El turismo vuelve a temblar ante la cuarentena británica a los viajeros

La Costa del Sol exige un corredor seguro al Gobierno para garantizar la llegada de extranjeros, igual que se está negociando con Baleares y Canarias

Si el turismo de la era postcovid empezaba su tímida recuperación en junio, después de levantarse las restricciones a la movilidad nacional e internacional, ayer sufrió otro revés del que le será difícil reponerse. La Costa del Sol será la mayor perjudicada porque hasta el año pasado el 15% de los visitantes que recibía procedían de Inglaterra. El brexir primero y el coronavirus después han desbaratado unas previsiones que eran cada año de récord, hasta los más de 2,7 millones de turistas que recibió en 2019. La decisión del Gobierno inglés de establecer una cuarentena de dos semanas para los viajeros procedentes de España y ha llevado al gigante turístico TUI a cancelar sus vuelos previstos desde este fin de semana, para evitar la incómoda medida al regresar a su país para sus clientes.

La decisión fue un mazazo para el sector. El primero en pronunciarse fue el vicepresidente de la Junta, Juan Marín, que la calificó como «una muy mala noticia». En declaraciones a los periodistas durante su visita al circuito de Jerez (Cádiz) por el Gran Premio de Andalucía de Motociclismo, Marín recordó la importancia que el turismo británico tiene para España y Andalucía, especialmente en Málaga. «Sabemos lo que significa el turismo británico porque, aunque no estaba activado como otros años, es uno de nuestros principales» emisores, señaló el vicepresidente, quien aseguró entender que «el Gobierno británico haya tomado esta medida para salvar vidas, pero es una muy mala noticia».

Con todo, Marín destacó que el comportamiento del turismo en Andalucía está siendo bastante mejor que en el resto de España ya que la comunidad está diez puntos por encima de la media nacional en ocupación. «Estamos al 40,6% de ocupación con provincias, como Cádiz, que han superado el 65%, por lo que tenemos que estar satisfechos aunque esas cifras estén lejos de lo conseguido el año pasado».

El vicepresidente no consideró que el uso de mascarillas obligatorio haya mermado la llegada de visitantes porque «todos somos conscientes de que tenemos que usarlas, de que su uso regulado es una necesidad y de que ya forman parte de nuestro atuendo, como una camisa o unas gafas de sol».

Por su parte, el presidente de la diputación y de Turismo Costa del Sol, Francisco Salado, creyó «injusta» y «un duro golpe» la cuarentena impuesta por Reino Unido a los turistas que viajen a España. Salado destacó que no pueden ocultar de que se trata de un golpe «muy duro, durísimo para el turismo en nuestro país, para la Costa del Sol y para otros destinos españoles que tienen en el Reino Unido su principal mercado emisor extranjero». En este sentido, lamentó que «estaban creciendo mucho las búsquedas y reservas de turistas británicos en las últimas semanas y esta nueva cuarentena les devuelve a la casilla de salida». «Los datos y cifras de evolución de la enfermedad en Málaga, en Andalucía y en muchos otros territorios de nuestro país son razonablemente buenos y mejores que en el propio Reino Unido», concluyó.

Salado exigió en su cuenta de Twitter al Gobierno central «el mismo trato con la Costa del Sol que al resto de principales destinos turísticos nacionales» España. Tras las declaraciones de la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, quien dijo que el Gobierno está tratando de convencer a Reino Unido de que Canarias y Baleares queden excluidas de dicha cuarentena, pidió que el Gobierno actúe «sin agravios ni privilegios. Sin injusticias», insistiendo en que «los datos de control de la pandemia son muy buenos en Andalucía y también merecen la apertura de corredores aéreos seguros con el Reino Unido».