Juan Marín: «No entiendo cómo Vox condiciona unos Presupuestos por una imposición ideológica»

El vicepresidente de la Junta confiesa sus dudas sobre la aprobación de las cuentas públicas de PP y Cs para 2021

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, en uno de los balcones interiores de San TelmoKiko Hurtado

Andalucía afronta la recta final del año viviendo el peor momento de la pandemia. La Junta ha presentado esta semana el proyecto de ley de los Presupuestos que deberán regir el próximo año y para los que, de momento, no cuenta con apoyos para aprobarlos.

La incertidumbre reina ahora mismo y hay muchos mensajes de la Junta y del Gobierno respecto a la covid. Los ciudadanos están un poco perdidos.

Y además se entiende. El momento es de mucha incertidumbre porque nos estamos enfrentando a un enemigo que es imprevisible y hay que ser flexible a la hora de gobernar y tomar decisiones. Y hay que hacerlo con una metodología y un rigor que a veces es difícil de explicar. El virus se está comportando muy diferente a como lo hizo en la primera oleada y eso crea incertidumbre y, lo confieso, también cierta inquietud cuando tienes que tomar decisiones que afectan no solo a la vida de la gente, sino también a sus proyectos como empresarios, como trabajadores, como estudiantes... Es normal que provoque esa desesperación, a mí como ciudadano también me la provoca. Antes de ayer mi hijo se hizo la prueba de la covid y dio negativo. Yo me la tuve que hacer porque mi escolta, que lleva ya dos semanas, lo está pasando muy mal. Tengo también esa incertidumbre, pero al final lo único que salva vidas es cumplir las normas. No hay otra.

En dos semanas se han duplicado los hospitalizados. ¿Se deberían haber empezado a aplicar antes las medidas de restricción?

Tenemos que seguir una metodología. Los grupos de expertos en los que confiamos necesitan al menos seis o siete días para evaluar las medidas que se van adoptando. El viernes anterior tomamos una decisión que ha reducido la movilidad en Andalucía en un 60 por ciento. ¿Es suficiente o no? Los resultados se empezarán a ver siete u ocho días después. No podemos cambiar de decisión el martes o el miércoles porque ese día haya habido más contagios o más muertes. Sería un error.

El peor día hasta el momento se han registrado sesenta muertes –dos veces esta semana–.

Eso está provocado por algo que en este momento se desconoce. Los días que están los pacientes hospitalizados ahora son menos, pero la letalidad de los que puedan estar en UCI o las personas mayores está provocando un número de fallecidos más elevado. Tenemos a los rastreadores buscando cuáles son los colectivos o circunstancias por las que se producen más contagios.

¿Ahora mismo está sobrepasada la sanidad? El tema de los rastreadores está funcionando bastante lento.

Es que cuando hay contagio comunitario realmente su labor es compleja, con un contagio comunitario el rastreo es imposible. Eso es lo que está sucediendo en provincias como Granada, la más preocupante ahora mismo. Ahí los rastreadores pueden ayudarnos a aislar a pacientes contagiados, pero sobre todo a averiguar cuáles son las causas que es lo más importante. El 60 por ciento de los contagios de las últimas semanas provienen de hijos a padres.

Este domingo se reúne el comité de expertos y se van a anunciar nuevas restricciones. ¿En qué sentido irán?

Va a depender de los criterios que nos planteen, pero supongo que irán en la línea que nos está dando resultado, que es la eliminación de movilidad. Probablemente haya actividades que se puedan considerar no esenciales, del ámbito deportivo o empresarial; decidir los horarios que vamos a tener a partir del lunes o la posibilidad de ampliar o cerrar el toque de queda.

Por lo que ha dicho el presidente de la Junta, se va a adelantar el toque de queda.

Pero tenemos un margen establecido por el decreto del estado de alarma. Podemos cerrar una actividad, por ejemplo, decidimos que mañana el comercio minorista cierra a las seis de la tarde, pero no podemos decirle a la gente que no salga a partir de las seis a la calle. Podemos recomendárselo.

Andalucía no tiene la fortaleza de otras comunidades para soportar esta crisis.

¿Qué comunidad tiene fortaleza en España?

Más que Andalucía hay alguna... fortaleza económica y de empleo: tenemos 945.000 parados según la última EPA.

Lo que no tenemos son sectores productivos vinculados a la industria, como Cataluña o el País Vasco, pero el resto lo tienen muy limitado. No somos un país como Alemania y hay medidas que no podemos adoptar aunque queramos. No hay una sola voz en el turismo que no esté pidiendo una reducción del tipo de IVA al 5% como tienen Alemania, Francia, Italia o Portugal, que están entendiendo esta situación. Nosotros lo tenemos al 21%. Eso para una comunidad como Andalucía que vive de ese sector es un lastre. Hay muy pocas posibilidades ahora mismo de que este sector pueda generar empleo en un país donde se van a perder solo en el sector turístico más de setecientos mil millones de euros.

¿En Andalucía cuál es el cálculo?

En torno a unos trece mil millones. Al final se están cumpliendo las previsiones de abril, igual que en el empleo: se dijo que se perderían entre 110.000 y 120.000 empleos los que se perderían y estamos ahora mismo sobre 120.000. Por eso tomamos medidas, como planes de choque, pero necesitamos también alguna ayuda complementaria, no ha llegado nada.

¿Todo depende de las ayudas públicas?

