Fumata blanca al Presupuesto para combatir la Covid y la «coronacrisis»

Las cuentas de la Junta para 2021 superaron el debate de totalidad en el Parlamento tras rechazar PP, Cs y Vox las enmiendas planteadas por PSOE-A y Adelante Andalucía

El Presupuesto para 2021 salvó el escollo de las enmiendas a la totalidad un 18 de noviembre, el mismo día, pero de 1541, que Miguel Ángel finalizó el fresco de «El juicio final» de la Capilla Sixtina. Un día después, un 19 de noviembre pero de 2019, también fueron condenados en el juicio inicial de los ERE, el del procedimiento específico, los ex presidentes Chaves y Griñán. El lienzo de las cuentas, como Buonarroti en vida, tiende a la austeridad y al equilibrio sin renunciar al aumento de «inversiones que no gasto», señaló el demiurgo de la obra, el consejero de Hacienda Juan Bravo. El Pleno arrancó con el pescado vendido. La noche previa se velaron armas con Vox –a la postre, como se autodefinió, «el socio preferente, no; el único socio posible» del Gobierno andaluz– y la mañana arrancó con fumata blanca para las cuentas, ratificadas en un acuerdo de 34 puntos. Las enmiendas a la totalidad fueron rechazadas por la Cámara, con 57 votos en contra (PP, Cs y Vox) y 39 a favor (PSOE y Adelante). El proyecto de Presupuesto, con un montante de 40.188 millones, pasará ahora a la Comisión de Hacienda.

Juanma Moreno y Alejandro HernándezServicio Ilustrado (Automático) VOX

Vox dio la venia al Presupuesto andaluz, tras retirar una enmienda a la totalidad que, junto a las de Adelante y PSOE, implosionaba el deseo del presidente Juanma Moreno de sacar las cuentas para 2021, imprescindibles para la estabilidad y para combatir la crisis de la pandemia, sin votos en contra. La formación de Abascal en Andalucía –que ha sustentado al Gobierno «del cambio» los dos últimos ejercicios y ahora también el tercero– asegura que en el acuerdo se recogen «el 90% de sus propuestas». Entre ellas, «reducir en 14 millones» el presupuesto de Canal Sur y aplicar en 2021 las auditorías. Un comité bilateral entre Hacienda y Vox supervisará cada dos meses el cumplimiento del pacto. Fuentes del Gobierno andaluz señalaron a LA RAZÓN que este acuerdo asegura la aprobación de las cuentas de 2021 y recoge incluso algún compromiso para el Presupuesto de 2022, es decir, que prácticamente garantiza la gobernabilidad durante toda la legislatura. «No es un Presupuesto, es un instrumento», defendió Bravo.

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el portavoz de Vox, Alejandro Hernández, escenificaron el acuerdo en San Telmo, que luego fue ratificado en el Parlamento junto al vicepresidente Juan Marín, por parte de Cs, y al consejero Juan Bravo. «Con este acuerdo se pretende responder con urgencia a la emergencia económica y sanitaria», indicó la formación de Abascal. «Supone una revisión, actualización y mejora de los acuerdos alcanzados con PP y Cs en el pacto de investidura y en los anteriores Presupuestos», añadió. Vox insistió en que se «vuelve a demostrar que su presencia en las instituciones es útil, siendo su máxima estar al servicio de España y de los españoles. También demuestra compromiso con la estabilidad de gobiernos que no estén liderados por la coalición socialcomunista». El Presupuesto para combatir las crisis del coronavirus pasa por el «más importante» en décadas. La obra del Presupuesto, como el «David» de Miguel Ángel, nace a partir de una pieza de mármol –rígida como las posiciones de Vox– y sin el apoyo del resto de grupos de la oposición.

Juan BravoMar�a Jos� L�pez Europa Press

Susana Díaz –«Se acabó el teatro, se echó el telón», dijo– reiteró que tiene la «mano tendida» del PSOE al Gobierno pese a poner a «la ultraderecha de Vox en el puente de mando» del Presupuesto. Díaz defendió que el Presupuesto es «una prórroga» del vigente y «no es el que necesita» Andalucía en el actual contexto de pandemia, «ni va a dar tranquilidad y garantía a los ciudadanos». Bravo criticó que Susana Díaz afee el pacto con Vox, el «partido de Ortega Lara», mientras el Gobierno negocia con Bildu. El portavoz de Adelante en la Comisión de Hacienda, Guzmán Ahumada, insistió en su rechazo al Presupuesto al calificarlo de «antipatriótico» e indicar que «se queda corto para los retos». «Andalucía ha perdido muchas oportunidades a lo largo de su historia, con este Presupuesto perdemos otra», dijo. El PP defendió la «fortaleza» del acuerdo para unos Presupuestos «descargados de ideología». Cs criticó «la hipocresía» de la oposición al rechazar las cuentas. Vox señaló que «la búsqueda de la unanimidad ha puesto en cuestión las propias cuentas». «El señor Ahumada es comunista, es honesto y lo ha dicho y aprobará las cuentas si tienen aspectos comunistas, eso lo tiene que asumir», indicó Alejandro Hernández, que insistió en que si negocian algún cambio en el gasto y el déficit «mientras dure la negociación si llegan a un acuerdo difícilmente vamos a estar» con «unas cuentas viciadas de tics comunistas». Con el PSOE, «¿qué les habría pedido? ¿Algo que hubiéramos podido aprobar? Creo que no». «El PSOE ha facilitado que yo apruebe sus cuentas», dijo Hernández. «Hoy ha subido una señora malencarada hablando de ultraderecha. Yo sólo oía una voz de ultratumba», espetó Hernández.

Sin «las manos manchadas de sangre»
«Vox no es equiparable ni por asomo a lo que representa Bildu ni otras fuerzas que han sido brazo político de una banda terrorista que tiene las manos manchadas de sangre». El vicepresidente de la Junta, Juan Marín, defendió el tercer pacto con Vox. En relación a la posición de Cs, Marín fue tajante: «Ya he firmado dos acuerdos con Vox antes. No tengo que explicar nada. Tengo que velar por Andalucía y los andaluces. Y también he firmado enmiendas con Adelante, Podemos, Anticapitalistas o IU, como se quieran llamar». La diferencia respecto al Gobierno de la Nación: «No voy a llegar a acuerdos con gente que tiene las manos manchadas de sangre», dijo Marín. Por el PP, el consejero de Hacienda, Juan Bravo, incidió en que el PP «nunca se ha movido del centro».