Andalucía contará con «más de 40.000 millones» para afrontar la «coronacrisis»

Moreno reclama unidad a los partidos para exigir 23.000 millones de la UE y anuncia que en 2021 arrancará la demolición del Algarrobico

No será un rugido lento. La «coronacrisis», como la ha bautizado el presidente de la Junta, Juanma Moreno, en su intervención durante el debate parlamentario del Estado de la comunidad que se ha celebrado hoy «se mantendrá en los próximos meses e incluso años». De ahí, que las invitaciones al diálogo y la mano tendida «a la derecha y a la izquierda» y «sin prejuicios» hayan sido una constante en su intervención en la Cámara. Se avecinan tiempos duros en un territorio con una tasa de paro superior al 21%, que podría llegar al 30%, y un Producto Interior Bruto (PIB) que se baraja caiga hasta un 15%, en el que tienen peso sectores muy tocados por el coronavirus como el turismo, aunque el mercado nacional haya respondido. En ese dibujo de situación serán imprescindibles los fondos que lleguen de la Unión Europea (UE). La Junta calcula que a la comunidad le correspondería el 32% de los 72.000 millones previstos para España a fondo perdido, si el dinero se distribuye conforme a los criterios de población, desempleo y PIB. Esto supondría unos 23.000 millones de los Fondos Europeos de Reconstrucción y es lo que reclamará el próximo lunes Moreno en la Conferencia de Presidentes autonómicos, en la que participará la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

«Si la pasada legislatura fuimos capaces de acordar una financiación autonómica justa de 4.000 millones extraordinarios para Andalucía, ahora no podemos perder la ocasión histórica de defender de forma unánime unos recursos vitales para nuestra tierra», ha planteado el máximo dirigente del Ejecutivo regional ante las bancadas de la oposición. Habrá que ver si se fragua la unidad que reclama y, sobre todo, cómo queda la asignación de fondos, porque desde el Gobierno central ya se ha avisado de que su distribución se hará en función de los proyectos de inversión que se planteen a nivel nacional y de que éstos deberán estar ligados a la sostenibilidad y a la digitalización. El popular ha sostenido que tampoco admitirá un recorte de la Política Agrícola Común (PAC) que signifique 1.200 millones menos y ha desvelado que le ha mandado una carta al ministro de Agricultura, Luis Planas, para pedirle una reunión y tratar ese asunto con él.

Al margen de Europa y en lo que compete a la Junta, Moreno ha dejado claro en el plenario que en 2021 no se subirán impuestos en la región y sí se mantendrá la bajada del tramo autonómico del IRPF prevista, con el fin de aumentar la actividad económica y con ella la recaudación. Ha defendido que su modelo ha funcionado, ya que tras la supresión del polémico Impuesto de Sucesiones y Donaciones «hay 126.000 contribuyentes más» en la comunidad, de los que «más de 9.000 tienen rentas de más de 60.000 euros». A ello se suma que por cada euro que se ha dejado de ingresar por la mencionada tasa, se han recaudado cuatro por IRPF, según ha detallado.

Cree el presidente que Andalucía está lanzando «un mensaje claro»: el de que, «esta vez», no se va a «quedar atrás». Y a materializarlo espera que contribuya el que el Consejo de Gobierno aprobará en las próximas semanas el Proyecto de Ley de Presupuestos para 2021, que ascenderá a «más de 40.000 millones», según ha afirmado, lo que lo convertirá en las cuentas más abultadas de la historia de la región y «las más sociales». Moreno ha reiterado su voluntad de negociarlas, incluso después de darles el visto bueno, una vez que arribe el dinero europeo y se decida el destino final del mismo.

El dirigente popular ha hecho un repaso por los números sanitarios de la pandemia, ha admitido que la Atención Primaria está «sobrepasada», lo que ha causado retrasos en las pruebas diagnósticas y que hay tres provincias en situación de «riesgo elevado». «Los datos en Granada, Sevilla y Jaén no son positivos», ha reconocido, para coser que su equipo sigue «minuto a minuto» su evolución. En ese punto, ha hecho un llamamiento al conjunto de la ciudadanía, en especial a los más jóvenes y a los adolescentes. «Necesitamos la corresponsabilidad de todos» para vencer al virus, ha martilleado, para reclamarles «responsabilidad y solidaridad» hacia los demás, por lo que hay en juego.

El resto del discurso del presidente, de casi 30 páginas, ha estado trufado de algunos otros anuncios como que habrá planes específicos de empleo para «dar oportunidades a quienes lo tienen más difícil» y vinculados a sectores como los autónomos, el turismo, el ocio nocturno o la cultura; o el de la Ley de Infancia y Adolescencia, con la que pretenden proteger a los niños más vulnerables. Y ha habido otro ligado a la revolución verde que comanda. El Presupuesto para el próximo ejercicio recogerá «un gran hito»: habrá una partida para «financiar los primeros trabajos de demolición del Algarrobico», el hotel levantado en primera línea de playa en Carboneras (Almería) y convertido en el símbolo del urbanismo salvaje. Será el primer paso hacia la recuperación completa de la zona que aún soporta el esqueleto gris.