nuestra ciudad”. El regidor ha destacado que esta “gran noticia” llega “en el mejor momento, ya que este proyecto necesita la colaboración de todos para convertirse en una realidad”. “El Puerto ha demostrado ante esta pandemia su fortaleza, su capacidad de superación, su unión para arrimar el hombro y su generosidad. Ahora más que nunca, El Puerto en la vuelta a la nueva normalidad está preparado para afrontar desde la unión y la colaboración público privada este proyecto, con ilusión y con ganas”, ha remarcado.

El mítico Vaporcito será restaurado para convertirse en un centro de interpretación museístico que narre sobre sus maderas la historia y mil aventuras de este barco tan singular que ha sido emblema de la ciudad. Beardo ha destacado que se integrará en la recuperación de la margen derecha del Guadalete, donde se proyecta el Paseo Fluvial, con el objetivo de acabar el aparcamiento de Pozos Dulces, contar con el parque Calderón reformado y el Paseo Fluvial listo. Todo ello con un aparcamiento subterráneo, zona de convivencia y zonas verdes, con espacio para un carril bici y un paseo que conecte el proyecto de Ciudad Amable con la zona peatonal del centro hasta llegar a la plaza de toros.

“Tengo que agradecer el tesón de la Asociación Portuense El Vaporcito, con su presidente José María García Flores a la cabeza y con José Luis Sara, secretario, en representación de muchos otros portuenses que nunca han abandonado este reto de devolverle a El Puerto, a su ribera, su vapor, que fuera declarado por la Junta de Andalucía bien de interés cultural”, ha señalado.

El alcalde ha agradecido expresamente a Francisco Manuel Ramos, propietario del vapor “Adriano III”, en calidad de administrador único de “Strategic Capital Trust S.L.”, la donación a la Asociación Portuense de la motonave, que se hizo efectiva ante notario el pasado 13 de marzo, el día previo al decreto de estado de alarma, secreto que ha quedado confinado hasta ahora y que significa el pistoletazo de salida para iniciar su recuperación, que se realizará a través de una escuela taller supervisada en todo momento por importantes ingenieros del mundo náutico para que el barco pueda visitarse en el Guadalete lo antes posible. No volverá a navegar, porque el paso de los años en el varadero Guadalete han hecho mella en sus maderas, pero se reconstruirá sobre su quilla y sobre algunos de los elementos que han superado el abandono a la intemperie.

Beardo ha explicado que se restaurará para ubicarlo en el río de nuevo convirtiendo esta nave en un museo que "puedan visitar todos los portuenses y todas aquellas personas que nos visiten y quieran conocer la historia de El Puerto, que desde hace muchas décadas ha estado ligada a este barquito tan pinturero, como bien narra el pasodoble de Paco Alba, que se ha convertido en himno de la ciudad".

Cabe destacar que la asociación, que tiene por objeto social potenciar culturalmente la existencia e historia del Vaporcito, la recuperación del barco y la organización de actos y eventos culturales, ha estado durante años recopilando elementos importantes del barco (salvavidas, cuadros e imágenes) que se complementarán con la donación, que incluye los libros de navegación, el rótulo original del barco, la placa que lo declaraba como bien de interés cultural o los últimos billetes, entre una larga lista de reliquias de este transporte marítimo de pasajeros de la Bahía y el Golfo de Cádiz, que pasarán a formar parte de los fondos museísticos.