Radiografía de la Andalucía vacía: envejecimiento y pérdida de población

El 90% de los municipios andaluces tiene menos de 20.000 habitantes, un total de 738 entidades locales donde residen 2,6 millones de ciudadanos y con una clara tendencia a la baja

La pérdida de población en los pueblos conlleva también la desvertebración de la comunidad
La pérdida de población en los pueblos conlleva también la desvertebración de la comunidadMaría José López Europa Press

«Los datos son aplastantes» respecto a la Andalucía vacía. Lo dijo el vicepresidente andaluz, Juan Marín, en Granada. Sólo en la provincia nazarí, «de los 174 municipios, 120 han perdido población en los últimos diez años». «No es un problema solo de Granada o Andalucía sino en España y de forma global», indicó el también responsable de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local. El 90% de los municipios andaluces tiene menos de 20.000 habitantes, un total de 738 entidades locales donde residen 2,6 millones de ciudadanos.

Almería es una de las provincias más afectadas por la despoblación, especialmente en comarcas como la Alpujarra almeriense y las distintas zonas de interior y sierra. En la última década, por comarcas, el Levante ha perdido 2.834 habitantes, Filares, 2.790; la Alpujarra, 2.118; Los Vélez, 1.588; y la Comarca Metropolitana, 519. En total, 9.849 personas menos.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la provincia de Cádiz en cómputo total se encuentra en un ligero aumento población. Si bien los municipios de la sierra de Cádiz son los que reflejan una densidad de población menor. En cuanto a la pérdida de población en los últimos diez años, resalta el municipio de Benaocaz que supera el 10% de pérdida. Jimena de la Frontera también supera el 10%, si bien se encuentra motivado por la segregación que tuvo lugar en el año 2018 de San Martín del Tesorillo del término municipal de Jimena de la Frontera.

En Córdoba, 57 de 77 localidades cuentan con un padrón ahora inferior a 2.000. Santa Eufemia es el caso más grave, allá en el límite con Ciudad Real y que en estas dos décadas ha visto perder al 35% de sus vecinos. En la localidad calabresa, son ahora 743 personas, frente a las 1.148 de hace dos décadas. Otro municipio que ha sufrido una dentellada demográfica es Belmez, que se ha dejado por el camino al 25% de su población (ahora son 2.921 habitantes). En términos absolutos, Peñarroya-Pueblonuevo ha sufrido la mayor sangría de Córdoba, consecuencia del cierre de la minería: ha perdido 2.463 habitantes. En términos comparativos, es como si el municipio de Espiel hubiera desaparecido de golpe. Las localidades donde la población ha caído de manera más significativa, por encima del 20%, son: Fuente Obejuna (-23%), Torrecampo (-26%), Valenzuela (-22%), Valsequillo (-22%), Villaralto (-26%) y Zuheros (-29%).

Un perro en una calle vacía durante el confinamiento en Casariche FOTO: María José López Europa Press

De los 174 municipios de la provincia de Granada tienen crecimiento demográfico negativo en los últimos 10 años 120 municipios. En el top 20 están Murtas perdió un 30,85% de habitantes; Algarinejo, un 30,55%; Benalúa de las Villas, un 25,46%; Torre-Cardela, un 25,03%; Agrón, un 23,53%; Morelábor, un 22,39%; Turón, un 21,89%; Torvizcón, un 20,69%; Villanueva de las Torres, un 20,62%; Juviles, un 20,59%; Gobernador, un 19,93%; El Valle, un 19,73%; Albondón, un 19,37%; Gorafe, un 19,20%; Gor , un 18,87%; Alamedilla, un 18,60%; Cortes de Baza, un 18,37%; Albuñuelas, un 18,33%; Caniles, un 18,02%; y Chimeneas, un 17,70%.

En la provincia de Huelva existen varios municipios en riesgo de despoblación, especialmente en la Sierra. Se trata de localidades que, por su situación geográfica y malas comunicaciones, están sufriendo una importante disminución en el número de habitantes y un importante envejecimiento de la población, según especificó la Consejería de Administración Local.

Los más jóvenes emigran a pueblos con una mayor oferta laboral, ya que el desplazamiento desde estos municipios supone una gran inversión de tiempo por el mal estado de las carreteras o su situación de aislamiento. Estas circunstancias también impiden la actividad turística, que tanto ha contribuido a la economía de la zona.

Por otro lado, el único o casi único pueblo que ha ganado población es Aracena, pero no porque se haya creado empleo, sino porque la mayoría de los servicios están allí y los padres se mudan para darle a sus hijos más oportunidades. Pero en el último año 2020, muchos de estos pueblos han incrementado algo su población porque a causa del Covid se piensa que en ellos hay menos riesgo, pero esto es irreal y si no se pone remedio se retrocederá nuevamente, señalan desde la Consejería que dirige Juan Marín.

Entre estos municipios están La Nava, Cumbres de San Bartolomé, Encinasola, Zufre o Galaroza, Cala, Corteconcepción, Rosal de la Frontera, Linares de la Sierra, Hinojales, Cumbres Mayores o Arroyomolinos de León, que han perdido entre un 10 y un 21% de sus poblaciones.

En la comarca del Andévalo también hay municipios como Calañas, Cabeza Rubias, San Silvestre de Guzmán, Berrocal, La Zarza, Tharsis, Paymogo, Alosno y Santa Bárbara de Casas, donde su situación geográfica y difícil acceso están contribuyendo a la despoblación perdiendo entre un 10 y un 18%.

Tanto en la Sierra como en el Andévalo, las aldeas, y son muchas las que hay, están sufriendo este envejecimiento demográfico más significativamente debido a la baja natalidad y la escasez de puestos de trabajo.

