Alivio entre los 1.300 trabajadores de Renault en Sevilla

El presidente de la compañía asegura que su plan de ajuste mundial no contempla reducir la producción ni cerrar fábricas en España

La filial de Renault en España, que cuenta con una plantilla de más de 11.000 trabajadores -de los que unos 1.300 están en la planta de Sevilla, en la que fabrica cajas de cambio-, está en vilo tras conocerse que el Grupo Renault acometerá un ajuste para reducir costes que conlleva la supresión de unos 15.000 empleos en todo el mundo.

El grupo Renault ha presentado este viernes en París un plan de ajuste con el que pretende reducir en unos 2.150 millones de euros su estructura anual de costes, que afectará al 8% de su plantilla global y se escalonará en tres años, aunque aún no se conoce el alcance de esta medida en España. El 16 de marzo, dos días después de aprobarse en España el estado alarma, la empresa decidió parar toda su actividad industrial en España y anunció la aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para sus más de 11.000 empleados.

Esta misma mañana, la compañía ha anunciado que su nuevo plan de ahorro de costes no contempla la reducción de su producción en sus fábricas españolas (Valladolid, Palencia y Sevilla) y tampoco el cierre de ninguna de sus plantas ubicas en territorio nacional. Así lo ha señalado el presidente de Renault, Jean-Dominique Senard, en una rueda de prensa ‘online’. El objetivo de este nuevo programa hasta 2023, que tendrá un coste de unos 1.200 millones de euros, es devolver la competitividad a la compañía y garantizar su desarrollo a largo plazo en el marco de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

Los sindicatos UGT y CC OO han respirado con el anuncio del mantenimiento de la actividad en las plantas españolas, pero también se preocupan por la suspensión de 15.000 empleos en el mundo y urgen a las administraciones españolas a garantizar que no se pierda capacidad productiva en el sector. “Por el momento, en todas ellas se mantendrán las producciones actuales, ya que son las más competitivas del grupo”, ha afirmado en un comunicado Rubén González Pablos, delegado general de CC.OO en el grupo RESA y secretario adjunto del Comité Grupo Renault. Ha asegurado que esto es posible gracias a “la profesionalidad e involucración de los trabajadores de España”, así como a “la responsabilidad de CC OO” en la negociación de los planes industriales para conseguir viabilidad y asegurar el empleo.

También UGT ha señalado la importancia que tiene en este momento que las plantas españolas mantengan su actividad, “tanto para los trabajadores de Renault España como para las empresas auxiliares”, pero ha lamentado el anuncio de cierre y pérdida de empleo en otras fábricas del grupo. El sindicato ha asegurado que las factorías de Renault en España “tienen futuro”, pero ha advertido de que “el contexto de crisis mundial que nos acecha nos impide estar tranquilos a largo plazo”. Por todo ello, urge a las administraciones a la adopción de las medidas necesarias para garantizar que no se pierda capacidad productiva en un sector que supone más del 10 por ciento del PIB, teniendo en cuenta que vive una crisis que amenaza con llevarse por delante miles de puestos de trabajo y que los centros de decisión están fuera de España.

En el primer trimestre de este año, Renault perdió más de 5.000 millones de euros tras caer su facturación un 19,2 %. Sus ventas de vehículos sufrieron un recorte del 25,9 %, hasta 672.962 unidades. En España, la cifra de ventas alcanzó 182.026 vehículos, un 3,3 % menos que en el mismo periodo del año anterior.El grupo mantiene abiertas en España cuatro fábricas, en Palencia, Sevilla y Valladolid (donde cuenta con dos, una de carrocería-montaje y otra de motores).

La de Sevilla se dedica a la fabricación de cajas de velocidades desde 1966, y cuenta con una superficie de 211.842 metros cuadrados. Según indica Renault en su web, la fábrica de Palencia, inaugurada en 1978, cuenta con una superficie total de 323.081 metros cuadrados de superficie construida, y en la actualidad produce la gama Mégane y Kadjar y exporta el 85 % de su producción. En Valladolid se sitúa la primera fábrica que el Grupo fundó en España, inaugurada la unidad de Carrocería en 1966 y la de Montaje en 1972, fusionadas en 1995. La de Motores se inauguró en 1965, y cuenta con tres talleres y una planta de inyección de aluminio. Es aquí donde la compañía tenía previsto producir su primer coche híbrido enchufable, en una versión del modelo Captur.