Del sistema de financiación. Decía usted que todas las comunidades no aguantan igual, claro: Cataluña con una inversión que duplica la que tiene Andalucía cada año; o el País Vasco con una inversión en sanidad que es de 2.600 euros por habitante mientras que aquí está en 1.300 por habitante, pues tenemos un 50% menos de posibilidades de mejorar nuestro sistema sanitario. Es que la financiación es clave.

Este año los PGE sí contemplan el porcentaje de población que le corresponde a Andalucía.

En inversión, pero si metes el AVE a Almería o los fondos Next Generation (de la UE para la recuperación) que no llegarán hasta el año 23, estás tomando el pelo a todos los españoles. Nosotros no hemos metido en los Presupuestos de la Junta los fondos Next Generation porque todavía no hay ninguna orden que establezca cómo Europa va a transferir esos fondos ni qué criterios van a tener de reparto. Y el Gobierno de España se permite el lujo de meter 27.000 millones de euros que no va a recibir en el 21. El sector turístico en Cataluña se ha derrumbado, igual que en Valencia, Canarias o Baleares. También es cierto que tenemos mayor músculo de recuperación.

Se ha visto en verano, en cuanto se abrió la movilidad.

Exacto. Nosotros en el momento que haya una vacuna vamos a crecer el doble que en España. Todos los indicadores hablan de que el PIB en Andalucía va a caer dos puntos menos que la media nacional y en cuanto empiece la recuperación estaremos entre 3 y 4 puntos por encima.

¿Con la vacuna se ha sido muy optimista?

Yo creo que ha sido un error. Aquí se ha vendido la piel del oso antes de cazarlo. No sé si es estrategia de algunos países o de algunos laboratorios, o incluso de la propia clase política.

Pero al final todo el mundo cogió ese discurso: en Andalucía también se dijo que se iban a tener las vacunas en el primer trimestre del próximo año.

Porque se nos dijo que íbamos a disponer en Navidades de unas trescientas mil dosis de la vacuna de Oxford. Hasta el extremo de que se nos pidió un compromiso presupuestario de 82 millones de euros y luego se paró. Ahora hay varios laboratorios que parece que están en disposición de que en primavera podamos empezar a vacunar. Si eso es así, la recuperación en el sector turístico el próximo verano será exponencial. Y ahora a lo mejor es el momento de recoger y llevar a cabo esas obras que están en Andalucía sí están movilizando mucha economía. Para este 2020 y para 2021 ha crecido más de un 80% la inversión extranjera. Teníamos calculados en torno a 1.600 millones entre nuevos hoteles y rehabilitaciones y nos hemos ido a más de 2.200 millones en apenas tres meses.

El problema de esto será los que no aguanten el tirón para levantar la persiana luego.

Evidentemente. Los pequeños autónomos son los que lo van a tener más complicado porque tienen menos pulmón. De ahí las líneas que marcamos y nuevas que se están preparando para amortiguar la pérdida de empresas, pero aún así se van a cerrar miles en Andalucía y en España. Y se van a perder cerca de medio millón de empleos. Nos vamos a ir a una tasa de paro a final de este año muy cercana al 30% y estábamos en un 20 en marzo, diez puntos. Es verdad que gran parte de la pérdida de empleos de este año se va a recuperar en el 2021, pero ¿hasta entonces? Por eso se han pedido los ERTE hasta el 31 de diciembre, como Alemania o Francia, que han dado una gran seguridad a sus empresas. En Alemania un empresario sabe que si cierra, hasta diciembre de 2021 va a tener esa ayuda. En España hay incertidumbre y eso hace que muchos decidan cerrar la puerta y se acabó.

¿Qué importancia van a tener los Presupuestos? Este año no vienen con el apoyo cerrado de Vox, como en los dos ejercicios anteriores.

Esta situación es bastante más complicada, le confieso que tengo mis dudas de que realmente haya un apoyo.

No sé si ha visto el anuncio de Burguer King, que se ha hecho viral, animando a comprar en McDonald’s para sacar adelante a todas las empresas de comida rápida. Una empresa que promociona a su competidora porque “de esta tenemos que salir todos juntos”, eso en política no loencontramos.

No, no, desgraciadamente en la política no existe la solidaridad en un momento como este. Y se lo digo con tristeza porque yo precisamente me he tenido que esforzar durante muchos años en el Parlamento de Andalucía para llegar a acuerdos con diferentes fuerzas políticas. Ahora tenemos un escenario muy diferente al de hace un mes. Me atrevería a decir que hasta la moción de censura que presentó el señor Abascal en el Congreso de los Diputados, la disposición de Vox era diferente.

¿Es el momento de endeudarse y gastar todo lo que se pueda?

Lo primero que tenemos que hacer es aprobar nuestras cuentas públicas. Sin acuerdo hemos decidido presentarlas porque es lo que tenemos que hacer, los demás que hagan lo que crean que tienen que hacer. Si Vox piensa que es más importante esa lucha política con el Grupo parlamentario Popular en el Congreso que ser útil a los andaluces, que lo decida. Y si el PSOE una vez más sigue tendiendo la mano pero la retira cada vez que llega el momento de arrimar el hombro, no nos va a sorprender porque es lo que ha hecho siempre y lo que creo que va a seguir haciendo la señora Díaz. A mí ya me engañó una vez y ya no me engaña más.

Llama la atención que no se hable con la líder de la oposición.

Hay cuestiones que uno no entiende si es falta de humildad o que tiene la herida abierta por haber perdido un Gobierno. Pero volviendo a lo que me preguntaba, de Vox puedo esperar en este momento que recapacite y que entienda que no estamos en una batalla en el Congreso, sino que estamos en una lucha contra una pandemia.