Portada de la novela "Un amor", de Sara MesaLa RazónLa Razón

Con buena letra

“En ‘Un amor’, Sara Mesa ha construido la historia en torno a la omnipresente Nat, una joven traductora que se instala en una casa de campo”

El reciente estreno de la miniserie de humor “Nasdrovia” en Movistar+ ha recuperado la novela en la que se inspira, “El hombre que odiaba a Paulo Coelho”, del malagueño Sergio Sarria, que acaba de ser reeditada, esta vez con el título de la serie y con el cartel de la misma en su portada. Escrita en primera persona, narra el desatino de una pareja de abogados sin escrúpulos que deciden dejar atrás su profesión e iniciar una nueva vida al frente de un restaurante de comida rusa, convertido, por esas cosas del azar, en el favorito de la mafia rusa.

Más recientes son dos excelentes novelas de sendas escritoras andaluzas, Sara Mesa, nacida en Madrid pero residente en Sevilla desde niña, y Elena Medel, que emprendió el viaje inverso desde Andalucía al abandonar su Córdoba natal por Madrid, donde vive. Mientras que Mesa se ha labrado un notable prestigio gracias a sus anteriores novelas, premiadas y alabadas por la crítica, la reconocida poetisa Medel presenta su primera novela, “Las maravillas”. En “Un amor”, Sara Mesa ha construido la historia en torno a la omnipresente Nat, una joven traductora que se instala en una casa de campo de un pequeño núcleo rural; asistimos a sus relaciones con los demás vecinos, con su perro Sieso y su casero, del mismo modo que experimentamos sus preocupaciones, sensaciones y desengaños gracias a una prosa tan sencilla y desprovista de alharacas como magnética. Con un relevante contenido social y de extraordinaria solvencia narrativa, la novela de Elena Medel requiere de una especial concentración por parte del lector para seguir a sus distintos personajes, todos ellos femeninos, que conducen la trama a lo largo de las cuatro últimas décadas por las dos ciudades presentes en la trayectoria vital de su autora, Madrid y Córdoba.

Gracias a una beca de la Fundación Antonio Gala, F. David Ruiz, nacido en Rute (Córdoba), pudo escribir “Alma de cántaro”, premiada por la misma fundación que le becó y en la que ha reescrito algunas de las historias que escuchó sobre la dura posguerra en la provincia de Córdoba. De Granada es el adolescente Roberto Iannucci, quien ha plasmado diversos terrores “El monstruo que se alimenta de nuestros miedos”, ganador del I Premio Cambiemos el mundo. Probablemente, el ecijano Carlos Pérez Merinero era consciente de que no ganaría ningún premio similar mientras escribía “La mano armada”, una novela negra ambientada en los años 60 y protagonizada por un desaprensivo policía franquista que no deja indiferente por su crudeza, irreverencia y explicitud hasta provocar en sus lectores el mismo impacto que un puñetazo en la boca del estómago. Fallecido hace casi 10 años, Pérez Merinero es una figura a reivindicar por su contribución al cine y a la novela negra española. A este mismo género se adscribe “Progenie”, de Susana Martín Gijón, nacida en Sevilla, donde se desarrolla esta novela que incluye entre sus hallazgos el nacimiento de un personaje, la inspectora Camino Vargas, a la que esperamos encontrar en próximos casos.

Aunque no se trata de una novela, merece traer a colación el trabajo que ha realizado el también sevillano Alberto del Campo en el ensayo “La infame fama del andaluz”, cuidadoso estudio sobre los estereotipos de los andaluces reflejados en escritos y documentos fechados entre los siglos XV y XVII.