El matricida de Alcalá de Guadaíra dice que no entiende por qué mató a su madre

El asesino, que estaba drogado en el momento de los hechos, asegura que lo ocurrido le parece “irracional” porque no tenía “ningún problema” con la víctima

El joven que mató a su madre en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) ha explicado al tribunal que no entiende por qué acabó con la vida de su progenitora y ha asegurado que lo ocurrido le parece “irracional”, ya que no tenía “ningún problema” con la víctima.

Un jurado popular está enjuiciando en la Audiencia Provincial de Sevilla a H. W. V., para quien la Fiscalía pide veintidós años de cárcel por asesinato con la atenuante de alteración psíquica, mientras que la defensa pide que sea condenado por homicidio.

El encausado ha contado este lunes al jurado que recuerda “muy poco” de lo ocurrido la noche de los hechos, del 12 al 13 de noviembre del 2018.

Después de beber cerveza y fumar marihuana con una amiga, ha narrado, se encontraba “muy mal” y sentía “angustia y pánico” porque estaba “bastante deprimido en esos días”.

“Lo que más me atormenta es que no encuentro ningún motivo para que me sintiera así”, ha dicho H.W.V., que entonces tenía 19 años.

Sobre las 4 de la madrugada, al salir del cuarto de baño, se encontró a su madre, que lo “miraba fijamente” y le preguntó “si había tomado cocaína o algo parecido”.

“A partir de ahí tengo imágenes en el salón, empujones, sillas caídas... Pero no recuerdo nada”, ha continuado H. W. V.

“Después sentí que no era mi casa, no era mi madre y no era yo, no era consciente de lo que había hecho”, ha proseguido el acusado, quien ha insistido varias veces en la “irrealidad” de esos momentos y en que “poco a poco” fue siendo consciente “de lo que estaba pasando”, aunque no volvió al dormitorio donde estaba el cadáver.

El encausado, que llevaba “alrededor de cinco años” practicando boxeo, también ha explicado que llevaba un tiempo consumiendo drogas y viviendo en “otro mundo” y que su madre se había mudado para estar a su lado.

“En ningún momento quise hacer esto. Yo soy el que más pierde”, ha concluido. Uno de sus hermanos ha señalado que la familia estaba “preocupada” porque veía a H. W. V. “disperso y dejado”, si bien la relación con la madre era “aparentemente buena”.

Este testigo recibió un mensaje de su hermano en la mañana del 13 en que le decía que llamase a la Policía porque “mamá no está, mamá se ha ido”.

La amiga con quien pasó esa tarde noche ha resaltado que H. W. V. es “una persona excelente”, aunque ha reconocido que aquel día entró en “una especie de bucle” y “estaba como ido”.

A la mañana siguiente, además, le preguntó por Instagram “cosas sin sentido, como dónde estaba él o que ni siquiera sabía si esa era su casa”, pero también que “nunca le había puesto una mano encima a su madre” y que “no haría nada de esto si estuviese en sus cabales”.

Una vecina que se topó con el acusado en la carretera sobre las 6 de la mañana también ha dicho que lo vio “un poco ido”, aunque los policías locales que acudieron horas después al domicilio lo notaron “totalmente tranquilo”.

“Quería que lo detuviéramos. Decía que su madre se había ido”, ha dicho un agente, mientras que a su compañero le reveló H. W. V. que había discutido con su madre “por una chaqueta” y que ninguno de los dos “estaba en sus cabales cuando empezó la pelea”.

El entonces jefe de Homicidios, por último, ha comentado que una amiga íntima de la fallecida les contó que la relación estaba “muy deteriorada en las últimas semanas” y que él solía estar “muy irascible”.