Reexpulsan a Teresa Rodríguez y a siete afines del grupo parlamentario de Adelante a los que se suma una novena

El PSOE, Cs y Vox votan a favor de que se conviertan en diputados no adscritos y el PP se abstiene. La Mesa ha considerado “acreditada” la baja de los afectados de Podemos

Hace tres semanas que la presidenta de Adelante Andalucía y actual líder regional de Anticapitalistas, Teresa Rodríguez, y siete diputados afines fueron expulsados de su propio grupo parlamentario, luego los readmitieron, tras presentar los aludidos un recurso de reconsideración, y hoy la Mesa de la Cámara los ha vuelto a echar con los votos a favor del PSOE-A, Ciudadanos (Cs) y Vox, más la abstención del PP-A, tras haber sido acusados de mantener los escaños conseguidos en su condición de militantes de Podemos, pese a que ya no forman parte de este partido. Para sustentar la decisión se han agarrado al Pacto Antitransfuguismo actualizado y endurecido recientemente en comisión en el Congreso, que recomienda su aplicación en las distintas instituciones, según han aseverado a este periódico fuentes parlamentarias. Se ha buscado fortalecer el cumplimiento de la disciplina de voto de los partidos, armar el “aparato” de estas formaciones frente a giros individuales, y se ha ampliado la definición de tránsfuga.

Al margen de Rodríguez, los otros siete diputados que tendrán que salir de Adelante son Ángela Aguilera y José Ignacio García, ya ex portavoces adjuntos, así como Luz Marina Dorado, María Vanessa García, María Gracia González, Nacho Molina y Diego Crespo. A ellos se ha sumado Ana Villaverde, perteneciente a la órbita de Anticapitalistas también, quien, según las fuentes parlamentarias consultadas, habría solicitado la baja voluntaria de Podemos y este partido, a su vez, la habría pedido del grupo, con lo que las salidas serían nueve. Todos pasarán ahora al grupo de no adscritos, en el que ya se encuentra una ex componente del de Vox, lo que provocará que pierdan derechos políticos y asignaciones económicas como miembros de la Cámara regional, más allá de sus nóminas públicas.

Este conflicto no acabará aquí, lo hará, previsiblemente, en el Tribunal Constitucional (TC). Los parlamentarios afectados ya han anunciado que recurrirán por todas la vías posibles la decisión de la Mesa, al entender que se ha actuado contra lo que marca la jurisprudencia de aquél y contra el criterio de los letrados del Parlamento autonómico. De hecho, alguno ha advertido a través de las redes sociales de que si la presidenta de la Cámara, Marta Bosquet (Cs), votaba contra lo fijado en el informe jurídico de los últimos, “podría incurrir en un delito de prevaricación”, si bien fuentes del partido naranja mantienen que el mencionado documento es “muy ambiguo”, dada la falta de concreción “sobre estos temas" de la que adolece el Reglamento de la institución.

Preguntado por este movimiento, el vicepresidente del Gobierno andaluz y máximo dirigente de Cs en la comunidad -partido que ha pasado de la abstención en la anterior votación de la Mesa sobre este asunto al “sí” de hoy-, Juan Marín, ha sostenido que no se ha votado “la condición de tránsfuga”, sino “la expulsión de esos diputados” y ha añadido que, de acuerdo al pacto nacional, éstos deben “entregar su acta”. Para Marín, Adelante “ha trasladado" a la Mesa del Parlamento un “problema” interno de su formación política que “ha tenido el recorrido que ha tenido”. Ha concluido con que cree que “los 108” miembros de la Cámara regional son sus “compañeros” y no le pone “apellido a nadie”.

Por su parte, Bosquet ha querido dejar claro que no son la Mesa ni el Parlamento los que envían a nadie al grupo de no adscritos y ha explicado que, lo que se ha votado es que, a la luz de la documentación aportada por la portavoz de Adelante Inmaculada Nieto (IU a petición del órgano de gobierno de la institución, ha quedado “acreditada la baja del grupo, como consecuencia de la baja de Podemos”. La presidenta de la Cámara ha aseverado que impulsará, más allá de la reforma del Reglamento en la que trabaja desde hace meses, que se modifique por lectura única lo vinculado al Pacto Antitransfuguismo estatal para que éste “no se quede en una mera declaración de intenciones”.

De su lado, el coordinador general de IU en Andalucía, Toni Valero, ha pedido “disculpas” por el “episodio de transfuguismo que ha roto lazos de fraternidad y ha generado mucho dolor”. A su entender, la opción que ha respaldado la Mesa “ha sido la correcta” porque ésta “tenía, ante todo, que preservar la soberanía popular” y ahora “lo que toca” es “pasar página” para centrarse en la crisis del coronavirus.