El IECA y el IEA «sitúan a la provincia de Jaén como la que más población perderá de toda Andalucía hasta 2040 con una dramática caída del 16,1 por ciento de habitantes», en tanto en cuanto crecerán las demás provincias. A ello ha sumado el descenso previsto del 22,7 por ciento de habitantes en edad de trabajar, lo que «significará la pérdida de 96.560 personas y debido a la falta de oportunidades». A pesar de todo ello, la peor parte de estos datos se la llevan las comarcas de Cazorla, Segura, Las Villas y Mágina donde la pérdida de población será más acuciante. Las causas de este hecho son el envejecimiento, la falta de oportunidades y la baja natalidad son las tres razones principales del desequilibro demográfico que sufre la provincia.

El CES viene constatando en su Memoria Anual sobre la Situación Socioeconómica y Laboral de la Provincia de Jaén (Informe a junio de 2019). Desde el año 2012 hasta el 2018, se ha producido una pérdida acumulada de 35.000 habitantes en la provincia. Así, de los 97 municipios de la provincia, en 85 de ellos el crecimiento vegetativo ha sido negativo en el último año, llamando la atención el hecho de que de los seis municipios con más de 20.000 habitantes (Jaén, Linares, Andújar, Úbeda, Martos y Alcalá la Real), en todos, salvo Alcalá la Real, ha descendido la población en 2017 respecto al año 2016.

De los 103 municipios malagueños, tienen despoblación 64 municipios, sobre todo en la Serranía de Ronda y la Axarquía. En los últimos cinco años tiene una despoblación de entre el 5 y el 22%: Alfarnatejo, -21,38%; Jubrique , -18,03%; Sedella, -16,76%; Salares, -16,43%; Benarrabá, -14,40%; Genalguacil, -13,82%; Árchez, -11,70%; Júzcar, -10,08%; Canillas de Albaida, -9,86%; Jimera de Líbar, -8,67%; Montecorto , -8,44%; Alfarnate ,-8,11%; Benadalid, -7,91%; Igualeja, -7,84%; Cuevas de San Marcos , -7,29%; Riogordo , -7,25%; Cortes de la Frontera , -7,23%; El Burgo, -7,10%; Benalauría, -6,81%; Almargen, -6,44%; y Cañete la Real, -6,04%.

Vista de La Alpujarra granadina, una zona fuertemente afectada por la despoblación FOTO: LA RAZÓN LA RAZÓN

La despoblación en Sevilla se concentra en la Sierra Norte y en la Sierra Sur. Entre los municipios más afectados está Alanís, con 6,07 habitantes por kilómetro cuadrado, una caída la población del 8,43 en la última década, un crecimiento vegetativo de un -42, 79% en la última década; un porcentaje de mayores de 65 frente a menores 20 años del 118,03%, una tasa de desempleo del 30,9% y con una población de 1,706 habitantes. Almadén de la Plata presenta tiene una densidad de población de 5,11 habitantes por kilómetro cuadrado, tasa de crecimiento demográfico de -14,01 en una década, un crecimiento vegetativo de -76,51 en diez años, presenta un envejecimiento del 153,69%, con una tasa de paro del 33,22% y 1.307 habitantes. Destaca, asimismo, El Castillo de la Guardas, con un envejecimiento de casi el 135% y un crecimiento vegetativo de -83,11; Cazalla de la Sierra, con un 107,22% y un -36,08; Constantina, con un 117% y un -46,9; El Garrobo, con 123,33% y un -20,46; Guadalcanal, con un 127,49% y un -77,45 de crecimiento vegetativo en una década; El Madroño, con 408% de envejecimiento frente a menores de 20 años y un -140 de crecimiento vegetativo; Las Navas de la Concepción, con un 122,74 y un -78,47; El Pedroso, con un 118,05 y un -41,81; La Puebla de los Infantes, con un 117,29 y un -31,88; El Real de la Jara, con un 115,27 y un -42,84; y San Nicolás del Puerto, con un 120% de porcentaje de envejecimiento y un -65,44 de crecimiento vegetativo en una década.

Para el vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, «la despoblación del medio rural es un problema de Estado de gran complejidad que debe ser abordado mediante una planificación a medio y largo plazo con la necesaria implicación de todas las administraciones». «Para luchar contra ello, resulta imprescindible ayudar a las administraciones locales a reactivar la economía y la generación de empleo, además de garantizar la prestación de servicios públicos a los vecinos para que no haya ciudadanos de primera y de segunda en función de donde vivan».

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín FOTO: PARLAMENTO DE ANDALUCÍA PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
Una línea de ayudas específica de 2,5 millones
Para luchar contra la Andalucía vacía, por primera vez la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local ha configurado una línea de ayudas específica de 2,5 millones que se repartirán teniendo en cuenta criterios de despoblación. Ahora están baremando las solicitudes las Delegaciones territoriales de Regeneración, Justicia y Administración Local. El plazo para resolver es de cuatro meses. La Junta convocó una línea de ayudas de hasta 30.000 euros para municipios de menos de 20.000 habitantes destinada a equipamientos o maquinaria necesarios para la prestación de servicios públicos, obras en edificios municipales, estudios de inversión relacionados con planes de desarrollo local o inversiones para incentivar la actividad económica y la generación de empleo, especialmente en sectores estratégicos endógenos. Las actuaciones subvencionables con cargo a estas ayudas pueden ser desde la adquisición de equipamiento o maquinaria para la correcta prestación de los servicios hasta obras en instalaciones y edificios de titularidad municipal, la contratación de estudios de inversión relacionados con planes de desarrollo local o cualquier actuación que promueva la actividad económica y la creación de empleo o la consolidación de un sector económico estratégico local para el desarrollo sostenible del territorio aprovechando sus potencialidades endógenas.