Coronavirus

Imbroda admite un mayor perjuicio en la educación especial pero rechaza abandono

"El confinamiento ha afectado de lleno al alumnado más vulnerable, más que a otro", señaló el consejero

Imbroda reivindica dotación de recursos para autonomía de centros ante inicio de curso "que no va a ser la misma vuelta"
El consejero de Educación, Javier Imbroda, este jueves durante un Pleno del Parlamento de AndalucíalarazonPARLAMENTO DE ANDALUCÍA

El consejero de Educación, Javier Imbroda (Cs), ha admitido este miércoles que los 66.000 alumnos con necesidades educativas especiales “son los que han sufrido más” durante el confinamiento por la pandemia de coronavirus, pero ha rechazado las críticas del PSOE y de Adelante Andalucía de que ha existido un “abandono” hacia ellos.

"El confinamiento ha afectado de lleno al alumnado más vulnerable, más que a otro", por la imposibilidad de la cercanía y presencia física de los profesionales que los atienden debido al "maldito virus", ha dicho el consejero, mientras que la oposición le ha recriminado que no solo ha sido un problema de presencia física y ha atribuido la mala atención a que "han mandado a la gente a la calle".

En una comparecencia en el Parlamento pedida por PSOE, PP, Cs y Adelante Andalucía para informar sobre los recursos educativos para el alumnado con necesidades educativas específicas durante el periodo de alarma, Imbroda ha anunciado que para el próximo curso habrá 152 plazas más de técnicos de integración social, 130 unidades nuevas y 2,5 millones de euros más, que se suman al aumento de 40 millones ya previstos para los presupuestos de 2020.

"Los recursos para educación especial pueden no ser suficientes, pero el compromiso de este Gobierno es innegable", con más profesionales y medios materiales que "nunca", ha enfatizado el consejero tras asegurar que han aumentado un 23 % los recursos en comparación con los disponibles durante el último gobierno del PSOE.

Imbroda ha reconocido que en esta situación "excepcional" ha habido dificultades como "falta" de medios tecnológicos, "dificultad" para trabajar las técnicas en la distancia o la "imposibilidad" de las familias para el desarrollo de los contenidos en el alumnado de educación especial.

La diputada del PSOE Soledad Pérez, por su parte, ha lamentado el "triunfalismo" del consejero y le ha reprochado que durante el confinamiento, el alumnado de educación especial ha sido el "más invisible, el más abandonado y el que más ha sufrido" porque no ha tenido atención, ni siquiera telemática, ya que muchos profesionales estaban en ERTE, algunos aún sin cobrar, lo que no ha ocurrido en otras áreas, como atención temprana.

Pérez ha pedido a Imbroda que "tranquilice" a las familias y profesionales del sector para el próximo curso y le ha recriminado que las instrucciones dictadas el 6 de julio no proporcionan ese sosiego y dan "vergüenza" leerlas porque se limitan a decir que hay que extremar las medidas de higiene.

El portavoz adjunto de Adelante Andalucía, José Ignacio García, le ha pedido al consejero que hiciera autocrítica por la atención prestada a "los grandes olvidados" del sistema educativo durante la pandemia, y ha admitido que "nadie estaba preparado" para abordar esta situación a la vez que le ha reclamado medidas específicas para el próximo curso.

Después de que Imbroda le dijera que tiene "grima" a los conceptos "esfuerzo y superación", lo que ha rechazado García, el portavoz de Adelante ha asegurado que las 152 nuevas plazas de técnicos del próximo año no responden a las necesidades de una sola provincia, ha lamentado que no se plantee contratar a ningún orientador más y ha propuesto que exista personal sanitario en todos los centros.

Los portavoces del PP, Miguel Ángel Ruiz, y de Cs, María del Mar Sánchez, han coincidido en valorar el trabajo y la sensibilidad de la consejería con los alumnos de educación especial en la pandemia, y el diputado popular ha pedido "aprender de la situación" para que no se vuelvan a repetir las "dificultades" que han surgido en esta ocasión.

Por parte de Vox, María José Piñero ha asegurado que durante el confinamiento, este alumnado ha sufrido una “involución”, no solo un “parón”, porque ha obligado a los padres a sustituir a los profesores, logopedas y terapeutas, y aunque ha agradecido el aumento de recursos humanos y materiales, considera que aún son “insuficientes”.