El padre de la niña asesinada en el triple crimen de Dos Hermanas: “Pedimos que se aplique la ley y caiga prisión permanente revisable”

Reclama al alto tribunal andaluz “justicia” y que sea estimado su recurso de apelación

Joaquín Begines ante la sede del TSJA
Joaquín Begines ante la sede del TSJAEUROPA PRESS EUROPA PRESS

Joaquín Begines, el padre de la niña de seis años víctima del triple crimen de Dos Hermanas (Sevilla) junto a su madre, Sandra Capitán, y la pareja de esta última, el ciudadano turco Yilmaz Giraz; se ha personado este miércoles ante la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) de Granada, para reclamar “justicia” el día en el que la sala de lo Penal de dicha instancia celebra una vista en torno a los recursos de apelación interpuestos contra la sentencia de la Audiencia de Sevilla sobre este caso, que condena a 40 años de cárcel a Ricardo G.H. alias el ‘Pollino’, su padre Ricardo G.G. ‘el Cabo’ y su esposa, Elisa F.M., frente a las peticiones de prisión permanente revisable.

En declaraciones a las puertas de la sede granadina del TSJA, Joaquín Begines ha reclamado “justicia” y que sea estimado su recurso de apelación en demanda de penas de prisión permanente revisable para los condenados, pues a su entender, “el juez progresista” que presidía el tribunal de la Audiencia de Sevilla encargado de dictar sentencia tras el juicio con jurado popular celebrado sobre este caso “no hizo justicia”.

“Sólo pedimos que se haga justicia, que se aplique la Ley y caiga prisión permanente revisable. Si tenemos que ir al Tribunal Supremo a Madrid tendremos que ir, pero voy a llegar hasta el final”, ha aseverado Joaquín Begines, defendiendo que la imposición de penas de prisión permanente revisable constituye “la mayor justicia” para resolver este caso y así “acabar de una vez con todo esto”.

“Que paguen lo que tengan que pagar”, ha enfatizado Joaquín Begines rememorando a su hija, asesinada con sólo seis años de edad, y señalando que su asesinato requiere “justicia sí o sí”.

LA SENTENCIA DE LA AUDIENCIA

Según la sentencia condenatoria, fechada el pasado 1 de septiembre de 2020 y recogida por Europa Press, ha quedado probado que el ‘Pollino’, su mujer, su padre alias el ‘Cabo’ y su madre, Joaquina H. J., “han sido investigados en innumerables ocasiones por su presunta participación en delitos de tráfico de drogas”, siendo condenados en 2019 por un delito de tal naturaleza.

De otro lado, el ciudadano turco Yilmaz Giraz había “sido investigado por la Policía desde 1999 por su posible relación con delitos de tráfico de drogas y mantenía frecuentes contactos telefónicos” con el ‘Pollino’, “el último de ellos en julio de 2017”, con lo que “por razones que se desconocen a ciencia cierta, pero probablemente por razones derivadas del tráfico de drogas”, el ‘Pollino’, su esposa y su padre el ‘Cabo’ “decidieron en septiembre de 2017 secuestrar y acabar con la vida de Yilmaz”.

Fruto de ello, según declara como hechos probados la sentencia, el ‘Pollino’ pidió a Manuela M.O. “que localizará persona o personas que estuvieran dispuestas a secuestrar a Yilmaz” y ella se lo propuso a David Ramón H.P. alias ‘el Tapita’, celebrando los tres una reunión en la que el ‘Pollino’ habría explicado a David Ramón H.P. que el encargo consistía en “reducir a un hombre que le debía dinero y llevarlo a su domicilio a cambio de 3.000 euros”.

LA CASA DE CERRO BLANCO

Posteriormente, David el ‘Tapita’ contactó con José Antonio M.B. alias el ‘Quino’ “y le propuso participar en el plan”, tras lo cual la mañana del 16 de septiembre de 2017, el ‘Pollino’ y su padre recogieron a ambos y todos ellos se personaron en la vivienda correspondiente al número 168 de la calle Cerro Blanco, en Dos Hermanas, propiedad del ‘Pollino’.

Yilmaz Giraz habría hecho acto de presencia en la casa a las 13 horas, según el relato de hechos probados, siendo reducido e inmovilizado por David el ‘Tapita’ y José Antonio el ‘Quino’, estando presente en la vivienda la esposa del ‘Pollino’. Tras ello, como quiera que Yilmaz Giraz “no facilitaba la información” que se le exigía pese a ser golpeado para ello, el ‘Pollino’, su mujer y su padre acudieron en coche a la vivienda de Sandra Capitán, pareja de Yilmaz, y allí la obligaron a subir al vehículo junto a su hija, de solo seis años de edad.

Ya de vuelta a la vivienda de la calle Cerro Blanco, David el ‘Tapita’ y José Antonio el ‘Quino’ “cesaron en su acción por no haber pactado el secuestro de Sandra y de una menor de edad” y, tras ser devueltos ambos a Sevilla capital, el ‘Pollino’, su mujer o su padre, uno de ellos “en presencia y con el apoyo de los otros dos, disparó con un revolver a la cabeza de Yilmaz, Sandra y de la pequeña”, siendo sus cadáveres arrojados a una fosa séptica que se encontraba en el cuarto de baño, entre la bañera y el retrete, que tenía un metro de diámetro y una profundidad de unos dos metros”. Después, la fosa fue rellenada de hormigón y sellada con mortero y fermila.

“Si bien es cierto que no concurre prueba directa de la que se infiera que acabaron con la vida de las tres víctimas disparando sendos proyectiles de ama de fuego a la cabeza de cada una de ellas, así se infiere de prueba indirecta o indiciaría”, asevera la sentencia, desgranando los aspectos abordados durante la vista oral tendentes a dicha conclusión.

LAS PENAS

Así, en el fallo de la Audiencia, que seguía al veredicto emitido por el jurado popular encargado de enjuiciar este caso, Joaquina H. J., madre del ‘Pollino’, resulta absuelta de los tres delitos de encubrimiento por los que fue enjuiciada, mientras en el caso del ‘Pollino’, su mujer y su padre, la Audiencia impone a cada uno de ellos 25 años de prisión por cada uno de los tres delitos de detención ilegal en concurso medial con el delito de asesinato y un año y medio más de cárcel por tenencia ilícita de armas.

No obstante, fruto de la aplicación del artículo 76 C) del Código Penal sobre los plazos máximos de cumplimiento de pena de prisión permanente revisable para aquellos condenados por dos o más delitos o delitos especialmente graves, cada uno de ellos cumplirá “una única pena de prisión de 40 años”, según la sentencia.

Manuela M.O. es condenada como cómplice de un delito de detención ilegal a la pena de dos años y once meses de prisión; mientras David Ramón H.P. es condenado como autor de un delito de detención ilegal con la agravante de precio y atenuantes de confesión muy cualificada y reparación del daño, a tres años de prisión; y José Antonio M.B. a cuatro años de cárcel por un delito de detención ilegal con la circunstancia agravante de precio y atenuante de confesión.

Además, el ‘Pollino’, su mujer y su padre, cuya prisión provisional se prorroga hasta el día 3 de octubre de 2037, son condenados a indemnizar a la madre de Sandra Capitán con 140.000 euros, con 44.000 euros a cada una de las hermanas de Sandra, así como con 110.000 euros al padre de la hija de Sandra y con la misma suma a la hija de Yilmaz Giraz.