Más de 2.000 personas, un 24% más y récord desde que hay registros, fallecieron tratando de llegar a Andalucía

Mueren más personas en patera en su camino a España que en accidentes de tráfico, según el balance de la APDH-A

Llegada al puerto de Motril de 41 inmigrantes subsaharianos a finales de enero. EFE/ Miguel Paquet
Llegada al puerto de Motril de 41 inmigrantes subsaharianos a finales de enero. EFE/ Miguel Paquet FOTO: Miguel Paquet EFE

Mueren más personas en pateras tratando de llegar a España entrando por Andalucía que en accidentes de tráfico -1.004 en 2021- en el país. Es la primera vez, desde que se realizan balances, que “se rebasa la cifra de 2.000 personas muertas en la Frontera Sur”. La Asociación Pro Derechos Humanos en Andalucía (APDH-A) alertó de un nuevo y “cruel” récord histórico que se desprende del Balance Migratorio Frontera Sur 2021 que la entidad presentó hoy. Al menos 2.126 las personas fallecieron en la ruta migratoria hacia España, un 24% más que el año anterior.

La cifra es la más alta desde que existen registros, en 1988. Un total de 1.457 cadáveres han sido rescatados y 669 personas se encuentran desaparecidas, según el seguimiento anual realizado por la organización. La entidad tiene “la certeza de que el número de personas desaparecidas es muy superior. No es arriesgado estimar la escalofriante cifra de 4.000 personas, víctimas de la migración irregular en la Frontera Sur en el año 2021″.

El aumento de la letalidad es evidente, según la organización, si se tiene en cuenta que, respecto al año anterior y a pesar de que las llegadas se han mantenido, han fallecido al menos 400 personas más, “lo que da una idea de la magnitud de la tragedia y del aumento de la peligrosidad de la migración hacia España”.

APDH-A considera de vital importancia la existencia de un protocolo de identificación de las víctimas de las fronteras, que “palíe el sufrimiento de las familias y el laberinto burocrático al que se las somete sin una determinación oficial de muerte o desaparición de su familiar, lo que tiene obvias implicaciones en sus países para la protección de cónyuges o menores a cargo”.

Presentación del informe "Frontera Sur" a cargo de la APDH-A
Presentación del informe "Frontera Sur" a cargo de la APDH-A FOTO: La Razón APDH-A

España debe cumplir con los compromisos internacionales que tiene firmados, advierte la APDH-A. Entre ellos, el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, adoptado en diciembre de 2018 por la Asamblea General de Naciones Unidas, que establece que los Estados deben “salvar vidas y emprender iniciativas internacionales coordinadas sobre los migrantes desaparecidos”, lo que incluye “hacer todo lo posible (…) para recuperar, identificar y repatriar a sus países de origen los restos de los migrantes fallecidos, respetando los deseos de sus familias”.

La asociación señaló que el mayor número de víctimas se ha producido «en la ruta canaria, donde han perdido la vida 1.332 personas. Es allí donde se han producido las mayores tragedias, ya que durante la travesía han perdido la vida varios niños y niñas e incluso mujeres han dado a luz en la patera». Pero destaca también la situación en las costas argelinas, en las que 492 personas han perdido la vida, en un goteo incesante de personas fallecidas”.

Según la investigación hecha pública por la asociación, más de la mitad de las llegadas en este año se han producido por la ruta canaria, siguiendo la tendencia que comenzó en el año 2019. Del total de llegadas por vía marítima, de 42.988 entradas en la Frontera Sur en 2.238 embarcaciones, casi el 58%, es decir 24.898, lo ha hecho por Canarias en 547 embarcaciones.

«Sin embargo, a pesar de que esta realidad se vive desde hace dos años, no se han establecido los mecanismos adecuados de respeto a los derechos humanos de las personas que llegan a las costas canarias», ha manifestado la APDH-A. Concretamente, la entidad criticó que la Audiencia Provincial de las Palmas haya sobreseído el caso de las detenciones que superaban las 72 horas por considerar relevante la situación de emergencia que se estaba viviendo en Arguineguín. Para la APDHA, «resulta difícil hablar de emergencia en una realidad que se mantiene desde hace, al menos, dos años y que revela la falta de voluntad del Gobierno por establecer un verdadero sistema de acogida«. Insisten desde la organización una vez más que esto se debe a la “estrategia de homogeneización y deshumanización hacia las personas que migran por la Frontera Sur y cuyo resultado es, además del castigo ejemplarizante para las personas migrantes, el incremento de los discursos de odio y manifestaciones racistas y xenófobas”.

Respecto a Andalucía, confirman que «se han incrementado llegadas a las costas, pasando de las 10.206 de 2020, a las 12.456 de 2021». Y ello pese a que, como ha venido denunciando la APDH-A, «los acuerdos firmados con Marruecos, con la intensificación de los controles en el norte del país, han provocado por segundo año el desvío de los flujos migratorios hacia Canarias, hacia rutas más difíciles, inseguras y que generan mayor número de muertes«.

La APDH-A puso de relieve el incremento que se viene produciendo en los últimos años en las llegadas de personas argelinas. Más del 65% de las personas llegadas a península y Baleares son argelinas. En cambio, en las llegadas al conjunto de las costas de la Frontera Sur, el grupo mayoritario sigue siendo el de personas subsaharianas (45,4 %).

La asociación considera que «la tragedia humanitaria que se genera en las fronteras españolas hacia las personas que migran no se puede medir con cifras, puesto que las vulneraciones de derechos humanos van más allá del análisis cuantitativo. No se puede dejar de indicar -señalan- que la responsabilidad recae en unas políticas migratorias crueles e inhumanas, que no sólo son ineficaces para el objetivo que dicen perseguir, sino que además provocan mucho sufrimiento y muchas muertes”.

Por último, representantes de la APDH-A destacaron también las crecientes dificultades que se encuentran para contrastar datos con las fuentes oficiales «a causa de la opacidad que desde el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido decretar sobre esta cuestión». Entienden que el objetivo es «invisibilizar esta realidad para no asumir las trágicas consecuencias que su gestión de las migraciones y las fronteras generan».