Francisco de la Torre: «Al Gobierno de España le ha faltado sensibilidad con los ayuntamientos»

El alcalde de Málaga pide al Ejecutivo de Sánchez que impulse "el rastreo" de la Covid-19 "mediante aplicaciones móviles" y ofrece a la ciudad para hacer una "experiencia piloto". Defiende que Cassá "ha estado en la misma posición de voto que tenía antes de dejar Cs" por lo que no lo considera "tránsfuga"

El alcalde de Málaga, el popular Francisco de la TorreDOMINGO MERIDALa Razón

La vida es volátil y cada uno encuentra sus antídotos contra el vértigo del alambre. El cuerpo de Francisco de la Torre le dio un susto reciente del que se encuentra «recuperado» y que le sirvió para recibir un aluvión de muestras de cariño incluso de sus adversarios políticos. «Fue muy emotivo y estimulante. Me llegó al corazón», agradece.

–Tras lo vivido por la pandemia, la ciudad comenzaba a recuperar el pulso y llegó el mayor brote de Andalucía en número de casos...

–El de Cruz Roja, al que se refiere, quedó controlado, aunque había muchos internos, y algunos de los casos están relacionados con un trabajador de esa organización que había viajado a Canarias y que seguramente contagió a otra que, a su vez, invitó a unas veinte personas, familiares y amigos, un fin de semana a una casa rural y de ahí salió algún positivo más. Se ha hecho el rastreo que los expertos en epidemiología aconsejan. Es un tema que, desde el punto de vista de la imagen, no nos viene bien. El Gobierno central debía haber dado a Cruz Roja unos protocolos muy claros a nivel nacional sobre medidas de prevención, cómo actuar si estás enfermo... Parece que el chaval que tuvo los primeros síntomas no lo dijo y siguió trabajando como si nada. La reacción primera tal vez debió ser quedarse en casa y que un médico le diagnosticara.

–¿Teme que haya más?

–Si la población de Málaga sigue comportándose muy bien, incluso aún mejor, con el uso de mascarillas, la distancia personal... espero que no tengamos más brotes. Procuro hacer llamamientos en ese sentido porque tenemos que ser muy proactivos para que nada se nos escape. Hay que colaborar con la labor inmensa que hizo el personal sanitario hace unos meses, con quienes se sacrificaron entonces, sobre todo porque hemos tenido un daño económico importante y la manera de crear las bases sólidas para una reactivación es llegar al contagio cero. Ése es el objetivo, estar mucho tiempo sin ningún contagio. A ello va a contribuir la obligatoriedad total de las mascarillas, anunciada por el presidente de la Junta –Juama Moreno– para esta semana y que está estableciéndose también en otras comunidades. Es una medida acertada que ayudará a conseguir el fin al que aludía.

–¿Se han tomado suficientes medidas de seguridad en los aeropuertos internacionales como el de Málaga?

–El Gobierno español tenía que haber establecido, en convenio con otros países de Europa, que los turistas que vinieran tuvieran un PCR hecho y un negativo porque eso da una gran tranquilidad a la persona que llega y al espacio que lo recibe. Málaga es el tercer aeropuerto de la Península y ha tenido una cierta afectación, pero nada que ver con la de los de Madrid y Barcelona, pese a estar muy conectado internacionalmente. El Gobierno central debería impulsar el rastreo mediante aplicaciones móviles que permiten, estando todo encriptado y sin problemas para la protección de datos, localizar qué teléfonos han estado cerca de un contagiado y, a partir de ellos, sacar a las personas. Ese mecanismo que lo tienen ya creo Alemania, China y Corea, sería bueno para acorralar al virus. Si le pones barreras con la mascarilla, la higiene de manos, la distancia, y rastreamos para que no se escape nada, lo aislaremos mientras hay una vacuna.

–Las previsiones turísticas, ¿se están cumpliendo?

–Vamos bien, con una ocupación más alta que en otras zonas, pero todavía no estamos ni mucho menos con las cifras de hace un año. Siempre hemos trabajado nuestra oferta con una idea de complementariedad con la Costa del Sol. Tenemos la mitad de los hoteles abiertos y una ocupación que supera el 50%. No está mal, las previsiones del resto de julio y agosto no son seguras porque puede haber anulaciones, pero espero que mejoremos. Todo dependerá mucho de la imagen que vayamos dando, por eso sería magnífico que el rastreo por teléfono se pusiera. Ofrecemos Málaga como una experiencia piloto, si quieren hacerla con nosotros. La sensación es de ir mejorando, pero nos queda un camino por recorrer.

–Pidió al Gobierno central por carta que le dejara usar el remanente de 2019 para impulsar más medidas sociales, ¿hubo respuesta?

