El conflicto en Adelante acelera la reforma del Reglamento del Parlamento andaluz

La Mesa da vía libre a la reexpulsión de ocho diputados, entre ellos Teresa Rodríguez, a los que se ha sumado una novena, tras «verificar» su baja de Podemos. Los afectados recurrirán al TC y valoran otras «acciones legales»

Todo comenzó hace algo más de tres semanas y resultó esencial la actualización del término tránsfuga en la comisión del Congreso que se ocupa del Pacto Antitransfuguismo que incluía esta definición: se considera tal «la persona electa por una candidatura promovida por una coalición, si abandona, se separa de la disciplina o es expulsada del partido político coaligado que propuso su incorporación en la candidatura, aunque recale en otro partido o espacio de la coalición, sin el consentimiento o tolerancia» de la formación que «originariamente lo propuso». Y esta trama acabará con una reforma exprés del Reglamento del Parlamento andaluz. Hoy la Mesa de la Cámara autonómica, con los votos a favor de PSOE-A, Ciudadanos (Cs) y Vox, más la abstención del PP-A, ha aprobado la reexpulsión de la actual líder regional de Anticapitalistas, Teresa Rodríguez, y de otros siete diputados afines que, como ella, fueron apartados para luego ser temporalmente readmitidos, del Grupo de Adelante Andalucía. Se trata de Ángela Aguilera, José Ignacio García, Luz Marina Dorado, María Vanessa García, María Gracia González, Nacho Molina y Diego Crespo. A ellos se ha sumado Ana Villaverde, perteneciente a la órbita de Anticapitalistas también, quien, según fuentes parlamentarias, habría solicitado la baja voluntaria de Podemos y este partido, a su vez, la habría pedido del grupo, con lo que las salidas serán nueve. Todos pasarán ahora al grupo de no adscritos, en el que se encuentra una ex componente del de Vox, lo que provocará que pierdan derechos políticos, ya que no podrán defender, por ejemplo, enmiendas a la totalidad o plantear preguntas formuladas al presidente de la Junta, Juanma Moreno; y rebajas en sus asignaciones económicas, dado que, según las fuentes consultadas, más allá de sus nóminas públicas, sólo podrán cobrar «complementos por desplazamiento».

La presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, de Cs –partido que ha virado de la abstención en la anterior votación de la Mesa sobre este asunto al «sí», tras lo acordado en Madrid– ha querido dejar claro que ni la Mesa ni la institución han enviado a nadie al grupo de no adscritos. Ha explicado que lo que se ha votado ha sido si, a la luz de la documentación aportada por la portavoz de Adelante Inmaculada Nieto (IU), había quedado acreditada o no «la baja del grupo, como consecuencia de la baja de Podemos». Han entendido que sí. Según Bosquet, eso fue lo que se les indicó que hicieran en el informe «no concluyente» de los servicios jurídicos de la Cámara, que verificaran que existía esa «correlación». Y ha acabado anunciado su intención de promover, en el marco de la reforma del Reglamento en la que trabaja desde hace meses pero por la vía rápida, una modificación para incorporar lo recogido en el Pacto Antitransfuguismo estatal con el fin de que éste «no se quede en una mera declaración de intenciones». Pretende hacerlo en lectura única y antes de enero de 2021.

Al margen de esos movimientos, los ex parlamentarios de Adelante afectados recurrirán la decisión de la Mesa ante el Tribunal Constitucional (TC), al estimar que se ha actuado contra lo que marca la jurisprudencia de éste, además de contra el criterio de los letrados del Parlamento autonómico. Junto a ello, fuentes de su entorno apuntaron a este periódico que están viendo «si se pueden» emprender otro tipo de «acciones legales». Es decir, el conflicto no está sellado. De momento, tras las novedades se han sucedido las reacciones. Si el coordinador general de IU en Andalucía, Toni Valero, ha pedido «disculpas» por el «episodio de transfuguismo que ha roto lazos de fraternidad y ha generado mucho dolor»; el alcalde de Cádiz, José María González, «Kichi», ha dado «por terminado» el ciclo político que vio nacer a Unidas Podemos, al haberse convertido éste en «establishment».

De su lado, la actual líder de Podemos en la comunidad, Martina Velarde, ha expresado, a través de Twitter como González, que ha vivido «días duros» en los que, por respeto a votantes y militantes, ha preferido ser «prudente», pero ha afirmado que lo ocurrido en el Parlamento «restituye la normalidad democrática».