El PP-A cree que la mesa bilateral de Cataluña «es una afrenta al resto de comunidades»

«Si en ella se va a hablar de amnistías, referéndum ilegales o independencia, no debería de celebrarse», asegura Nieto

El portavoz parlamentario del PP-A, José Antonio Nieto
El portavoz parlamentario del PP-A, José Antonio NietoANTONIO DELGADO ROIG / PP-A ANTONIO DELGADO ROIG/PP-A

El portavoz del PP-A en el Parlamento andaluz, José Antonio Nieto, denunció que la mesa bilateral del Gobierno central con Cataluña «reúne todos los ingredientes de un vodevil lamentable» que es una «afrenta» al resto de comunidades y supone «una amenaza para el futuro de Andalucía». Nieto manifestó que esta mesa bilateral provoca «preocupación y rubor» y «si en ella se va a hablar de amnistías, referéndum ilegales o independencia, no debería de celebrarse», al igual que tampoco debería celebrarse bilateralmente si en ella se abordan temas como «inversiones, prestación de servicios del Gobierno de España en la comunidad catalana, competencias, funcionarios o financiación», ya que en este caso «esa reunión debería producirse con todas las comunidades autónomas».

En su opinión, «esta negociación es injustificable y pone a Andalucía en una situación preocupante», motivo por el que el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha exigido al presidente del Ejecutivo central «igualdad de trato», a lo que se le suma la petición de Nieto al resto de fuerzas políticas de la comunidad.

De otro lado, Nieto aseguró que su formación pidió la comparecencia de Carmen Ibanco –esposa del secretario general del PSOE-A, Juan Espadas– para que declarara en la comisión de la Faffe para «acreditar que lo que el PP sostiene no es una opinión» de su partido, sino «un hecho objetivo», en referencia a la situación de «irregularidad permanente» que se dio en las contrataciones de dicha entidad. En este sentido, Nieto defendió que la citada comisión de investigación existe en la Cámara andaluza «porque la impulsa el PP» para «analizar unos hechos y, a partir de ahí, comprobar si hay responsabilidades políticas».