Cs convoca primarias de urgencia tras el rechazo del PP a la lista conjunta en Andalucía

El partido naranja busca la supervivencia y adelanta un proceso anunciado para cuando hubiera fecha para las elecciones. La consejera Rocío Ruiz no pugnará con Juan Marín

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, junto a Arrimadas. Joaquín Corchero / Europa Press
El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, junto a Arrimadas. Joaquín Corchero / Europa Press FOTO: Joaquin Corchero Europa Press

Ciudadanos arranca una carrera contra reloj por la supervivencia. El partido naranja se sabe en peligro de extinción, también en Andalucía a pesar de formar parte del Gobierno andaluz con más solvencia en la gestión que rédito electoral. Al tiempo que el partido de Inés Arrimadas desplegaba una bandera de España de 51 metros frente al Parlament de Cataluña –la cuna del partido–, convocaba unas primarias exprés en Andalucía –su cénit institucional– tras llevar meses postergándolas a después de la convocatoria de elecciones. El anuncio se precipita tras el ofrecimiento fallido de Arrimadas de plantear una lista conjunta con el PP para las elecciones andaluzas. Los populares entienden que ese tiempo pasó.

El Comité Permanente de Cs aprobó la convocatoria de primarias para designar al candidato a la presidencia de la Junta, un proceso que empezará mañana y que terminará en una semana con la votación, que se realizará de manera telemática desde las 8:00 horas del próximo lunes hasta las 20:00 horas del martes 14 de diciembre, informó a través de un comunicado el partido naranja. Cs añadió que «una vez proclamados de manera definitiva los candidatos, la campaña electoral de primarias se extenderá desde el día 10 de diciembre hasta el día 12 de diciembre». Podrán participar «todos los afiliados adscritos a algunas de las agrupaciones de la comunidad que cumplan los requisitos del artículo 20 de los Estatutos». El proceso ha sido convocado sorpresivamente –a pesar de las voces críticas que llevan meses reclamándolo– y tiene menos de una semana de margen, con dos días para presentar las candidaturas en medio del puente festivo de la Inmaculada.

El líder de Cs en Andalucía, Juan Marín, cuenta con un grupo crítico dentro del propio Parlamento, de donde salió el audio que sirvió de excusa final a la oposición para no apoyar las cuentas andaluzas de 2022. Se venía barajando el nombre de la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz, como posible alternativa a Marín, pero fuentes cercanas a la dirigente naranja aseguraron que no se presentará y que apoyará a quien elijan los militantes, según adelantó Joly. Ruiz estuvo a punto de salir del Gobierno andaluz por la pugna con el vicepresidente andaluz.

Aunque Juan Marín aseguraba mismo que el portazo de Génova a la opción de la lista conjunta no es definitivo –«En Madrid están a otras cosas», señaló–, desde el propio PP andaluz reiteraron que «no ha habido conversaciones con Cs» al respecto. El nuevo portavoz del PP de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, señaló que están centrados en gobernar. El portazo a esta opción para Cs para tratar de conformar un mínimo grupo que permita revalidar el pacto en la Junta con los populares se entiende como mecha para el cambio de rumbo con las primarias. Actualmente, Cs cuenta en el Parlamento andaluz con 21 escaños, a cinco del PP-A. Las encuestas vaticinan un batacazo con el precedente en Andalucía del PA, que también pasó del todo a la nada tras formar coalición con el PSOE de Chaves y verse abocado a la desaparición. El último sondeo de NC Report para LA RAZÓN señala que Cs pasaría en el nuevo Parlamento a contar con entre 2 y 3 diputados, dejándose por el camino hasta 475.881 votos, que en su mayoría pasarían a las siglas populares. Cs perdería entre 18 y 19 diputados, los mismos que prácticamente engordan la lista del PP-A. Cs se deja hasta un 45,2% de su voto en las siglas del PP.

Marín hoy mismo reiteró que la fórmula con la que le gustaría continuar es la actual, un gobierno bipartito de ambas formaciones que se presentaron por separado, pero aludió a un «inexplicable» cambio que no esperaban, «esa pinza del PSOE y Vox», que fue el argumento esgrimido por Arrimadas para el ofrecimiento a los populares. Marín reiteró que esta hipotética pinza lo único que busca es «bloquear» al gobierno y a Andalucía para que se convoquen elecciones, por lo que creía «que tanto PP como Cs estamos dispuestos a explorar cualquier posibilidad para que este Gobierno siga adelante». Ante la situación de los naranjas, el PSOE-A también tirará la caña y se dirigirá al votante «defraudado» por «la venta de saldo» con la propuesta de lista conjunta con el PP.

La consigna entre los mandos naranjas en Andalucía pasa por «salvar al soldado Marín». El consejero de Educación, Javier Imbroda, se pronunció incluso en contra de las primarias y pidió todo el apoyo del aparato hacia el vicepresidente andaluz. En el partido recordaron que las primarias son ineludibles por los estatutos. La portavoz parlamentaria Teresa Pardo señaló en Twitter que «Andalucía merece algo más que un buen discurso». «Quiero a una persona trabajadora, comprometida con los intereses de los andaluces y leal al proyecto y a Andalucía», añadió citando a Marín y resaltando en mayúsculas las palabras «trabajadora», «comprometida» y «leal» en claro mensaje a los críticos. Pardo se hizo con la portavocía en las Cinco Llagas a consecuencia de la división del grupo, relegándose el pasado verano a Sergio Romero, que pasó a la Mesa del Parlamento, y a Fran Carrillo, que viene arremetiendo contra Marín públicamente y también prevé presentarse. Otra corriente crítica de Cs se autodenomina «Renovadores» y eligió a Carmen Almagro como aspirante para las primarias, al margen de que salgan otras opciones.

Marín ya dijo que se presentaría por tercera vez, tras 2015 –entonces con Rivera– logrando 9 escaños y facilitando el Gobierno del PSOE de Susana Díaz; y 2018, cuando entró en el Ejecutivo con el PP de Moreno. En la última ocasión logró el 67% de los 1.852 votos emitidos frente a 13 aspirantes. Oficialmente, el aparato naranja no se pronunciará a favor de ningún candidato, pero la convocatoria exprés del proceso orgánico se lee como un apoyo implícito a Marín, quien tras la debacle de la moción de Murcia, a su vez, apoyó a Arrimadas.