Letras, poliamor y mala vida en el Siglo de Oro

La residencia sevillana de Murillo albergará una programación estable en torno a la época, con “la literatura como anfitriona”

Dos años después de soplar sus cuatrocientas velas, la que fue una de las últimas residencias de Bartolomé Esteban Murillo en Sevilla ha encontrado por fin el impulso para revitalizarla definitivamente. En el céntrico barrio de Santa Cruz, a pocos pasos de la Catedral, el gran patio central de la casa-palacio volverá a la vida y costumbres del Siglo de Oro a partir del próximo miércoles. Ha tenido que ser en mitad de una pandemia más propia de la época que vivió el pintor, cuando el Centro Andaluz de las Letras (CAL) inicie una programación que quiere redescubrir al público los años de mayor esplendor de las letras españolas. “A Sevilla le hace falta un centro de reivindicación del Siglo de Oro y del Barroco, que fue la gran época de la ciudad”, según Eva Díaz Pérez, directora del CAL e impulsora de la iniciativa, cuyo objetivo es “implicar a todas las artes y que la literatura sea la anfitriona”. En la presentación este lunes en la propia vivienda, la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, celebró la “recuperación de un personaje singular y de toda su época en un marco único”, que ya ejercía de sede del Instituto Andaluz del Flamenco.

Las “Noches en la Casa Murillo” arrancan esta semana, el miércoles y jueves, con un recorrido poético musical por parte de los escritores sevillanos de entonces y la recreación de la ciudad de los negros, “una población muy importante y sobre la que se ha hablado poco”. El ciclo continuará en septiembre y octubre de este año y posteriormente en la primavera y verano de 2021 se hará estable. Y los temas a abordar serán diversos y singulares: desde el “poliamor” en tiempos barrocos, a las costumbres o el habla de aquellos años, donde también habrá sesiones para ahondar en la “mala vida” o la importancia del vino y la gastronomía, a través de pasajes de obras escogidas.

Las limitaciones sanitarias, debido al coronavirus, han obligado a reducir el aforo para unas actividades que la consejera cree que tendrán “mucho éxito”, por lo que si las reservas se agotan plantearán repetir las citas. “Tenemos una normativa que nos permite hacer cultura con nuestra mascarilla”, ha asegurado Del Pozo, quien ha apelado a la “responsabilidad” tras recordar que “es verdad que hay varios brotes en la comunidad y a pesar de eso la incidencia clínica es menor por no decir ninguna”.