La planificación de la «flexible» vuelta a los centros de los docentes andaluces recaerá sobre los jefes de estudio

La Junta apunta a las “sesiones de evaluación”, la recogida de libros y de material didáctico o la preparación del próximo curso, como las principales tareas a abordar a partir del 22 de junio

Dos niños frente a un colegio de Andalucía cerrado

El año del Covid-19 casi nada es inamovible. Tampoco en Educación. A partir del próximo 22 de junio los profesores y maestros de los centros públicos andaluces, unos «100.000 profesionales» según los sindicatos, volverán a sus instalaciones de trabajo. Y serán «las jefaturas de estudios, con la aprobación de las direcciones», las encargadas de elaborar «una planificación de las actividades y tareas a desarrollar» por los docentes «de manera presencial», de acuerdo a las instrucciones armadas por la Viceconsejería de Educación y Deporte de la Junta, consultadas por LA RAZÓN, y que han sido remitidas ya a los centros, tras pasar por la mesa sectorial. En ese documento, se fija además que los jefes de estudio tendrán que facilitar «jornadas flexibles» y establecer «turnos», siempre que sea posible, para «permitir la asistencia escalonada» de los docentes.

Las tareas principales a realizar pasarán por «sesiones de evaluación», «recogida de libros de textos pertenecientes al programa de gratuidad» o de «cualquier otro material didáctico»; el relleno de documentación administrativa; la atención a «miembros de la comunidad educativa»; o la participación en labores de «preparación del próximo curso». Todo se tendrá que hacer sin perder de vista «las condiciones higiénico sanitarias que las autoridades competentes determinen» al ritmo de la evolución de la pandemia. Sindicatos como Ustea mostraron su rechazo al regreso, más allá de «lo estrictamente imprescindible», por el «contacto social tan considerable como innecesario» que generará. A juicio de esa entidad, «la práctica totalidad de las actividades» a las que se alude en la instrucciones de Educación «es perfectamente asumible desde el teletrabajo». «Sólo algún fleco como la entrega de libros -sostuvieron- no podría hacerse ‘on line’, pero podría posponerse a septiembre, sin mayor desbarajuste organizativo».