Moreno ordena el cierre de Andalucía hasta el 9 de noviembre y confina las provincias de Granada, Sevilla y Jaén

El toque de queda se mantiene desde las 23:00 horas, por lo que, “en coherencia”, la hostelería sólo podrá abrir hasta las 22:30. Las reuniones se limitan a seis personas, incluso en el ámbito privado

El extenso brazo del coronavirus ha sumido al mundo en un extraño bucle de salvamiento de obstáculos para intentar burlar a la enfermedad. Hoy el goteo de comunidades que se han sumado a Navarra y La Rioja, las primeras que decidieron la semana pasada confinar perimetralmente sus territorios, ha alcanzado a Andalucía. Ha sido el presidente del Gobierno autonómico, el popular Juanma Moreno, el encargado de informar de la decisión, tras la reunión que mantuvieron por la tarde los miembros del Comité Asesor de Alertas de Salud Pública de Alto Impacto, el grupo de expertos que asesora al Ejecutivo regional, traducido. El formato elegido ha sido el de una declaración institucional telemática, en la que Moreno ha explicado que, al amparo del Real Decreto por el que el Gobierno de España declaró el nuevo Estado de alarma, ha ordenado el confinamiento de la comunidad desde la medianoche de hoy a mañana «hasta las 24:00 horas del 9 de noviembre». Durante esos 10 días, nadie podrá entrar y salir de la región, si no es por una causa justificada como es trabajar o por razones de fuerza mayor.

A ello ha sumado el cierre perimetral de las provincias de Jaén y Sevilla, que se unen a Granada. Las tres se encuentran en el nivel cuatro de alerta sanitaria, limitándose la movilidad entre todos sus municipios. Las localidades englobadas en los distritos sanitarios de Córdoba Sur y La Vega de Málaga y del área Jerez-Costa Noroeste y Sierra de Cádiz también quedarán clausuradas. En total, 448 municipios, más de la mitad de las poblaciones de la comunidad en las que viven 4.300.000 andaluces, serán cerradas perimetralmente.

En tono grave, el presidente ha cosido que se mantendrá el horario de la limitación general de la movilidad nocturna, el conocido como toque de queda, marcado por el Ejecutivo estatal en la franja de las 23:00 a las 6:00 horas. Y, «en coherencia», «todos los establecimientos de hostelería» sólo podrán abrir hasta las 22:30 de la noche. Dentro de las medidas introducidas casi a empujones, por su dureza, se limitarán a un máximo de seis personas los participantes en reuniones, tanto en el ámbito público como en el privado, excepto aquellos grupos que sean convivientes. Todo entrará en vigor a la vez y hasta el mencionado día 9, a partir de ahí, la Junta revisará las «difíciles» medidas cada dos semanas, salvo incidencias de urgencia. Moreno no ha descartado que se tomen decisiones «más drásticas», si fueran necesarias. En ese punto, ha reclamado al Ejecutivo estatal «la máxima coordinación» para que la Policía Nacional, Local y la Guardia Civil «dispongan de los medios necesarios y reciban las instrucciones precisas para hacer cumplir estas normas», al no contar con un cuerpo de seguridad autonómico.

La teoría de la salud pública marca que los cierres perimetrales pueden ser útiles para aislar zonas en las que los contagios se han multiplicado, de otras con menor incidencia de la enfermedad, en este caso de la Covid-19. Se buscaría colocar un dique de contención a la infección para frenar su propagación, pero además se impedirá que este próximo puente de Todos los Santos –el lunes 2 se adherirá al fin de semana al ser festivo– lleguen personas de fuera que puedan provocar más contagios. Se evitará, en definitiva, parte de la movilidad que normalmente se asocia a un puente, con varios días seguidos no laborables.

«Vamos a tomarnos esto muy en serio», ha rogado el presidente a la ciudadanía. Se ha referido en especial a los jóvenes para trasladarles que, en estos tiempos no hay «mejor rebeldía que ser solidarios con los demás». «Es posible –les ha dicho– que tengáis en vuestras manos una gran parte de la responsabilidad para salvar a una generación que lo ha dado todo por conseguir el presente bienestar». A los mayores les ha demandado «confianza y paciencia» y les ha garantizado que su equipo «está de su lado». Ha tenido palabras de ánimo para los trabajadores, empresarios, autónomos y sanitarios, aunque ha avisado de que «el camino será largo».