–Ha habido una vía la FEMP sobre que el 20% se podrá usar en tema social, pero necesitamos llegar a más. A nosotros no nos contestaron. Al Gobierno le queda dar respuesta a los ayuntamientos en muchos temas como el transporte público, que nos genera un desequilibrio presupuestario porque estos meses de confinamiento hemos tenido una ocupación muy pequeña, con lo que se han generado déficits de millones en las empresas municipales. Dio dinero para los metros de Madrid y Barcelona, pero debe darlo también al resto de las ciudades españolas que tenemos transporte público. Al Gobierno de España le ha faltado sensibilidad con los ayuntamientos en cuanto a reconocer el papel que hemos hecho y el que tenemos que hacer. Los consistorios españoles son los más débiles de Europa medidos en euros por habitante y año, pero la gente espera nuestra respuesta a todos sus problemas.

–Algunos alcaldes se han quejado de que el Ejecutivo andaluz tampoco ha sido suficientemente colaborativo con los ayuntamientos...

–La Junta ha distribuido el material que llegaba de Madrid, tarde, ha dado algunos fondos para el tema social y al menos le reconozco que es transparente. Dice exactamente qué inversiones va a hacer en cada ciudad y provincia. Hasta hace poco eso era desconocido, llevábamos años sin transparencia en la territorialización de las inversiones y el diálogo es más fácil cuando la hay. Esta Junta tiene difícil descentralizar porque faltó visión cuando se recibieron las competencias en los 80 y se crearon estructuras muy fijas en los servicios centrales. Se perdió una oportunidad histórica.

–Ha eliminado cuotas y aplazado el pago de impuestos, ¿qué opina de la subida anunciada desde Madrid?

–Comprendo que tiene un desequilibrio presupuestario y un déficit creciente. Se resolverá con el dinero europeo, en cierta medida, aunque es pan para hoy y hambre para mañana. Durará mientras se gaste y hay que tener soluciones estructurales. Pero la política fiscal no puede ser recaudatoria solamente. Hay que tener mucho cuidado en no pasarse en el tema de los impuestos porque puede perjudicar al crecimiento económico y al final recaudar menos dinero. Debemos ser un país que atraiga talento e inversiones.

–¿Le pesa, le incomoda, que la estabilidad del Gobierno municipal descanse ahora en quien para muchos es un tránsfuga que ha sido colocado en la Diputación, Juan Cassá?

–Desde el pasado 4 de mayo que Cassá dejó Ciudadanos (Cs) hasta ahora, cuando ha habido que votar en pleno, comisiones o donde correspondiera, ha hecho exactamente lo mismo que PP y Cs. Ha estado en la misma posición de voto que tenía antes de dejar Ciudadanos, por lo tanto, no lo considero tránsfuga desde el punto de vista de los hechos. Es concejal no adscrito porque ha dejado su grupo, pero su posición de voto es la misma que tenía antes de que pasaran los hechos y desde el año pasado que se hizo el pacto de coalición con Cs. Otra cosa es que hubiera realizado un acercamiento al PSOE, que hubiera dicho ‘me arrimo al PSOE’, entonces sí hubiera sido un tránsfuga, al estar en una posición política distinta, contraria, a la del congreso suyo y a la del pacto de coalición, pero lo cierto es que no ha sido así.

–¿Qué opina de la propuesta que el PSOE ha hecho al resto de partidos para «aislar» a Cassá en el ayuntamiento y en la diputación y que su voto no sea necesario?

–¿Por qué ha tardado dos meses? Han esperado a ver si Cassá hacía esa operación de acercamiento hacia ellos, no lo ha hecho y arremeten contra él. No me siento incómodo, como me preguntaba antes, al estar como está alineado en posición de voto con lo que supone PP y Cs y con una continuidad. Lo cual no quiere decir que no tenga en cuenta algo que he anunciado, mi deseo de acercamiento a posturas de consenso en torno a soluciones para los temas de Málaga con el PSOE e incluso con Adelante Málaga. Ésa ha sido la filosofía de los foros que hemos hecho para la Málaga sana y segura, para incrementar la cohesión social y para la reactivación económica, donde se han tocado temas relacionados con el turismo, la innovación, la construcción, el comercio... Hemos hecho mil propuestas y estoy abierto al consenso, no sólo político, también ciudadano y social. Ha habido 200 intervenciones y han durado muchas horas estas reuniones. Han sido unos foros muy enriquecedores. Ahora trabajamos en la priorización, en la selección de esas propuestas y eso se verá tanto en el Consejo Social de la Ciudad como en la Fundación Ciedes, donde se marcará la estrategia de ciudad para esta etapa. Todo eso se hace en una política de consenso global.

–¿Piensa en la retirada?

–Mi compromiso era estar, si los malagueños me daban su confianza, como hicieron; si conservaba la salud, como la tengo ahora; y si tenía el afecto y la ilusión por proyectos para la ciudad, que tengo muchísima. En estos momentos hay que adaptarse a las posibilidades económicas que vayan surgiendo de fondos nuestros, nacionales y europeos. Y en ello ando, no estoy en otra reflexión que en poder hacer lo más posible en este tiempo, que es el más difícil y complejo que en 20 años de alcalde me ha tocado vivir.