La Junta blindará la «libre elección de los padres» frente a la «Ley Celaá»

Moreno critica que es la norma educativa que «más ruptura ha generado en este país en 40 años» e Imbroda confía en que se busque el acuerdo durante el trámite en el Senado

Protesta de padres, profesores y alumnos en un centro educativo de SevillaLa RazónLa Razón

La polémica aprobación en el Congreso de la Ley Orgánica de modificación de la LOE (Lomloe) no sólo ha puesto en pie de guerra a la educación concertada, sino también al PP y Ciudadanos. Una vez que la norma ha superado el trámite parlamentario, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, anunció que blindará la «libre elección de los padres» sobre la educación de sus hijos frente a una «Ley Celaá» que calificó de «pésima». Moreno aseguró que el PP «siempre» va a defender un proyecto de educación en libertad, como lleva en su programa electoral, porque «los padres tienen que tener libertad a la hora elegir la opción educativa de sus hijos». Junto a ello, señaló que la Lomloe no se ha abordado con un ánimo de consenso, «sino todo lo contrario y ha sido la ley educativa que más fricción y ruptura ha generado en este país en 40 años».

Para Moreno, se trata de una «ley pésima» y las «cosas que nacen sin consenso tendrán una limitación temporal». «Vamos a garantizar la libertad de elección de los padres en el ámbito de Andalucía, que es un principio fundamental avalado por la Constitución», remarcó.

Ciudadanos tampoco ve con buenos ojos la norma. El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, lamentó que se se esté desarrollando la Lomloe porque «es fruto de la polarización y no del diálogo ni del consenso» y auguró que no será la última legislación en este sentido «porque es una norma que nace fracasada porque nace sin acuerdo».

Tras reunirse con los ocho directores y los coordinadores de la red pública de Bachillerato Internacional en la localidad malagueña de Vélez-Málaga, Imbroda consideró que «lo que una ley de educación necesita es que se pueda gestar desde la serenidad, no desde la crispación». «Estamos hablando de algo sagrado, que es la educación de nuestros hijos, que son el presente y el futuro de nuestra sociedad y eso no se puede gestionar o debatir en ese ambiente tan crispado, tan polarizado como el que se vivió en el Congreso de los Diputados», manifestó.

«Las leyes de educación no tienen que ser de legislaturas sino de generaciones y esta ley no la tiene, vuelve a caer en los mismos errores que otras anteriores», señaló Imbroda, quien recordó que «es la enésima» legislación del sistema democrático español en este sentido, augurando que «no va a ser la última porque ya es una ley que nace fracasada, fundamentalmente porque nace sin acuerdo».

El consejero aseguró que se ha dado el primer paso para esta ley, aunque puntualizó que «aún se está a tiempo porque puede haber alguna posibilidad de modificación; tiene que pasar por el Senado y tiene que volver otra vez al Congreso». «Confiemos que de alguna manera ojalá pudiera haber en este tramo lo que no ha habido antes, que es diálogo y tratar de acercar posiciones». Para el consejero, «una ley que se gesta en las salas legislativas está condenada al fracaso siempre, tienen que gestarse en las comunidades educativas, en los colegios, con los docentes y las familias».