Cae una red en Marbella que falsificaba documentos para regularizar extranjeros

Los clientes llegaban a pagar grandes cantidades de dinero para obtener la residencia en España

La Policía Nacional ha desarticulado en Marbella una trama dedicada supuestamente a falsificar documentación para obtener autorizaciones de residencia a extranjeros en situación irregular, una operación en la que hay siete detenidos, entre ellos el responsable de una gestoría y dos de sus empleadas.

Entre los arrestados hay ciudadanos españoles que aportaban documentación a la trama y extranjeros que llegaban a pagar grandes cantidades de dinero -miles de euros- por la obtención de la residencia, según ha informado este martes la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Málaga.

La investigación se inició a raíz de detectarse documentación falsa relativa a empadronamientos y contratos de arrendamiento, así como parejas de hecho ficticias en varios organismos públicos con el propósito de obtener autorizaciones de residencia de familiar comunitaria para personas en situación irregular.

Se determinó que la documentación bajo sospecha partía, de manera reiterada, de una misma gestoría, en el núcleo marbellí de San Pedro Alcántara y, una vez que se tuvieron los primeros indicios de las falsedades, se pusieron en conocimiento del la autoridad judicial.

En colaboración con la Oficina de Extranjeros dependiente de la Subdelegación del Gobierno en Málaga, los agentes han desarrollado esta actuación por la que han sido detenidos por su presunta responsabilidad en los delitos de falsedad documental y contra los derechos de los trabajadores.

Los policías recopilaron ingente documentación sobre expedientes presentados ante el Registro de Parejas de Hecho de la Junta de Andalucía; solicitudes de autorizaciones de residencia de familiar comunitaria a la Subdelegación de Gobierno; o empadronamientos en el Ayuntamiento de Marbella, requisito este último necesario y previo a las solicitudes.

Tras su análisis se detectaron falsedades y descubrieron que muchos de los contratos de arrendamiento tenían un mismo formato y eran realizados a diferentes inquilinos por los mismos propietarios y en idénticos periodos de alquiler.

Una vez tomada declaración a los propietarios de los inmuebles para conocer la veracidad de los contratos, indicaron no haberlos realizado, aunque sí habían mantenido relación con la gestoría.

La investigación ha sido llevada a cabo por la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades -UCRIF- de la Policía en Marbella.